Las dudas sobre la política estructural: Es verdad que tan sólo han pasado unas semanas desde el cambio de Gobierno, pero la realidad es que empezamos a impacientarnos y surgen dudas sobre si finalmente vamos a acometer las políticas que necesitamos para encarar el futuro. Si queremos ser competitivos y salir de la situación actual, debemos abordar cuatro reformas y de diferente importancia. Es como una columna de cuatro piedras que unas soportan a las otras. La piedra de la base es la más importante. Es la reforma del modelo productivo español. La política de mejora de la productividad, de creación de empresas, de reducción del gap tecnológico, de formación de los trabajadores, etc. Es la más importante y también incluye el abaratamiento de costes como los energéticos, los financieros, de telecomunicaciones y los de transacción. La siguiente reforma en orden de importancia es la laboral. Con ella debemos de acabar con el uso de los contratos temporales, porque impiden la acumulación del capital humano de los trabajadores y reducen la productividad; tenemos que abaratar el despido para fomentar el empleo, puesto que el entorno actual requiere mucha flexibilidad y se comenten errores estratégicos ante los que hay que reaccionar; y debemos de modificar el proceso de negociación colectiva para evitar que los salarios y la inflación se indexen y nos hagan perder competitividad sistemáticamente. Relacionar los salarios con la productividad es una línea posible de cambio y un contrato único con despido progresivo es otra buena idea. La tercera reforma que debemos abordar es la financiera. Con ella, tenemos que intentar que el crédito fluya a las empresas y la familias para que la demanda se anime y la economía se ponga en marcha. Finalmente, la última piedra de la columna es el ajuste fiscal, para que las cuentas públicas de todas las administraciones se equilibren y dejemos recursos para la creación de empleo por el sector privado de la economía.

Si analizamos lo que hasta el momento está haciendo el Gobierno, más que una columna, está tallando una pirámide invertida. Ha atacado con bastante contundencia el ajuste fiscal, parece que la reforma financiera va a ir encaminada más a un mayor saneamiento de las entidades bancarias que a impulsar el crédito, la reforma laboral no tenemos claro por dónde va a ir, una vez que sindicatos y empresarios no han sido capaces de llegar a un acuerdo, y, finalmente, en la parte más baja de la columna, la política productiva no pasa de ser tibios brochazos sin una visión clara, al margen de la gran preocupación por el embrollo energético que tenemos. Esperemos que todo sea cuestión de tiempo y que en breve, tres semanas es el plazo marcado por el Gobierno para actuar, veamos acciones claras y contundentes. De momento el tiempo transcurre y las previsiones de la economía mundial no son nada halagüeñas. El estancamiento externo no va a ayudar a las exportaciones. Todo lo hemos confiado al consumo y la inversión interna, una vez que el sector público se ajusta en retirada. Todo se ha basado en la confianza y la confianza requiere una columna bien tallada no una inestable pirámide invertida. (22:ene:2012)

Las primeras medidas: Poco que objetar a las primeras medidas de ajuste del nuevo Gobierno. Efectivamente, como se venía anticipando, el déficit público de 2011 no iba a cumplir con los objetivos fijados de reducción al 6,5% del PIB. Entrados en campaña electoral, no tocaba seguir con las medidas impopulares: el resultado, un 8%. Así, el flamante Gobierno afronta un conjunto de medidas para reducir el gasto en 8.900 millones de euros e incrementar los ingresos en 6.200 millones. Como siempre he defendido, para mejorar la competitividad, es mejor subir el IRPF que el IVA. Subir el IVA termina empeorando la competitividad porque incide en la inflación y esta, a su vez, en los costes salariales. Y así lo han hecho. La congelación de los salarios de los funcionarios y del SMI, muestra una señal que debería ser general para el resto de los salarios. Sería un pacto de rentas que junto al resto de las medidas, impulsarían la mejora de la competitividad. La reducción del gasto, sin tocar las partidas sociales, no se pueden criticar, son correctas. También han mantenido los incentivos a la adquisición de viviendas. Así pues, las medidas son correctas y ya quedan tres cosas importantes por hacer: la reforma laboral y de la negociación colectiva, la reestructuración del sistema financiero para que el crédito fluya y finalmente un plan de formación en las empresas y de incorporación de tecnologías productivas en las empresas, que terminen impulsando la productividad. (30:dic:2011) 

Investidura y nuevo Gobierno: Después de varias semanas de expectación hemos oído el discurso de investidura del ya Presidente del Gobierno y conocemos el perfil de su Gobierno. En cuanto al discurso, podemos analizarlo con todo el detalle que queramos, pero quizás lo grandes trazos sea lo relevante. Indudablemente, después de mi insistencia en que la competitividad es la causa de los problemas españoles, es una satisfacción ver que todas las acciones giran alrededor de este concepto y que incluso el Ministerio de Economía se llama ahora de Economía y Competitividad. Las líneas de actuación son acordes con lo que hemos estado exponiendo al respecto, en las entradas de este blog. Si acaso, las medidas deben insistir más en la mejora de la productividad, la formación de los trabajadores en las empresas y el uso de tecnologías más productivas. La reforma laboral está en línea pero esperando el posible acuerdo de los sindicatos y los empresarios. Rajoy ha afirmado que perseguirá el dialogo, lo cual es diferente del consenso, que en cierta medida nos ha traído hasta aquí. La continuación de la reforma financiera ha quedado difusa: fusiones o banco malo, o ambas cosas. El apoyo a los emprendedores es un requisito incuestionable ( http://www.fedeablogs.net/economia/?p=16750#more-16750 ), este es un buen link del que deberíamos tomar nota. Los emprendedores de éxito han salido, con excepciones, de trabajadores y directivos con experiencia que han decidido tener su propio negocio después de años trabajando en otras empresas. En cuanto al tempo marcado para las acciones de Gobierno, el Presidente ha marcado un calendario algo dilatado pero lógico y que en cierta medida esta diseñado en clave andaluza. Cuando pase el primer trimestre de 2012 ya sabremos quién gobierna en Andalucía y entonces tendremos unos Presupuestos para cumplir con el 4,5% de déficit público. Si el Gobierno saliente termina con el 6,5% de déficit en 2011, habrá que recortar 16.000 millones, algo no demasiado exigente en un Presupuesto de 335.000 millones. En otro caso, si el déficit sube al 8%, serán más de 30.000 millones y el ajuste se llevará por delante los derechos prestados, que no adquiridos, de todos nosotros. Los mercados financieros han reaccionado bien. Incluso el Financial Times, que tanta manía nos tiene, ha reconocido que es un Gobierno de gente seria. Lo previsible es que en menos de tres meses la prima de riesgo estará por debajo de los 300 puntos básicos y antes de final del año próximo, creo que la prima de los bonos belgas estará por encima de la nuestra que se equiparará con la francesa. Creo que hemos empezado el inicio de la salida, aunque será lenta y no volveremos a los crecimientos de los años anteriores a la crisis, pero empezaremos a ver la salida y el paro irá cayendo despacio y con mucho esfuerzo, pero pasarán estos días de desasosiego financiero y esta calma es necesaria para la recuperación.

En cuanto al Gobierno, con alguna excepción, son personas de contrastados CV y méritos académicos y profesionales, además de la lógica trayectoria política. Y esto es algo que debemos destacar después del Gobierno anterior de CV medianos. Y es que es claro, que mientras el viento sopla de popa cualquiera puede navegar con la velas sueltas, pero cuando las cosas se ponen mal, simplemente con la experiencia política no se va muy lejos. Una formación sólida y exigente estructura la mente para buscar nuevos caminos y diferenciar las salidas de los abismos del laberinto. Eso sí las competencias del Ministerio de Economía y Competitividad se han reducido bastante. Hay un Ministro de Hacienda y de Administraciones Públicas, una Ministra de Empleo y un Ministro de Industria, Energía y Turismo. ¿Cómo hacer así una política que mejore la competitividad? El Ministro de Economía tampoco es Vicepresidente Económico con poder para coordinar la política económica. Al final parece que la única competencia clara que tendrá es la financiera, para terminar de reestructurar el sistema bancario, y seguramente será el encargado de dar la cara ante la emperadora Merkel y los mercados financieros que conoce bien.  Esto es una debilidad aparente de la estructura del Gobierno. Si es el Presidente del Gobierno quien articula esta política con el Ministro de Economía guiando la acción, puede llevarse a buen puerto el cambio estratégico que necesitamos, pero si el Presidente tiene que acudir a otros frentes de política interna y delega en sus Ministros, entonces el riesgo de que cada uno vaya por su lado es elevado y uno recortará Gastos y nunca pondrá en marcha del todo lo de la ventanilla nunca, la Ministra no modificará en profundidad los cambios que requiere el marco laboral y el tercer Ministro embarrancará su esfuerzo en el entramado energético y en campañas del turismo español y entonces habremos desaprovechado una gran oportunidad de ser de una vez por todas un país serio. Podemos lograrlo. No hemos empezado mal. Ánimo a todos nosotros. (22:dic:2011)

El ajuste español: Las últimas previsiones de FUNCAS para la economía española aventuran trimestres de recesión hasta finales de 2012, si no hay grandes cambios en la política económica. Un año con un paro del 23% va a ser muy duro y esperemos que las acciones del nuevo gobierno hagan cambiar esta tendencia. De momento, la drástica reducción de la prima de riesgo país es una buena noticia. Pero el informe de FUNCAS, nos deja buenos indicadores del enorme ajuste que la economía española está haciendo. El fuerte crecimiento de la productividad y la moderación de los costes salariales, han originado que los Costes Laborales Unitarios desciendan un 5,2% en el tercer trimestre. Son buenos indicadores de la mejora de la competitividad, confirmados por el incremento de las exportaciones. En esta tendencia, se espera que la Balanza de Bienes y Servicios con el exterior sea positiva en 2012, algo que no ocurría desde 1995, después de las cuatro devaluaciones de la peseta. Además el ahorro de los hogares sigue muy elevado y se está generando una capacidad financiera que además de reducir el endeudamiento, ayudará a que el crédito vaya fluyendo poco a poco y finalmente el Consumo y la Inversión se incrementen. Así pues el enorme esfuerzo que todos estamos realizando está dando sus frutos. Estamos haciendo un ajuste real sin devaluaciones que va a dejar a una parte de la economía española con un suficiente nivel de competitividad. La cuestión es que se genere un tejido productivo de estas características que sea capaz de dejar la tasa de paro por debajo del 10%. Esto va a costar más tiempo y esfuerzo y puede ayudarse con una política económica correcta. Será difícil, pero el camino ya se ha iniciado. (7:dic:2011)

El silencio de Rajoy: Se ha comentado mucho esta semana el silencio de Rajoy después de su victoria electoral el pasado 20N. Quizás esperábamos el anuncio de un conjunto de medidas suficientemente contundentes para relajar la tensión de los mercados financieros y que hiciera descender la prima de riesgo país. Sin embargo nada más lejos de lo que ha ocurrido. Su mutismo ha sido total. Ha empezado el traspaso de poderes y lo más que ha hecho es hablar con los banqueros no indultados para escuchar sus opiniones y empezar a idear la creación de un "banco malo". ¿Ha hecho bien? Como siempre depende de lo que piense hacer de verdad. Si va a acometer reformas profundas en el mercado laboral y en la negociación colectiva y fuertes recortes en el Gasto Público, ha hecho bien. Los mercados descuentan muy rápidamente las señales y además están cansados de las señales de ZP que, al final, se quedaban en nada: quieren hechos. Además, si anuncia estas medidas, antes de tomar posesión ya tiene la primera huelga general convocada y puede que con esa presión no llegue nunca a tomar estas medidas que son necesarias. Esperará unas semanas, tendrá una sesión de investidura un tanto ambigua y formará Gobierno (González Páramo sería un Ministro de Economía con un buen perfil frente a los mercados financieros, aunque parece que al final será nombrado Montoro, ya se verá). Junto a estas medidas, promoverá los incentivos fiscales y de reducción de las cargas sociales a la creación de empleo y puede que pongan en marcha el "banco malo", para que el sistema financiero español se sanee de una vez y el crédito empiece a fluir. Desde la perspectiva de la Demanda Agregada, intenta con ello que la Inversión y el consumo empiece a tomar impulso. Debería, además, incentivar a las empresas exportadoras y tener una acción decidida desde el lado de la Oferta Agregada, con un Plan de mejora de la Productividad empresarial (fomentando el uso de las tecnologías y la formación en las empresas) e insistir en la competencia de nuestros mercados para que los márgenes empresariales no suban, pero no parece que vaya a hacer nada al respecto.  Y, claro, esperemos que finalmente haga esto y no entremos en un proceso de intentos de consensos y pactos que ya se han perseguido con escasos resultados y que además son imposibles. (27:nov:2011) 

Después de las elecciones: la salida de la crisis. Parece que mañana el PP sacará mayoría absoluta. ¿Cómo vamos a salir de la crisis? Creo que el modelo que tienen en la cabeza es similar al que nos permitió entrar en el €, cuando ganaron en 1996. En primer lugar Rajoy hará un discurso muy institucional y muy serio, puede que mañana mismo por la noche. El contenido girará en torno a dar una absoluta seguridad a los mercados financieros sobre la solvencia de la deuda española y el compromiso, sin fisuras, de conseguir cumplir nuestros objetivos de reducción del déficit. Anunciará una reforma laboral en profundidad, con despido más barato y una simplificación de los contratos laborales, una modificación de la negociación colectiva relacionando los salarios a la productividad y negociando los convenios a nivel empresarial y un ajuste profundo del Gasto Público en la Administración estatal. Además insistirá en los incentivos, ya anunciados, a la creación de empleo con subvenciones y reducciones temporales de las cargas sociales. ¿Qué se pretende con éstos anuncios? Que mejore la tan pretendida confianza en España. Hasta aquí lo predecible. ¿Qué se persigue? El proceso es sutil, pero como dio resultado una vez puede que nuevamente ocurra. Se espera que la prima de riesgo país baje con rapidez. Al hacerlo, la carga financiera de la deuda se reduce y el déficit disminuye y empezamos a dar la sensación de que vamos a cumplir los objetivos, lo cual vuelve a reducir la prima de riesgo. A continuación los bancos empiezan a ver que la deuda pública española no es muy interesante y empiezan a dar créditos al consumo de bienes duraderos, las viviendas y las empresas. La confianza crece y la Inversión se anima y se empieza a generar empleo y vuelve a mejorar la confianza. El PIB se anima algo y los impuestos suben y el déficit sigue reduciéndose y poco a poco el sector privado recupera el pulso y la Demanda Interna empieza a tirar con más consistencia del PIB. Ya sé que parece el cuento de la lechera, pero este es el anunciado modelo basado en "la confianza". Puede ocurrir. Ya pasó una vez, pero esta vez, si ocurre, va a ser más lento. ¿Por qué? Entonces, la peseta se había devaluado cuatro veces respecto al marco alemán y así ganamos competitividad y el tirón de la Demanda Interna, basado en la confianza, impulsó el PIB nacional. Ahora empezaremos rápidamente a importar y aunque las exportaciones van creciendo, la ralentización del entorno europeo en la actualidad impedirá que mejoremos nuestro déficit crónico en la Cuenta Corriente. Por eso la salida será más lenta. Ayudaría si ganáramos competitividad vía precios con un gran pacto de rentas que congelara los salarios y fijara un objetivo de inflación algo por encima del uno por ciento. Y si pusiéramos en marcha un plan de mejora de la productividad basado en el uso de las tecnologías de la información por parte de las empresas. Pero sería pedir demasiado. Este es el modelo de salida de la crisis. Un modelo basado en los ajustes fiscales y en el cambio de las expectativas. Puede ocurrir. Esperemos que ocurra. Habrá reacciones sociales. Tendremos que explicar muy bien lo que pretendemos. Pero en el entorno económico actual de la economía española, no parece que haya otro modelo alternativo de salida. (19:nov:2011)

Las 2 velocidades y la incoherencia democrática: Si nos hubieran dicho antes de la crisis que los mercados financieros y la "emperadora" germánica - ya se que se dice emperatriz, pero esta es "emperadora"- iban a sacar del poder a presidentes de gobiernos democráticamente elegidos, hubiéramos salido a la calle INDIGNADOS para defender la esencia de los valores de la sociedad occidental en la que vivimos, con todos nuestros derechos ciudadanos y nuestras nimias obligaciones. Pero si es para expulsar a Berlusconi, salimos a la calle con la banda de música tocando alguna obertura de ópera italiana. "Gracias Angy y gracias Mercados Financieros por librarnos de quién hemos votado y a quien no sabemos cómo destituir...".

Por otro lado la emperadora ya está aburrida de una UE en la que todos los países votan como si fueran iguales y empieza a plantear la idea de la democracia ponderada por el tamaño del PIB. ¿Cómo va a tener el mismo poder de decisión el gobernador del Banco Central de Malta que el de la Bundesbank? Es lógico y comprensible, pero estamos entrando en una Europa diferente, la Europa germánica, una Europa seria y rigurosa, inflexible con la trampa y el engaño y con vivir por encima de lo que uno no se puede pagar.

Y, de ahí, la idea de las dos velocidades, de la que ya hemos escrito en entradas anteriores -estará por ahí abajo-. Pongamos un poco de orden. En los momentos actuales la UM tiene cuatro opciones: (1) La primera es seguir como estamos, exigiendo rigor fiscal que no es fácil de cumplir por muchos países, cerrando los ojos ante la compra de deuda de los países periféricos por parte del BCE, viendo como la economía se estanca, teniendo que seguir reflotando las cuentas de los bancos y con el miedo a que los precios se nos vayan, ante la encubierta monetización del déficit que estamos llevando a cabo. (2) La segunda opción es expulsar de la zona Euro a quiénes no se someten a los designios estabilizadores de la emperadora. Esta segunda opción es inviable. No se puede expulsar a nadie del €. Se le pueden poner las cosas tan difíciles que se quieran ir de la Unión Europea, renunciando a todos los tratados y por consiguiente a las ayudas que reciben: PAC, fondos de cohesión, etc... ¿Quién va a renunciar a esto? Como digo, es inviable. (3) La tercera opción es la segunda velocidad con mayúsculas: Alemania se va con los países adecuados (Francia, Holanda, Luxemburgo, Austria y Finlandia) y  se funda una nueva moneda, el thaler europeo. Esta opción es también complicada. Al margen de los problemas para aprobar un nuevo tratado de una nueva área monetaria en la que muchos otros países querrían entrar, las deudas contraídas en Euros deberían pagarse en Euros y esta moneda se depreciaría muy rápidamente. Los tenedores de la deuda pública de los países que no se integren, que son los bancos alemanes, franceses, etc,.., iban a ver aminorarse sus activos de manera muy peligrosa y podría llevar a una nueva crisis financiera de la banca europea. Es una salida con muchos riesgos, muy difícil de articular y que requiere tiempo y una fase intermedia en la que el Euro se hundiría. (4) La cuarta opción es más sutil. Es una segunda velocidad con minúscula, sin romper nada, sin necesitar votaciones de todos ni cambios de tratados europeos, saltando, además, por encima de los órganos europeos de gobierno. Consiste en un pacto entre países. Los seis anteriores y alguno más para conseguir así una mayoría suficiente de votos en los organismos comunitarios. Este acuerdo entre países comprometería a los firmantes de forma voluntaria y sin tener que pasar por parlamentos, hacer referéndums, etc..., a armonizar fiscalmente sus economías: presentar presupuestos con el visto bueno de los demás, el mismo IVA, el mismo impuesto de sociedades, parecidas cargas sociales, parecidos tramos del impuesto de renta..... y a cambio la posibilidad de emitir eurobonos en común con la garantía de todos. Este compromiso entre estos países, les permitiría controlar el BCE y la política monetaria de toda la UM y seguramente el presupuesto comunitario. Y los que no se sometan, que declaren el default y se preparen para financiarse con una prima de riesgo superior a los dos mil puntos básicos y a euríbors por encima del 5%. Ya veremos en qué queda esto, pero España tiene que hacer todo lo posible por que nos acepten en la primera velocidad. Hemos corregido muchas cosas y debemos seguir haciéndolo. Lo único que ya nos piden es el cambio de la economía real, el ajuste más difícil de todos: ser competitivos y reducir el paro. Siempre llegamos al mismo punto. ¿Es tan difícil de ver? ¿Tan difícil de explicar? (13:nov:2011)

20N, dos modelos: Dejando a un lado las simpatías o fobias por un partido u otro y sin entrar en las propuestas que, aunque son importantes,  no tienen naturaleza económica, los dos partidos mayoritarios se presentan a las elecciones generales con dos modelos económicos muy diferentes. La clave para ver las diferencias pasa por analizar la configuración de la Demanda Agregada que cada uno diseña. Como sabemos, en la actualidad, el Consumo y la Inversión están deprimidos, el Gasto Público se mantiene alto pero sometidos a las restricciones de estabilidad de la Unión Monetaria, las Exportaciones estaban al alza, pero la recesión mundial, suave pero evidente, está limitando su efecto y las Importaciones se han ajustado ante la caída de la Renta española. El modelo del PSOE pretende que el Gasto Público se mantenga al alza sosteniendo la DA y, puesto que hemos de seguir ajustando las cuentas públicas, tendrá que subir los Impuestos, en principio, a las rentas más altas. Es un política conocida como "crowding out", en la medida que, con el tiempo, el sector público va desplazando al sector privado de la economía. El PP propone lo contrario: el "crowding in". Espera que el Consumo y la Inversión se recuperen y sea el sector privado el que sostenga la DA. ¿Cómo hacerlo? Cuentan con la mejora de la confianza de las familias y las empresas y esperan bajar el Gasto Público, sin recortar los gastos sociales, y en la medida de lo posible bajar los Impuestos para que la Inversión y el Consumo mejoren. ¿Son posibles ambas políticas? Lo son en principio. La política del PSOE, tiene el riesgo de tener que cuadrar muy bien las cuentas públicas para que la Sra. Merkel no se enfade y tener que explicar con solvencia dichas cuentas a los mercados financieros para que nos sigan refinanciando. Además, para aumentar el Gasto Público habrá que subir los Impuestos y se reducirá el Consumo y la Inversión, pero tiene la ventaja de que el Gasto Público depende del Gobierno y lo puede ejecutar de inmediato. La política del PP tranquilizará más a los mercados financieros y a la jefa alemana y si la Inversión en equipos, tecnología y conocimiento se recupera, marca un camino de recuperación más sólido, pero depende de la confianza y esta variable es difícil de instrumentalizar.

Si me dan a elegir, entre una DA en la que el Gasto Público sea predominante o el Consumo y la Inversión (no en vivienda o construcción) sean los componentes principales, me quedo con la segunda opción. La Inversión es la variable clave para crecer y la economía global requiere un tejido productivo muy sólido. Según las encuestas, los españoles piensan lo mismo.

Pero al margen de esto, hay en las dos propuestas una carencia importante y es que no prestan apenas atención a la Oferta Agregada. El PSOE, nada en absoluto, el PP al menos habla de reformar el mercado laboral. En los tiempos actuales la clave no está en la DA, sino en la OA. Las variables que inciden en la OA son: productividad, costes salariales, cargas sociales, márgenes empresariales, impuestos indirectos, costes de las materias primas y otros costes como los costes de transacción. Estas son las variables que hacen a un país competitivo o no y apenas se dice nada con claridad de esto que llamamos las políticas estructurales.

En el fondo seguimos pensando que la DA es lo importante como pensaba Keynes y no somos conscientes de que aquellas ideas están hoy superadas y son los países que tienen una OA competitiva y sólida, los que puede permitirse hacer políticas de DA como si Keynes aún estuviera vivo. (6:nov:2011)

La Europa germánica: La verdad es que llevan siglos intentado germanizar Europa: los bárbaros del norte, Carlomagno, la Casa de Austria, el Imperio Austro-Húngaro, Prusia, Adolf, ....., y al final no van a ser las armas ni el terror los instrumentos que consigan el objetivo propuesto, serán las finanzas equilibradas, la competitividad, la seriedad en el trabajo, el esfuerzo y, si es necesario, asumir pérdidas pero manteniendo los férreos principios. El acuerdo, en la madrugada del jueves, ha sido una muestra más de la línea que vienen siguiendo: no van a monetizar déficit alguno, los países del euro alemán deberán equilibrar sus cuentas, ayudarán a quienes ellos quieran, defenderán el euro alemán incluso con la pérdida de sus propios bancos y nos pedirán a todos que caminemos al paso de la oca económica equilibrando cuentas, saneando bancos y viendo cómo nuestro nivel de vida se pone al nivel de lo que podamos generar. Y además nada de Constitución europea, ni mecanismos de decisión, ni caso alguno a cargos vacíos de poder, ni coles de bruselas, ni champagne francés. Quién tiene el dinero manda y el dinero es alemán. Y prefieren buscar la ayuda china antes que ceder en sus principios y, seguramente, están ya fraguando con el gigante amarillo su nueva situación en el escenario global, quién quiera hablar con Europa que llame a Berlín. La lección es clara. El camino para España también. Tenemos que ser alemanes. Y cuanto antes empecemos a desfilar mejor. No podemos elegir y. si pudiéramos, hay que reconocer que es la mejor opción. (30:oct:2011)

Tirarse los trastos: La nefasta gestión que estamos haciendo de la crisis financiera europea está haciendo que los grandes líderes empiecen a tirarse los trastos a la cabeza. Los reproches entre los presidentes de Francia, Reino Unido e Italia, nos están sumiendo en la perplejidad. Si la incertidumbre y la desconfianza son factores muy negativos para los mercados financieros, la perplejidad va a ser una carga de profundidad para la Unión Monetaria. Estamos pasando de la crisis financiera, económica y social a la crisis política; a la incapacidad, no ya de tomar acuerdos que marquen un camino, sino de saber cuál es el procedimiento para llegar a ese acuerdo. Que la solución, para seguir con el proyecto del €, pasa por sanear las cuentas de los Estados y los bancos, no lo duda nadie. Pero nadie sabe como hacerlo de una vez por todas y nadie quiere asumir el coste de pagar por el despilfarro de los demás. La Constitución Europea fue una oportunidad perdida para crear un marco político que gestionara situaciones de crisis. Ahora sabemos que tenemos que generar este marco. Los países que no están en la UM, no quieren que se tomen acuerdos sin que estén ellos delante y Alemania y Francia no los quieren tener presentes cuando se diseñe el nuevo marco europeo o, mejor dicho, la nueva Europa Germánica con burbujas del mejor champagne francés.  Los alemanes van a decidir en breve si se quedan con todo, si siguen gestionando el tempo de este desafinado concierto o si optan por renunciar al proyecto. España ya no está en la primera línea de fuego, ha dicho Sarko. Bien, algo es algo. ¿Qué debemos hacer? No pretender arreglar lo que no podemos arreglar solos, como es la crisis financiera y la generación del crédito; y, en cambio, afrontar las reformas que si podemos abordar: un contrato único que elimine la temporalidad del empleo, una negociación colectiva ligada a la productividad que no genere inflación, el fomento de las exportaciones y del uso de las tecnologías de la información por las empresas para mejorar la eficiencia y la creación de valor y la reducción de los costes de transacción existentes para crear empresas y mejorar la actividad empresarial. Si hacemos esto mejoraremos nuestra competitividad y el saldo de la balanza comercial y si, además seguimos con el ajuste fiscal, no necesitaremos financiación externa y habrá crédito para las empresas y las familias. (25:oct:2011)

Otra vez los bancos: Cuando parecía que algunos países habían salido de la crisis vuelve otra vez la sombra de una recesión y una nueva crisis financiera. Las primeras previsiones que se hicieron a finales de 2009, indicaban que 2010 sería un año difícil, que la economía se recuperaría en 2011, pero que no mantendría esta tendencia en 2012. Por tanto la trayectoria estaba indicada. Pero claro, si tenemos dos trimestres con tasas de crecimiento negativas, entonces nos ponemos a hablar de recesión y a temblar nuevamente. En efecto será recesión, pero lo previsto es una caída leve, en dos o tres trimestres no la debacle de 2009. Como expuse en otro blog (que andará por ahí abajo) las dos grandes incertidumbres existentes flotan en el ambiente y nada sabemos de que se estén tomando medidas para reducirla y generar confianza.

Al margen de esto hoy el BCE despide a Trichet con la orden de comprar la deuda pública que los bancos tienen en sus activos. Es decir va a monetizar el déficit público indirectamente y de camino a salvar a la banca alemana, tenedora de bonos griegos en cantidades excesivas, haciendo magia (como indicábamos en el blog anterior). El comportamiento de los bancos y la situación actual de falta de crédito para las familias y las empresas requiere un comentario explícito. Los bancos comerciales están para captar pasivos, en forma de depósito, y conceder créditos. Después de la crisis financiera, los Bancos Centrales han inyectado liquidez a los bancos comerciales para que el crédito fluyera y saliéramos de la crisis. Pero los bancos comerciales desconfiados de que prestar a las familias y las empresas fuera una operación aconsejable, tomaron este dinero y volvieron a meterlo en los Bancos Centrales a un tipo de interés. Los Gobiernos, al ver que la crisis era profunda, hicieron una política fiscal expansiva que financiaron emitiendo deuda pública. Mientras, los Bancos Centrales siguieron emitiendo dinero y, en un momento dado, los bancos comerciales vieron que la deuda pública les daba más intereses que los Bancos Centrales y compraron deuda pública de forma masiva a tipos altos que estaban reflejando una prima de riesgo país. Con esta operación, el dinero que creaban los Bancos Centrales fueron a comprar deuda y las familias y las empresas siguieron sin crédito. Ahora el BCE se compromete a comprar esta deuda directamente y vamos a ver qué hacen los Bancos comerciales con la liquidez que van a tener, si empiezan a conceder créditos a familias y empresas para que el Consumo de bienes duraderos y la Inversión tiren de la Demanda Agregada o buscarán otros activos financieros más seguros y rentables y contribuirán  a que la Bolsa se vaya arriba, mientras el paro sigue creciendo y el crédito es inexistente. En estos momentos, lo que necesitamos ya no es más Gasto Público, ni ralentizar el ajuste fiscal, sino que el crédito llegue a las familias y a las empresas y empecemos una senda de crecimiento que modere el paro y mejore la confianza del país. Pero ya veremos que ocurre. (6:oct:2011)

El realismo y la magia: En estos días estamos confrontando las dos maneras diferentes de salir de la crisis: la visión keynesiana norteamericana de seguir gastando y endeudándose y la manera alemana de imponer una austeridad estricta y el control de la s cuentas públicas. ¿Quién lleva razón? Pueden que ambos planteamientos sean los adecuadas para cada uno de estos países, pero en ambos casos hay que ser realistas y a la vez entender que hay cierta magia en la economía. El realismo es de una lógica apabullante: tienes que pagar por los bienes que consumes y para pagar tienes que trabajar. Consume lo que puedas pagar y si quieres comprar algo que no puedes pagar, o hacer una inversión que te originará retornos en el largo plazo, entonces entras en la magia. La magia es el dinero y el mundo financiero. Todos queremos dinero, pero no hay nada detrás que lo respalde. Es una cuestión de confianza y a fin de cuenta de confianza en el país que lo emite. Los Bancos Centrales, como el BCE o la reserva Federal, fabrican todo el dinero que quieran y al llegar a los bancos comerciales, estos pueden ofrecer créditos en mayor cuantía de lo inyectado por los Bancos Centrales y los agentes económicos, pueden así consumir bienes que sus ingresos anuales no pueden cubrir, los empresarios acometer inversiones a largo plazo y, esto también ocurre, los inversores financieros comprar activos financieros con la esperanza de que suban de valor. En la actualidad los Bancos Centrales están creando grandes cantidades de dinero que no llega a los consumidores ni a los empresarios. El propio sistema financiero lo atesora para cubrir su dudosa solvencia y el crédito no fluye porque no se fían de que vayan a devolverle los préstamos. Es la falta de confianza de la que hablamos. En esta tesitura, si las familias y las empresas no gastan, miramos al Estado y pedimos que incremente su Gasto aún a expensas de un mayor déficit y de una mayor deuda que habrá que pagar en el futuro. ¿Habrá que pagarla?..... Depende de la magia. Una alternativa, como se ha hecho con demasiada frecuencia, ha sido monetizar el déficit y la deuda: los Bancos Centrales fabrican dinero y en lugar de dárselo a los bancos se lo dan directamente al Estado para que lo gaste. Claro que por lo general los bancos tienen que devolver estos préstamos a corto plazo y los Estados suelen no devolverlos nunca y por esta razón, hoy, todos los Bancos Centrales en los países serios son independientes de los Gobiernos. La otra alternativa es simplemente declararte insolvente y los acreedores que acepten quitas en la deuda o la pérdida total. Quizás con esto de la magia se entienda mejor todo lo que nos pasa. Ni USA, ni mucho menos Alemania, están por monetizar nada -aunque algo están haciendo indirectamente-, porque aprendimos que monetizar y generar una fuerte inflación es todo uno y acabar con la inflación es duro, aunque quizás no tanto como acabar con una crisis pertinaz. Y quizás la magia explique la diferencia de las actuaciones de política económica. USA, aún puede utilizar la magia de un dólar en el que se confía y de un déficit y una deuda que todos creemos que van a devolver, en cambio Alemania se ha metido en el proyecto europeo y vive del realismo. Sabe que con el euro respaldado por griegos, etc....., no hay mucha posibilidad de magia. Y que la deuda emitida por algunos de los países de la UM no se va a devolver. Si no la devuelven fin de la magia y si quieren seguir con la magia tiene que ser los alemanes, holandeses, finlandeses y austriacos quienes paguen las cuentas de los demás. Y lógicamente no quieren. Así pues unos pueden seguir con la magia y a otros se les ha acabado. Por tanto realismo alemán. (28:sept:2011)

Sin solución griega: El problema de la economía griega no tiene solución en la Unión Monetaria. Grecia puede buscar una solución fuera del euro, monetizando deuda y déficit en su nueva moneda, soportando altas tasas de inflación y con las expectativas de que sus Exportaciones tiren de su economía después de varias devaluaciones. Pero en el espacio del euro la solución al problema griego es muy costosa socialmente. Actualmente su déficit público es del 10% del PIB, es decir está realizando una política fiscal muy expansiva, su PIB cae casi un 7% y, aún así, mantiene altas sus importaciones y su Cuenta Corriente presenta un déficit superior al 8% del PIB. Dentro del € y de la política de ajuste fiscal que se está promoviendo, el PIB griego se derrumbaría aún más, el paro llegaría a ser superior al español y sólo una bajada de precios, costes y salarios, muy elevada, permitiría ganar competitividad a costa de la  pobreza del país. Este escenario, además pasaría por declarar la banca rota del Gobierno griego con toda la desconfianza que ello originaría para la UM.

Por tanto, o Grecia se va del € o la UM asume que va a tener, para siempre, un país que es casi el 3% de la eurozona y que va a necesitar ayudas y transferencias permanentes. En el primer caso, es previsible que la salida de Grecia ponga en el punto de mira a irlandeses y portugueses. En el segundo, alemanes, austriacos, holandeses, finlandeses y demás miembros de la UM, tienen que asumir que pagarán más impuestos para ayudar a los griegos. Y no debe tardarse más en tomar esta decisión porque mientras no la tomemos seguiremos con temblores financieros, noticias alarmistas y el anuncio de debacles constantes.  O se van o alguien tiene que pagar el que vivan por encima de sus posibilidades. (23:septiembre:2011)

¡Vaya veranito!: Antes del verano los inversores financieros deshacen posiciones y hacen balance del curso. Las ventas y las necesidades de liquidez que implican, están provocando meses de agosto de infarto en los que afloran dudas e incertidumbres y se han provocado, en este mes, las más recientes crisis bursátiles y financieras. Y cuando empieza la volatilidad del precio de los activos financieros, todas las medidas que se tomen son pocas. En estas semanas se ha criticado el funcionamiento de los mercados financieros, a los especuladores y a las agencias de calificación. A veces con razón, pero también es cierto que existe serias dudas sobre dos cuestiones claves de la economía global. Llevamos varios años de crisis y dado que ambas cuestiones siguen sin resolverse es lógico que vivamos, y sigamos viviendo, jornadas muy volátiles en los mercados financieros, cada vez que se publica un dato nuevo o las agencias de calificación, auténticos árbitros de los mercados, sacan un nuevo informe . ¿Cuáles son estas dos cuestiones?

La primera de ellas es que la economía global no puede seguir funcionando como lo estaba haciendo y no tenemos ni idea de cómo va a hacerlo en el futuro. No va a ser posible que la economía norteamericana siga siendo la locomotora de la la Demanda Agregada Global endeudándose sistemáticamente. Y, seguramente, China no va a seguir siendo el gran ahorrador global. La nueva locomotora mundial, "ni está, ni se le espera" y esto genera una incertidumbre máxima y muchas dudas sobre el futuro de la economía global. Obama parecía que podía ser un líder global capaz de marcar un sendero común hacia el nuevo modelo, pero la presión interna le ha hecho virar su política a cuestiones domésticas y la economía global está buscando un nuevo equilibrio. Y parece que tardará.

La segunda cuestión que plantea serias dudas es el futuro de la Unión Monetaria. No olvidemos que es la segunda economía del Mundo y ya hemos visto como está la primera con un déficit público próximo al 10% del PIB y una deuda en circulación del 100% del PIB. La crisis ha demostrado que la UM es tan heterogénea que, o bien se configura de otra manera (se expulsa a los peores o se van los mejores), o se asume que los mejores van a tener que financiar sistemáticamente la ineficiencia y la tozudez de los peores. Indudablemente la opción que se baraja es la segunda, pero puestos a pagar las factura de los peores, los mejores -Alemania, Francia, Holanda, Finlandia,...., Austria y Luxemburgo (que es nuestro paraíso fiscal en la UM)-, quieren dejar claro que están dispuesto a asumir este coste de las deudas pasadas, pero no quieren que los déficits de los peores continúen. Indudablemente una emisión de eurobonos daría garantías a los ahorradores, pero serían soportado por las economías más eficientes y éstas están tomando medidas rápidas para la armonización fiscal de sus economías y los demás, si quieren permanecer en el club, tendrán que asumir estos criterios y esto es lo que ha empezado a hacer España con la modificación constitucional. Una señal inequívoca de nuestra voluntad de se un país mejor, algo que seríamos si no hubiéramos cometido tantos errores. (30:Agosto:2011) 

 

 

Otra vez el caballo de Troya: Y dicen que recordar la historia no sirve para nada. Los griegos lo han vuelto a hacer. Esta vez, en lugar de meter un caballo de madera en la ciudad amurallada para arrasarla al día siguiente, han metido a todo el país en la Unión Monetaria y amenazan con llevársela por delante. Entonces jugaron con la argucia de la rendición y el regalo al vencedor y esta vez han engañado a todos con unas estadísticas de las cuentas públicas falsas. Y ya están dentro. La UM, o su ama de facto: la Sra. Merkel, ha intentado disciplinarlos, hacerlos competitivos, ajustar su economía, pero se ha convencido que es imposible y que manteniendo esta postura, de madre exigente, le van a terminar destrozando todo el área monetaria. Solución: rendirse; aceptar que dentro de la UM va a existir un socio (o varios, ya veremos) incapaz de aguantar el paso alemán de la oca. Entre ambos rescates, se va a facilitar la financiación de un volumen de deuda griega (algo más de 200.000 millones de €) de casi el 100% de su PIB, que es el 2,5% del PIB de la eurozona; se le aplaza la devolución de bonos a 7 años emitiendo otros a 15 años, se baja el interés al 3,5%, el sistema financiero tendrá que correr con unas amortizaciones de unos 50.000 millones de € (un "default" parcial como lo llaman los malvados) y además se plantea una especie de Plan Marshall en forma de fondos estructurales: una transferencia europea para que los griegos vivan por encima de sus posibilidades como hemos venido haciendo tanto países en la UE durante muchos años. Fondos estructurales, PAC, políticas de cohesión,..., y los alemanes siempre pagando.       Y además el BCE anuncia que va a comprar la deuda pública de los países atacados por los especuladores, emitiendo € para calmar a los mercados financieros, con lo cual se convertirá en el gran tenedor de los bonos griegos; es decir que el BCE ha tragado con monetizar la deuda. Los griegos se han metido en la muralla del € y ahora todos los países verán subir sus cargas fiscales para mantener estos fondos de rescate y estos fondos de estabilidad. Lo que ahora tiene que preguntarse la Sra.Merkel es cuántos caballos de Troya tiene dentro de la muralla. (14:julio:2011)

La Crisis Financiera y la Unión Monetaria: La crisis financiera ha puesto en cuestión el proyecto europeo. El entramado de Tratados, acuerdos, instituciones y voluntades se ha tambaleado ante una crisis financiera, económica y social, que ha exigido a los países miembros un comportamiento común que no han sido capaces de articular, ni por consenso propio, ni por cumplimiento de normas previsoras que no existían. La Unión Monetaria, se configuró con países en exceso heterogéneos, sin exigir el cumplimiento riguroso de las condiciones de entrada en el área monetaria y bajo el supuesto de que el éxito del euro era incuestionable y no era necesario tener prevista posibles salidas de la UM, ni políticas comunes ante una crisis financiera que se imaginaba improbable e hipotética. Hay que señalar, inicialmente, que parte de la culpa de la burbuja financiera la tuvo el BCE, al realizar una política en exceso expansiva en el área del euro y escasamente rigurosa con las entidades bancarias que tenía que supervisar. Más preocupado por el control de la inflación de los precios de los bienes, el BCE mantuvo su política monetaria expansiva, a pesar de la inflación de los precios de los activos financieros e inmobiliarios, hasta alimentar una burbuja que, además, hizo estallar con una intervención tardía a mediados de 2007, cuando el control de la burbuja era ya imposible.Con el estallido de la crisis financiera, cada país adoptó las acciones que le parecieron más oportunas para salvar los sistemas financieros nacionales, de una manera descoordinada y, posteriormente, cuando la crisis financiera se convirtió en crisis real reduciendo el PIB e incrementando el paro, también cada país llevó a cabo una política fiscal expansiva nacional incurriendo en déficits públicos muy por encima de los previstos en el Pacto de Estabilidad.Después, cuando la mayoría de los países consiguieron, gracias a las políticas monetaria y fiscal expansivas, salir de la recesión, llegó el momento de estabilizar las cuentas nacionales y pagar las deudas contraídas y entonces se produjo la fragmentación actual de la UM, en la que se pueden diferenciar los países competitivos, los no competitivos como España, Italia y Bélgica y los ya rescatados como Grecia, Irlanda y Portugal que, además de no ser competitivos, han necesitado ayuda para hacer frente a las deudas contraídas, principalmente por las Administraciones Públicas.Ni la UM ha tenido una acción común ante la crisis financiera, ni tampoco la ha tenido ante la crisis económica y social que le ha seguido, ni ahora la está teniendo ante la crisis fiscal de los países no competitivos, que necesitan financiación externa para mantener un nivel de vida que no pueden permitirse. Los países no competitivos necesitan financiación externa para pagar el déficit en su cuenta corriente y ante la crisis han reaccionado endeudándose más y agravando su situación financiera. Con esta situación, la diferencia entre unos y otros se está haciendo insostenible, en la medida que todos tienen una moneda única y los más competitivos requieren una estabilidad monetaria y una presunción de solvencia que se está poniendo en duda.Las posibles soluciones ante esta situación son de diversa naturaleza y apuntan, en teoría, a dos direcciones: más Europa o una cierta desintegración.  Pero en un caso u otro hay que tener presente que tenemos dos problemas relacionados pero que hay que diferenciar: unos países son competitivos y otros no; y por lo general los primeros son solventes y algunos de los segundos no lo son. Mientras que el problema de la solvencia se soluciona eliminando las necesidades corrientes de financiación y asumiendo el pago de la deuda emitida, el problema de la falta de competitividad tiene una solución muy compleja una vez que la medida rápida para ganar competitividad, es decir las devaluaciones, no son posibles. Sin devaluaciones, se trata de reducir costes, reducir precios y aumentar la productividad, es decir, de asumir sacrificios sociales y cambiar el modelo productivo, algo que es difícil de alcanzar y requiere tiempo. En este contexto, intentar la salida reforzando la Unión Monetaria, requeriría asumir entre todos los países la responsabilidad de la deuda pública común, emitiendo bonos europeos, y procediendo a una rápida y profunda armonización fiscal en los impuestos, en los límites de gastos públicos de las distintas administraciones nacionales, federales y locales y finalmente en el déficit público final. Ello implicaría una concepción del Presupuesto europeo diferente y más integradora, que recogiera las grandes cifras fiscales de los países miembros, las deudas contraídas y los planes de amortización de las mismas. Ni que decir tiene que este camino no es el que va a seguir la UM en su integridad. Los países que actualmente lideran la UM, Alemania y Francia, están marcando el camino de una cierta armonización fiscal, exigen un control de los déficits nacionales, pero no están dispuestos a responsabilizarse de la deuda ajena. Una postura que, en cierta medida, responde a la voluntad de los ciudadanos de varios países del euro.La segunda salida es la desintegración de la UM, bien porque determinados países salgan de la moneda única, o lo que sería más complejo pero menos costoso, que los países competitivos funden una nueva moneda. Esta salida, de momento, no se está planteando y por ello nos encontramos en una situación mixta en la que se está exigiendo a los países no competitivos y endeudados, que paguen lo que deben, que equilibren sus cuentas y que sean competitivos y no parece que estos países sean capaces de cumplir todas las tareas con prontitud, lo cual los lastra a años de ajuste y tensión social y política. Y, además, en toda la gestión de la crisis, lo que se está poniendo de manifiesto es que quien lidera la UM, no son las personas elegidas para los cargos de las diferentes instituciones europeas, sino la canciller alemana, lo cual plantea serias dudas sobre la salud del proyecto europeo, pero a la vez da alguna esperanza para que finalmente siga adelante, si somos capaces de encapsular de alguna manera a los países rescatados para que no contaminen al resto, disciplinar a países como España, Italia y Bélgica, y conseguir que en los países sin problemas no terminen votando a partidos políticos contrarios al proyecto europeo.

El pacto del euro: Salen a la calle los Indignados contra el Pacto del Euro, un acuerdo europeo para poner orden en las finanzas de las distintas administraciones europeas de determinados países y un intento de plantear medidas que mejoren la competitividad. Las protestas apuntan a que este acuerdo va a suponer un recorte en las prestaciones sociales y en las condiciones laborales de los trabajadores. Y llevan razón. Pero protestan ante lo inevitable. Seguramente todos somos responsables de esta crisis. Los banqueros nos mostraron el sueño del consumo ilimitado y nos pusimos a soñar. Los políticos nos prometieron el sueño del bienestar completo y fantaseamos con una vida sin esfuerzo en la que todo estaba pagado. Y de pronto, repentinamente, hemos despertado sobresaltados y hemos pasado del dulce sueño a la pesadilla de la realidad. Tenemos que pagar lo que debemos, tenemos que ajustarnos a lo que ganamos si mantenemos aún nuestro puesto de trabajo y disfrutaremos del estado del bienestar que podamos pagar con nuestros impuestos. Y todo este ajuste en una economía global y con una moneda única que sólo permite salir adelante con esfuerzo y sacrificios.  Y nos indignamos y nos negamos a cambiar y queremos volver a vivir en los sueños. Pero ya es imposible, el insomnio nos invade. (19-junio-2011)

"Indignaos": Me pasé ayer por la acampada del movimiento 15M a ver si veía a mis alumnos de la Universidad. Me habían advertido que faltarían a clase esta semana pasada. Ya había comentado con ellos la decepcionante sensación que sentí tras la lectura del panfleto de Hessel y como el hiperindividualismo de los tiempos hipermodernos de Lipovetsky adevertía de la dificultad de articular movimientos colectivos útiles de protesta, ante la situación de crisis económica y social que nos atenaza. La sospecha de si era un movimiento articulado por las "fuerzas progresistas" para activar el voto y las similitudes con la movida del 11M, me parecieron suficientes argumentos para echar un vistazo. Después de estar allí observando un buen rato, de sentir primero la nostalgia de la juventud de los de mi generación, después la duda de la manipulación de la concentración por los partidos políticos y quizás la oportunidad de estar viviendo algo histórico, observé con detalle a las personas que estaban allí, que aún siendo de diferentes edades tenían algo en común: unos no habían "tocado bola en la vida" y otros piensan que no van a tocarla. Claro, sin duda había curiosos y nostálgicos y jóvenes que se estaban divirtiendo con el evento, pero creo que la esencia de la indignación es esta. Los que por una u otra razón no han tocado bola y los que creen que no van a hacerlo, están indignados de que cuando la crisis nos envuelven sean ellos los primeros que pierden sus puestos de trabajo y sus oportunidades de encontrarlo y que cuando el Estado asume los instrumentos de política económica, sea para rescatar bancos, cuando los dirigentes de los mismos han sido de los principales responsables de la crisis financiera, expandiendo el crédito por encima de lo razonable, emitiendo activos sin garantías y concediendo préstamos a quienes no podían pagarlos. Y además, ahora, muestran como se mantienen sus sueldos a personas que ganan 40 veces menos.  Y otra cuestión adicional es cómo se "toca bola" en nuestro país, cuando la búsqueda de renta y la corrupción nos sorprende en cada esquina, en lugar del esfuerzo, la tenacidad, la creatividad y la inteligencia. En fin, el altar barroco lleno de adornos y autosatisfacciones previo a la crisis, se ha quedado en cuadro y las vigas que lo sostenían, estamos descubriendo que están apolilladas por lo peor de nosotros mismos. (21:mayo:2011)http://jmokeancom.blogspot.com/2011/05/indignaos.html

Stagflation y generaciones perdidas: Esta semana el FMI vuelve a amargarnos la vida. Nos mete otra vez en el grupos de los PIGs, que ahora llaman EA4, nos alerta de nuestro más del 40% de paro juvenil (20 a 25 años) y del peligro que esto puede suponer ante el riesgo de una generación perdida. El fantasma japonés vuela sobre nosotros. La política de rescate de la UM aplicada a Grecia, Irlanda y Portugal no ha servido para pacificar a los mercados financieros y la prima de riesgo país de estos países sigue disparada. A estos tipos de interés, refinanciar la enorme deuda emitida por estos países, impide reducir el déficit público por la carga financiera y, para hacerlo, hay que ajustar aún más los Presupuestos reduciendo la DA e impidiendo salir de la recesión y empezar a moderar el paro masivo. Necesitamos crecer para arreglar los problemas y se nos retira el alimento. Tiramos de la grasa acumulada en estos años de opulencia y adelgazamos....., la cuestión es no llegar a la anorexia. Y mientras los precios suben en España por encima del 3%, con un paro del 21%.... Y dicen que nuestro sistema de negociar los salarios es correcta. La única buena noticia viene de nuestras empresas. Sin el ajuste del sector público y el sector de la construcción, crecemos casi al 3% interanual en el primer trimestre del año. Y a pesar de que las ventas minoristas se resienten. Volvemos a comprar coches y exportamos e invertimos para exportar. No será suficiente para reducir el paro con rapidez, pero la impresión es que el tejido productivo español está en la pelea y busca el negocio fuera. Saldremos de esta crisis. Y fortalecidos. Pero muchos sueños van a quedarse en el camino. La economía global nos está pasando factura. Y es posible que tengamos una generación perdida y otra prejubilada a la fuerza. (15:mayo:2011) Para comentar este post:      http://jmokeancom.blogspot.com/2011/05/stagflatiostagflation-y-generaciones.html

¿Cómo salirse del €?: Esta es la cuestión del momento, si es posible y cuáles son los costes.  Imaginemos el caso de Grecia. Después de mantenerlo en secreto para evitar especulaciones, tendría que anunciarlo un viernes por la tarde o un sábado por la mañana, para que los mercados financieros estén cerrados. Habría que determinar una paridad entre el nuevo dracma y el € y fabricar la nueva moneda, o recuperar del Banco Central griego los viejos billetes. Prácticamente habría que inmovilizar el sistema financiero varios días, para modificar la unidad de cuenta de todas las partidas de los balances, cambiar los sistemas de información y  llenar los cajeros de dracmas. Una cuestión importante es la paridad, si se respeta la paridad inicial o se produce ya una primera devaluación. Después llega lo más importante, los activos y las deudas. Es casi seguro que los bancos nominarían sus pasivos, los depósitos de sus clientes, en dracmas. Pero ¿qué ocurriría con sus activos? Es de esperar que los clientes devuelvan sus préstamos en dracmas, pero esto supondría que, puesto que la deuda externa está en euros, es muy posible que muchos bancos quiebren. Si los préstamos se mantuvieran en euros, los agentes económicos verían como sus ahorros se deprecian y sus deudas son cada vez mayores. Si se hiciera todo esto, cuando la nueva moneda empiece a funcionar, es seguro que empezaría un proceso continuo de depreciaciones de la moneda, que haría ganar competitividad a la economía griega, pero que aumentaría su deuda externa. Es muy posible que declarasen el default y se reestructurara su deuda. También que el Banco Central griego aumentara la Oferta Monetaria para bajar el tipo de interés y expandir algo la economía. La inflación aumentaría, se produciría una salida masiva de capitales y una nueva depreciación.  Muy posiblemente el Gobierno incurriría en déficits públicos que irían monetizando. El escenario sería un país muy desajustado durante unos años, con un sector turístico muy barato que aportaría divisas a la economía y empleo y paulatinamente iría recuperando la estabilidad económica. Para quedarse en el euro, la única salida es "sangre, sudor y lágrimas". Cambios estructurales muy profundos que mejoren la productividad, flexibilidad laboral que modere salarios, austeridad pública y pagar poco a poco las deudas.....  ¿Qué preferimos? (10:mayo:2011)

El fin del sueño keynesiano: No podía ser de otra manera. Al final el sueño keynesiano de manejar el ciclo económico a golpe de políticas de Demanda (fiscal y/o monetaria) se estrella con dos barreras infranqueables. Si emites dinero o monetizas el déficit público, se desata la inflación. Y si pretendes financiar el déficit fiscal con los ahorros existentes, esta deuda la tienes que devolver y a cada refinanciación los intereses suben. Los casos de Grecia o Portugal son evidentes, pero a estos casos se ha sumado en estos días la deuda norteamericana, y ahora estamos hablando de una deuda de unas dimensiones considerables: 14,3 billones, de doce ceros, de dólares. El 100% del PIB USA, y sigue creciendo en la medida que el déficit anual roza el 10% del PIB. Ya el FMI ha dado la señal de alarma y el Gobierno de Obama choca con la mayoría republicana para aprobar sus cuentas expansivas. Hemos tenido una crisis espectacular y hemos salido de ella con políticas keynesianas igualmente espectaculares, pero parece que no dan más de sí. Es hora de pagar lo que se debe y acostumbrarnos a vivir con la renta disponible que nos quede después de pagar los impuestos y los préstamos. El mundo endeudado y sin margen de ahorro debido a su escasa competitividad (USA, UK, España, Portugal, Grecia, Irlanda, Italia,...) no da más de sí. Parece que nos vienen años de austeridad y en la sociedad hipermoderna (Lipovestsky, G.: "Los tiempos hipermodernos"), basada en el individualismo y la indiferencia de lo público, el consumo emotivo sin límite y vivir en el presente con la constante inquietud ante la incertidumbre que percibimos, nos va a costar encontrar referentes comunes que nos hagan salir de la apatía. (24:abril:2011)

El rescate portugués y el pesimismo español: Cayó Portugal. Los ajustes, que los políticos se negaron a refrendar, los impondrá ahora, aumentados, la Comisión Europea. Pertenecer a un club selecto exige etiqueta, normas de comportamiento. La "generaçao a risca", volverá a salir a la calle a manifestar su desesperación y el país se deprimirá aún más. Después de la fiesta, si se bebe en exceso, viene la resaca. Y si el organismo no está sano, la resaca durará bastante más y seguir bebiendo no arregla nada. Resaca pués. Resaca con dolor de cabeza alemán. Mientras, España respira. El rescate portugués no nos ha llevado por delante. Los mercados creen que vamos a poder pagar lo que debemos. Todas nuestras reformas de saneamiento financiero los ha convencido, DE MOMENTO, de que somos solventes. Y ahora nos envuelve un cierto sentimiento de pesimismo, de tristeza. Sabemos, en el fondo, que aún no hemos hecho los cambios estructurales que necesitamos. Que ni el Consumo, ni la Inversión tiran. Que empresarios y consumidores mantiene los índices de confianza bajos. Que las Exportaciones crecen, pero que no vamos a convertirnos, de la noche a la mañana, en un país exportador con superávit en la Cuenta Corriente. Que tenemos demasiado paro y que esto va a ser largo. Se nos quitan las ganas de cambiar de coche, de comprar, de pensar en nuevos negocios. Hemos superado la solvencia, ahora toca la competitividad y no sabemos qué hacer, ni confiamos en quienes tienen que liderar este cambio de política productiva. Y además no hay crédito y la subida del euríbor aminorará nuestra Renta Disponible cuando nos revisen las cuotas mensuales de las hipotecas. Y después de las municipales y autonómicas, habrá que subir nuevamente los impuestos para llegar al final del año el déficit público comprometido. Hay que cambiar cosas. (10:abril:2011).

Rompiendo expectativas: Esto de sorprender a todos, puede que sea una ventaja en la política, pero con los mercados financieros como están, es imprevisible cómo van a tomarse la renuncia de ZP a presentarse al tercer mandato. Él dice que por el bien de España, .... y dice bien. Con Botín pidiéndole que no convoque elecciones generales, buena parte de los representantes de las mayores entidades bancarias y empresas aplaudiéndole y los mercados financieros tranquilos, nuestro Presidente, ya casi en funciones, se levantó el sábado dispuesto a sorprender a media España y soltó aquello de "pase de mí este caliz", ante la Comisión Ejecutiva Federal, que en lugar de aplaudir respiró aliviada.  A ello respondió la oposición exigiendo la convocatoria de elecciones generales de inmediato y hoy le contesta la editorial del Financial Times, afirmando que España se aleja del rescate, que no se convoquen elecciones generales y que se insista en las reformas estructurales pendientes. Al final va a ser que, lejos de la manía que pensábamos nos tenían los ingleses, van a terminar llevando razón.  Al margen de toda "la movida", el año que resta hasta las elecciones, va a ser muy largo con un presidente interino al que nadie va a hacer caso ni dentro ni fuera. Su capacidad de negociación con los agentes sociales se ha esfumado y a la próxima reunión de empresarios que convoque le va a faltar la mitad de la tropa. Pocas reformas de verdad va a poder hacer alguien al que todos dan por amortizado. Hay que resistir este año como sea. (05:Abril:2011)

After Fukushima: ¿Podemos estar en un punto de inflexión en el desarrollo de la energía nuclear? Es muy posible. La situación vivida en Japón nos ha traído imágenes sólo vistas en películas de catástrofes. Pero eran películas. El 11S o la situación de la central nuclear de Fukushima, tras el terremoto de escala 9 y el posterior tsunami, han mostrado que la realidad suele superar a la ficción. Esta central no era una chatarra en un país de segundo nivel tecnológico como Chernóbil. La probabilidad de un terremoto de esta magnitud era improbable, pero ha ocurrido. Ahora falta resolver con el mínimo coste posible la catástrofe. Mientras Alemania ha parado 7 centrales nucleares y en España tardaremos mucho tiempo en reabrir el debate. La "generación desesperada" tomará esta bandera como parte de su lucha contra la generación en el poder. Si a esta situación sumamos el escenario de Libia, atacada por la coalición en estos momentos, en una operación denominada "Odisea del Amanecer", una nueva referencia poética para demostrar que al final no queda otra salida que el "hard power" -esperemos haber aprendido lo suficiente de la acción en Irak, otra acción de policía internacional, que no guerra-, nos aguarda un escenario de petróleo muy caro, energías renovables al alza y nuevas dudas sobre la recuperación económica. .

¿Asestará esta catástrofe el golpe definitivo a la economía japonesa? También es posible, aunque juegan muchos factores. En un primer momento la apreciación del Yen ha enviado un erróneo mensaje a los mercados financieros. No son las favorables expectativas ante la reconstrucción las razones de las entradas de capitales, sino la repatriación de los fondos de las aseguradoras para poder cubrir los numerosos siniestros. Japón lleva dos décadas con la economía estancada, a pesar de las políticas monetarias y fiscal súper-expansivas que ha venido realizando. Estas políticas han dejado a la economía con tipos de interés cero, que ya no permiten rebaja alguna, y con un fuerte crowding out que ha ido dando un mayor peso al sector público en la economía y ha dejado al país con una enorme deuda pública que se calcula es dos veces el PIB. Y tendrá que endeudarse aún más para la reconstrucción del país tras el desastre, además de la ayuda que el G7 le ha prometido. Como es sabido, la economía japonesa se basa en las exportaciones y la competencia con otros países de su entorno es feroz. Una apreciación estable del Yen le daría el golpe de muerte, algo que ya le ocurrió a partir de los acuerdos del Hotel Plaza en septiembre de 1985, iniciando entonces, con esta apreciación forzada por los americanos del Yen, estas largas décadas de estancamiento. La población japonesa está envejecida, consumen poco y ante los desastres ahorran aún más. Y no lo olvidemos, el pueblo japonés es el único que de verdad sabe cuáles son los defectos de un desastre nuclear. Van a tener que tirar de todo su honor y disciplina para salir. En unos años es posible que Alemania supere el PIB de Japón, una vez que ya China lo ha hecho. Una Alemania que, siendo el otro país perdedor de la II Guerra Mundial, ha sabido reconstruir a su alrededor un gran área comercial que lidera, sin mojarse el alma con el sentido de culpabilidad que dejan los muertos de las guerras. También de eso saben los alemanes. ¿Cómo pedir coherencia y ofrecer esperanzas a la generación desesperada? (20-marzo-2011)

Blowin'in the wind: Las respuestas puede que las esté silbando el viento, pero las preguntas se acumulan y el viento sopla fuerte. Tiempos agotadores. Vida sin tregua.  Temporal a la vista. La primera pregunta es ¿cómo van a responder unos mercados financieros, que nuevamente nos están descalificando, a la comunicación del Banco de España de que con una mínima aportación de 15.152 millones de € se arregla el desajuste del sistema financiero español? La segunda es ¿qué van a hacer los sindicatos y la patronal ante lo que parece ser un compromiso, por parte de los Estados miembros de la UM, de fijar los salarios en relación con las mejoras de productividad, después de cómo se están rajando las vestiduras para seguir negociando según el IPC? La tercera pregunta tiene que ver con el terremoto de Japón y el tiempo que transcurrirá hasta que volvamos a plantearnos que la energía nuclear es una alternativa energética viable en países como Alemania o España. La última pregunta es de mayor alcance y tiene que ver con la "geraçao à rasca", la "generación desesperada", jóvenes que convocan una manifestación en Lisboa por facebook y en una semana acuden 300.000 personas, que cambia de régimen político en Túnez o Egipto o que toma las armas en Libia porque no saben qué va a ser de ellos.  Y sin dejarnos envolver por la borrasca del Mediterráneo, China crece el 9,8%, India alcanza el 8,2%, Brasil el 6,7%, Argentina el 8,6%, Rusia el 5%.... Respuestas en el viento que quizás sólo soplan en Nuevos Mundos. (13-marzo-2011)

Vuelven los nubarrones: No hay manera de vivir tranquilos, cuando parecía que íbamos a tener unas semanas pacíficas vuelven los nubarrones al horizonte con un paro aún al alza, una tasa de inflación del 3,6% en febrero, el barril de petróleo a 130 $ y la amenaza de que el euríbor se nos vaya al 2,5 % a final de año, ante el anuncio de Trichet de empezar a subir tipos, una vez que Alemania ha salido de la recesión y los precios empiezan a animarse. Mientras tanto, nuestro Presidente va mendigando a los mandatarios árabes calderilla para las Cajas y haciéndose fotos comprometedoras con los que ahora son amigos y mañana será tiranos antidemocráticos. Y el Secretario de Estado de Economía pidiendo que consumamos más, anticipándose a los chinos que preparan una ley que obligue a consumir más a toda la población. Si aprueban esta ley será para enmarcarla, mientras nosotros legislamos para reducir la velocidad y prohibir fumarse un puro en la sobremesa después de una buena comida. Supongo que es la política de la distracción o el empeño en seguir perdiendo votos lo que les mueve. Además, nuestra lentitud para reaccionar es ya clamorosa y Fitch amenaza con bajarnos la calificación de la deuda una vez que no nos aclaramos con la reestructuración de las Cajas y el ajuste de las Comunidades Autónomas, algunas de las cuales le dicen al Ministro de Industria que eso de subir el billete del metro a tres meses de las elecciones se lo cuente a otro. Y mejor no hablar de la inclusión de los amigos y familiares en los EREs para no desmoralizarnos por completo.

Fuera la Sra. Merkel y van Rompuy afinan sus planes para armonizar algunos impuestos en la UM y mejorar la competitividad. En España los empresarios no quieren ni oír hablar de negociar los salarios en relación con la productividad, pensando que van a tener que mostrar la cuenta de Resultados a los sindicatos. Piensan que sólo con inversiones empresariales pueden mejorar la productividad y no quieren repartirla con los trabajadores. Como si el capital sin el talento pudiera mejorar el tejido productivo de un país occidental en los tiempos actuales. Unos no pueden, otros no saben, la mayoría no quiere, este es el espíritu ante los cambios estructurales que todos demandamos. Y Portugal al borde del rescate. Y España plana...... Al menos nuestras empresas, sin devaluaciones, han mantenido sus cuotas de exportaciones y aumentan sus ventas. Es el único rayo de sol entre los nubarrones. (6-marzo-2011)

La irrelevancia europea: Mientras el Mundo Globalizado expande conflictos y visiones en nuevos escenarios de juego, Europa sigue mirándose a sí misma, intentando armonizar el ruido de la jaula de grillos conformistas en la que se está convirtiendo y se muestra incapaz de tomar el protagonismo que su peso económico le reclama. Complaciente con su cultura y su historia, evocando al Racionalismo y la Ilustración, sigue viviendo pensado que es el único área geográfica que ha llegado al final de la historia ante el aplauso y la envidia de los demás y no se está dando cuenta que ha quedado relegada a una etapa ya pasada del devenir histórico y lleva el camino de convertirse en una antigualla. Su desconcertante papel ante la Revolución popular de los países del norte de África, vecinos inmediatos, es un episodio más de su falta de visión política y de su incapacidad para ejercitar cualquier tipo de acción rápida y audaz, que el entorno económico y político reclama. Europa está perdiendo una oportunidad única para generar un espacio geopolítico estable y democrático en el que poder expandir un programa de crecimiento económico, un área comercial expansiva y una base para una mutua invasión cultural. Una actuación que puede reposicionar el espíritu europeo e incluso ayudar a salir definitivamente de la crisis económica, se está diluyendo ante nuestra inoperancia y el ofrecimiento de China de jugar un papel de aliado en la zona. Con el tiempo, estos países no nos perdonarán que hayamos aceptado tantos años a tantos gobernantes autocráticos en el ámbito internacional  y que ahora les demos la espalda en un momento crítico en el que reclaman ayuda. Como siempre, esperaremos a ver qué pasa, defenderemos los intereses de los diferentes países y perderemos esta nueva oportunidad de sentirnos orgullosos de ser europeo en el Mundo Global. (26-feb-2011)

PIB IVT + FT: Al fin buenas noticias. Esta semana han salido los datos del PIB español del IV Trimestre y no es que sean para tirar cohetes, pero son mejor de los esperado. La economía española crece el 0,6% en este trimestre y en la media de todo el 2010 cae tan solo un 0,1, cuando esperábamos una caída de medio punto o incluso más. Como es sabido, el Gobierno inició una política de ajuste fiscal a finales del segundo trimestre y después de un tercer trimestre dubitativo parece que el Consumo  (1,7%) y la Inversión en Equipos (1,2%) toman algo de pulso. Lo mejor de estos datos, es que las Exportaciones crecen un 10.5%, muy por encima de las Importaciones que lo hacen un 5,3% (dejo en "Informes" un análisis de estos datos).  Sería una magnífica noticia si este crecimiento de las exportaciones se mantuviera y no estropeáramos esta mejora de la competitividad con subidas de precios y de costes laborales. Además, el Financial Times de ayer viernes (18 feb, pag.25), dedicaba media página valorando muy positivamente los ajustes fiscales y los recortes de pensiones realizados por la economía española. Aunque vuelven a señalar el necesario ajuste de las cajas, que también estamos haciendo, dan a entender que ven muy improbable un rescate a fondo de la economía española, aunque se intervenga la economía portuguesa. Y ya han debido de ver cambios en los mercados financieros los de FT, con la manía que nos tienen, para escribir esto. Son muy buenas noticias ambas. Vamos recuperando la solvencia y mejoramos la competitividad. Está siendo lento, pero esperemos que sea la tendencia de salida de la crisis. (19-feb-2011).

Salarios, productividad y solvencia: Da la impresión que la Sra. Merkel es la única que tiene las ideas claras. Y además son correctas. De los dos problemas que tiene la economía española, la falta de competitividad y la falta de solvencia ante su necesidad de refinanciación, ha conseguido encauzar la solución del segundo problema y ahora ataca al primero. La exigencia de reducción del déficit público y el cambio del sistema de pensiones han dado tranquilidad a los mercados financieros en relación con la deuda soberana española. Sólo nos falta, en este sentido, demostrar que el posible endeudamiento de las Comunidades Autónomas está controlado y que terminemos el proceso de saneamiento-desaparición de las cajas de ahorro. Si esto lo hacemos pronto y sin necesitar grandes sumas (20.000 o 30.000 millones de €), la posibilidad de que tengamos que ir a un rescate será pequeña y no habrá dudas sobre la permanencia de España entre los países de la UM. Sin embargo nada estamos resolviendo en cuanto a la falta de competitividad de la economía española. Como sabemos, la competitividad depende de cuatro factores: devaluaciones, que no son posibles, mejoras de la productividad, moderación de costes y control de los precios. Actuar sobre la productividad es la clave, pero es un camino a medio plazo que requiere una fórmula mágica entre el talento y la tecnología. En cambio intentar controlar los salarios y que no impulsen la inflación es algo más sencillo. Y a esto se ha puesto la que manda en la UM, amenazando con no poner más recursos en el fondo de rescate, si no se ligan las subidas de los salarios a la mejora de la productividad y no a la inflación. La respuesta ha sido diversa, pero la propuesta es correcta. Si la productividad de las empresas mejora, los trabajadores deben beneficiarse de esta mejora con subidas de salarios y en caso contrario, los salarios no deben subir. Se incentiva así la productividad, se impide la pérdida de competitividad vía precios y es seguro que va a contribuir a moderar los salarios y la inflación. Los sindicatos españoles dicen que no; que los trabajadores deben mantener la capacidad adquisitiva con independencia de lo que pase en la empresa. Y si no entendemos que los intereses de la empresa, del empresario y de los trabajadores van en la misma línea, con todo los matices que queramos, difícilmente vamos a salir del atolladero en el que estamos. Mientras, el Gobierno ya está nuevamente pensando en las elecciones. Fomenta el empleo a media jornada, con deducciones de los costes de la seguridad social para que cada puesto de trabajo reduzca el paro en dos personas y dará 400 € a los parados que sigan cursos y por tanto no los computará como paro registrado. Si el PIB sigue lentamente recuperándose, el paro baja aunque no crezcamos mucho y no tenemos sobresaltos en los mercados financieros, llegará a marzo de 2012 con el mensaje de que nos ha sacado de una crisis que no ha visto ni el más listo de la clase y dando ayudas a todos los parados. Es la política. El arte de lo posible. Algo que la Sra. Merkel y ZP entienden a la perfección, pero ella afronta los problemas de fondo y para nuestra suerte nos está exigiendo que hagamos lo propio. Gracias frau Merkel. ZP, en cambio, sólo piensa en elecciones (13-feb-2011).

Pactos sociales y lógica económica: Unos están encantados por la firma del Pacto Social y Económico y otros indignados por no haber participado en el mismo. Los que piensan en clave política dicen que el Gobierno ha tomado oxígeno y que, en democracia, pactar es la única forma de gobernar. Puede ser. El contenido del Pacto, después de siete páginas introductorias se centra en la reforma del sistema de pensiones (Pág 8 a 17). El sentido de la reforma es conocido, se amplían los años de cotización, se limitan las jubilaciones anticipadas y se gradualiza la edad de jubilación entre los 65 y los 67 años. Es una reforma necesaria que, es cierto, recorta derechos de los trabajadores y tranquiliza a los mercados financieros. Pero no soluciona ni el paro, ni la falta de competitividad de la economía española. Para intentar hacerlo están las otras decepcionantes cuatro partes del Pacto. El Acuerdo sobre el empleo, se centra en bonificar los contratos a tiempo parcial y abrir un abanico de posibilidades sobre cómo hacer "empleables" a los parados con un trato personalizado. Y al final de estas ocho páginas plantea el estudio del modelo austriaco, un fondo de capitalización de ayudas a los trabajadores en paro, que si no se usan se incorporan a la pensión. Una idea que ya se lleva tiempo reclamando porque incentiva la búsqueda de empleo, con el aplauso de los banqueros que es previsible que gestionen este fondo. De la página 26 a la 35, se desarrolla el Acuerdo sobre política industrial, energética y la innovación. Es un poco lo de siempre, volviendo a la industria una vez que el sector de la construcción está agotado, creo que es una visión muy rancia o quizás una falta de visión de lo que es hoy un tejido productivo dinámico y competitivo. Esta parte del acuerdo está llena de alusiones a los Observatorios Industriales, a un Foro de Encuentro, al PEIT, al PAN 2020 y al Grupo de Trabajo de Industria y Energía para el Dialogo Social Reforzado......(!vaya nombrecito¡) Ideas vagas, promesas, estudios que hay que hacer, atracción de investigadores, reducción del CO2, .... La política industrial cuesta mucho dinero y no lo tenemos. La pág. 36 fija un compromiso bipartito del Gobierno y los sindicatos para el "tratamiento de cuestiones relativas a la Función Pública", se comprometen en media página a dialogar en la Mesa de la Función Pública sobre las clases pasivas, el Estatuto del Empleado Público y evaluar los acuerdos alcanzados....(con los altos costes de transacción que tenemos y los excesos de gasto público y este es el acuerdo..., en fin...) Y en las dos últimas páginas (37 y 38), se dicen que empresarios y sindicatos van a negociar sobre el sistema de negociación colectiva.... Decepcionante. La única lectura posible es que se ha envuelto la reforma de las pensiones en una serie de puntos que no dicen nada, ni arreglan nada y que todos están dispuestos a firmar, dando la sensación de unidad en una foto más.... Bien, todo esto de los pactos está bien cuando subyace una lógica económica en nuestro modelo productivo. Pero cuando ese modelo no funciona bien, tienes que cambiarlo con pacto o sin él y con estos agentes sociales no parece que sea posible que se cambie a fondo un modelo productivo que no tiene lógica. Y en esto viene la señora Merkel, que está empezando a asustarse pensando que España arrastre a toda la Unión Monetaria, y dice que vale, que el problema de la solvencia de la economía española ya está más o menos encauzado y lo de la competitividad lo planteará en Bruselas.  Algo hemos avanzado, pero seguimos sin arreglar nada. (4-feb-2011)         

¿Qué reformas?:  Si lo miramos con un poco de distancia, teníamos un problema y ahora tenemos dos. En el vertiginoso tránsito de la euforia a la crisis nunca hemos distinguido entre los problemas, sus causas y sus efectos. Nuestro problema permanente y el origen de todos nuestros males es la falta de competitividad, que podemos descomponer en la baja productividad de nuestro tejido económico y en su mayor tendencia a las subidas de costes y precios. Las devaluaciones ya no son posibles y tenemos que resolver este problema de una vez por todas. El paro, la larga recesión y el progresivo endeudamiento  de la economía española son los efectos de este problema. El gap tecnológico de nuestras empresas y administraciones públicas, la dualidad del mercado laboral, la desacertada formación de nuestra fuerza laboral, el modelo inflacionista de negociación colectiva y nuestra cultura económica, más próxima a la búsqueda de rentas que a la actividad empresarial, son sus causas.

Ahora, además, tenemos un segundo problema: nuestra falta de solvencia financiera. Acostumbrados a vivir por encima de nuestras posibilidades, gracias a un endeudamiento barato en los años previos a la crisis, toca ahora devolver lo prestado y en lugar de hacerlo hemos optado por endeudarnos aún más. La deuda total contraída puede estar próxima a tres veces nuestro PIB. De esta deuda una tercera parte es del Estado y el resto corresponde a las familias, las empresas y las instituciones financieras. Es una cantidad que no podemos devolver de inmediato y que tenemos que refinanciar o vender nuestros activos para aminorar la deuda. Mientras sigamos con déficits en nuestras cuentas públicas, no estamos lanzando un mensaje claro de querer solventar este problema.

Los dos problemas están relacionados. Si eres competitivo vendes más de lo que compras, ahorras y no necesitas financiarte. Es el caso de Alemania. Incluso si el ciclo económico le es adverso, puede asumir un endeudamiento público para realizar una política fiscal expansiva sin perder solvencia. Nosotros no somos competitivos y necesitamos endeudarnos o reducir drásticamente nuestro nivel de vida, que es lo que nos está sucediendo.

No es el momento de lamentarse, ni de quedarse paralizados ante la adversidad y la “falta de comprensión” de los mercados financieros,  ni de pretender reformas de un calado que no podemos hacer o que requieren de un tiempo que no tenemos para dar resultados. Tenemos dos problemas entrelazados: la falta de competitividad y la pérdida de solvencia ante un endeudamiento progresivo. Son en el fondo los déficits gemelos: el déficit público y el déficit comercial. No podemos devaluar, no podemos endeudarnos más y tenemos que refinanciar la deuda emitida, tenemos un paro masivo y una escasa posibilidad de gasto público para hacer grandes reformas estructurales. ¿Qué podemos hacer?

Para mejorar nuestra solvencia: (1) Congelar por dos años los sueldos públicos y las pensiones. (2) Reducir este año un 10% los gastos corrientes de todas las Administraciones Públicas, nacionales, autonómicas y locales y otros dos años de crecimiento cero. (3) Seguir avanzando en la reforma de las pensiones, planteando un escenario financieramente posible. Subir la edad de jubilación a 67 años y aumentar los años de cotización van en esta línea. (4) Seguir con el proceso de fusión de las cajas de ahorros y su conversión en bancos y privatizarlas, amortizando deuda institucional con estos recursos. (5) Promover la venta de las viviendas construidas a ciudadanos no residentes con una política de promoción pública y desgravaciones fiscales, atrayendo así turismo residencial.

Para mejorar nuestra competitividad: (6) Congelación salarial durante dos años. (7) Fijar como objetivo de inflación anual una tasa del 1,5% de la inflación subyacente y fijar un proceso de subida salarial permanente consistente en que sobre esta subida lineal, se sume o reste el incremento o disminución de la productividad de las empresas, medida como el valor creado (las Ventas) por horas de trabajo. (8) Eliminar los contratos laborales temporales. Impiden la formación de los trabajadores en el ámbito empresarial y el uso de tecnologías productivas por parte de las empresas. El contrato único con despido progresivo es la mejor opción, elimina incertidumbres, da flexibilidad y fomenta el empleo estable e incentiva a las empresas para invertir en la formación de sus trabajadores. (9) Apoyo público mediante desgravaciones fiscales y acuerdos concertados con el sistema financiero, en tres líneas de actuación para todos los sectores: los proyectos de exportación de bienes y servicios, los planes de cambio estratégico de las empresas mediante el uso de las tecnologías de la información y la inversión de las empresas en la formación de sus trabajadores.

Con estas medidas las cuentas públicas se recuperarían rápidamente y la presión financiera amainaría, dejando recursos para el tejido productivo. Mejoraríamos rápidamente la competitividad vía costes y precios y a la vez iniciaríamos el camino de la mejora de la productividad, aumentando el capital humano de nuestras empresas y el uso de las tecnologías productivas encaminadas a la mejora de la eficiencia empresarial y a la creación de valor. Potenciaríamos además el sector de las aplicaciones y la formación en el sector TICs, apoyaríamos al sector más dinámico de nuestras empresas que ya está actuando en otros mercados y atraeríamos un turismo residencial que incrementaría la Demanda Interna durante todo el año.

Las medidas son drásticas pero fáciles de entender. Todas van en la misma línea, son coherentes. Los sacrificios no son excesivos, podemos asumirlos. Son posibles, no tenemos que reformar el marco constitucional ni esperar a que nuestros niños sean adultos para salir de la crisis. Es simplemente cuestión de explicarlas, de convencer a todos de que no hay otro camino y que así sí tenemos futuro.  (22-Enero-2011)  

2010-2011 Balance y Perspectivas:

2010 ha sido un año en el que la economía española se ha topado con la cruda realidad. De negar la crisis hasta bien avanzado 2009, pasamos a realizar una política fiscal ultraexpansiva, en la creencia de que era una crisis corta que no requería cambios profundos en la estructura productiva española. Unos meses después empezamos a percibir que ya aparecían brotes verdes en las cifras de crecimiento, aventurando que las dificultades habían pasado y que la política seguida había dado sus frutos.

Sin embargo, la economía española iba con el pié cambiado en relación con los principales países de la Unión Monetaria y este desfase ha originado parte de la difícil situación en la que vivimos en la actualidad. En los inicios de la crisis, estos países vieron como sus economías se desplomaban y acometieron las reformas que consideraron necesarias, a diferencia de la economía española que, intentando reducir los conflictos sociales, realizó una política fiscal que en dos años le llevó de presentar un superávit en las cuentas públicas de casi el 3% del PIB, a alcanzar un déficit del 11%; y todo ello sin afrontar ninguna de las reformas estructurales que parecen claramente necesarias.

A mediados del primer semestre de 2010, las economías de mayor peso en la UM empezaron a mostrar tasas de crecimiento positivas y empezaron a corregir los desequilibrios, principalmente fiscales, originados por la crisis. Los déficits contraídos exigían refinanciar la Deuda Pública emitida  y presentar planes de estabilidad creíbles a los mercados financieros. Y esto se hizo cuando la economía española aún estaba en recesión y sin haber afrontado las necesarias reformas.

El fracaso de los planes de refinanciación de la deuda griega fue un aviso a navegantes y provocó una mayor exigencia de los ajustes fiscales de los miembros de la UM. Los procesos de recalificación de la deuda de las agencias de calificación, introdujeron una presión adicional que al final se ha convertido en constante y permanente. La economía española se vio obligada a realizar una fuerte política fiscal restrictiva, tanto en la partida de gastos como en la subida de impuestos, junto a una tímida y superficial reforma laboral. Así se inició el segundo semestre de 2010 con una economía sin pulso y con los mercados financieros exigiendo la acometida de cambios estructurales de mayor calado, que hasta el momento no hemos hecho..

El rescate de la economía irlandesa, principalmente debido al afloramiento de la deuda bancaria por un importe equivalente al 35% de su PIB, ha constituido un auténtico aldabonazo a toda la zona euro y ha puesto entre la espada y la pared al Gobierno español,  que hasta este momento se había negado a afrontar la realidad.

¿Cuál es la realidad de la economía española en estos momentos?

La realidad es que España debe el equivalente al 270% de su PIB. Esta suma, próxima a 3 billones de € (3.000 billions americanos), es muy superior al fondo de rescate europeo, que está en torno a 700.000 millones de €. De esta deuda total, unos 600.000 millones es la deuda pública y del resto, el 40% es deuda de las familias y el 60% lo deben las empresas y los bancos. Indudablemente, parte de esta deuda pública nacional emitida está en manos de la banca española, pero también es cierto que el hipotético rescate de algunas cajas de ahorro, pudiera elevar considerablemente las necesidades de financiación del Estado español.

En esta situación, y ante las necesidades mensuales de refinanciar la deuda emitida, los mercados financieros  están elevando la prima de riesgo país y exigen, para otorgar una financiación más barata, cortar los dos grandes escapes de la sangría financiera de la economía española: el déficit público y el déficit exterior; los conocidos como déficits gemelos.

Para estar seguros de que los fondos prestados serán devueltos, piden además más recortes fiscales y aumento de los impuestos. Y el Gobierno se ha puesto a ello. También piden que un motor de déficit futuro se reforme: el sistema de pensiones. Y aunque muy tarde, parece que se va a terminar reformando. Son medidas lógicas, que ayudarán a alcanzar un horizonte estable, aunque a corto plazo hayan estancado la Demanda Agregada.

Si con estas medidas se frenará la sangría del déficit público, más complicado será frenar la sangría del déficit exterior, sin la posibilidad de devaluaciones competitivas, ni el uso del resto de instrumentos de la política comercial. Como es sabido, España llegó a requerir el 10% de su PIB para financiar el déficit de su Cuenta Corriente en los años previos a la crisis; y el saldo del turismo ni siquiera servía para paliar el saldo de la Cuenta de Rentas en la que se computan los intereses de los préstamos contraídos. En la actualidad, las Exportaciones están creciendo y las Importaciones se han reducido debido a la caída de la Renta, llevando el déficit de la Cuenta Corriente al 4,5% del PIB; un déficit que es seguro que crecerá cuando el crecimiento recupere su pulso.

Afrontar la cuestión de la falta de competitividad de la economía española es tarea más ardua y los mercados financieros están poniendo el dedo en una reforma en profundidad del mercado laboral, tanto en los procesos de contratación y despido, como en la manera tan inflacionista que tenemos de llevar a cabo la negociación colectiva. Sin duda esta reforma es necesaria para mejorar la competitividad del tejido productivo español, pero será, a todas luces, insuficiente si las empresas españolas no asumen el reto de la creación de valor y la mejora de la eficiencia empresarial, que son los factores que hacen crecer la productividad.

Los acontecimientos actuales y las perspectivas

En la actualidad la situación ha entrado en una fase de catarsis cuyo resultado va a depender de las medidas que tomemos y es más que posibles que los protagonistas actuales sean devorados por el proceso. Las múltiples reuniones de Presidentes de los Estado miembros de la UM y el papel preponderante de la canciller alemana a la hora de tomar el timón de la nave comunitaria, no hacen sino tensionar aún más la economía española y presionar a su Gobierno, que ya lleva meses absorto en las subidas diarias del diferencial de puntos básicos como único objetivo de política económica.

Mientras tanto, según rumores, el capital chino está empezando a financiar deuda portuguesa, puede que a cambio de una importante presencia empresarial en las antiguas colonias de este país. De ser cierto, esto situaría a España en la primera línea de impacto de los ataques especulativos y podríamos entrar en una situación absolutamente volátil. También se estima que el Gobierno chino ha financiado 45.000 millones de € de la deuda española.

¿Qué puede pasar en 2011? Podemos concretar cinco escenarios posibles:

a)      El primer escenario, deseable pero parece imposible, sería un gran Pacto Social de Reformas Económicas. Las medidas que deberíamos tomar son conocidas por todos y se podrían precisar con claridad. El escenario político y sindical, no está en esta solución que conllevaría abordar la situación frontalmente y asumir sacrificios y costes sociales y políticos.

b)      Proseguir con los ajustes que van demandando los mercados financieros y confiar en que la política del BCE ayude a solventar la crisis de la deuda de los países periféricos. Este es el escenario más posible. Será agónico. Es previsible que después de los comicios electorales volvamos a subir impuestos y a proceder al ajuste de los Presupuestos autonómicos. Los procesos de fusión de las cajas seguirá y veremos como algunas de ellas se transforman en bancos con capital extranjero o son absorbidas por algún banco español. Se reformarán las pensiones y el desarrollo de la reforma laboral agotará las posibilidades de ajuste de esta insuficiente norma. En este entorno la incertidumbre será elevada y el nivel de confianza de las familias y empresas se irá deteriorando. Observar mes tras mes la evolución del diferencial de puntos básicos respecto al bono alemán a 10 años y las recalificaciones a la baja de los activos españoles, públicos y privados, va a ir originando un pesimismo creciente que mantendrá el PIB plano y el desempleo ligeramente al alza. A pesar de las dificultades de este escenario, es el más probable y el mejor de los posibles.

c)       Finalmente, la UM nos obliga a aceptar un rescate, ante la volatilidad que la situación de la economía española provoca en la zona euro y la amenaza de romper el proyecto europeo. Ni que decir tiene que el rescate tendría que limitarse a la deuda pública y siempre que las cajas de ahorros aguanten sin necesitar soluciones de urgencia, en cuyo caso estaríamos hablando de unas cifras que parecen inabordables para la UM. Si se limitaran a la deuda nacional, tendría que dotarse el Fondo con nuevos recursos y se exigiría a España fuertes ajustes fiscales y moderación o bajadas salariales. Este escenario es posible, pero obligaría a países como Alemania y Francia a aportar fondos en ayuda de la economía española y seguramente a plantearse la viabilidad de la UM.

d)      La UM decide dejar fuera de la zona monetaria a los países periféricos: Grecia, Irlanda, Portugal y España. Podría extenderse a Italia o Bélgica, pero al ser países fundadores no parece lógico. Esta situación es sumamente improbable por las dificultades que acarrearían a estos países volver a sus monedas de origen. Estas monedas se depreciarían rápidamente y los tipos de interés subirían posiblemente por encima de los dos dígitos. Se originaría  además una situación extrema si las deudas siguen nominadas en euros y las cuentas corrientes en las monedas nacionales. La pérdida de riqueza para las familias sería enorme. Este es el peor escenario posible, aunque las sucesivas devaluaciones volverían a sacar a flote a sectores como el turismo y el tejido exportador.

e)      Los países más estables del € como Alemania, Francia, Luxemburgo, Holanda, Austria y Dinamarca, constituyen una nueva moneda y el € se queda para el resto de países más alguno más que quiera incorporarse como Polonia, Hungría, Eslovaquia, etc. Constituyéndose finalmente la Europa de las dos velocidades. El € se depreciaría respecto a la nueva moneda y el tipo de interés de esta zona sería medianamente más alto, del orden del coste de la deuda irlandesa. Quizás este escenario no sea tan negativo, aunque truncaría el esfuerzo de años y dejaría sumida a la economía española en una crisis de identidad activando procesos de independencia latentes.

Lo deseable, pero imposible, sería ser capaces de llevar a cabo un gran Pacto Social de Reformas. El segundo escenario sería el menos peligroso aunque ralentiza sobremanera la salida de la crisis y nos hará pasar por momentos extremos. El último escenario resuelve de una vez por todas las divergencias europeas y da cierta estabilidad monetaria a la zona, aunque obliga a vivir con intereses altos a países muy endeudados. El rescate, mete a la economía española en una crisis larga y muy costosa y seguramente no terminará acometiendo las reformas pendientes. El tercer escenario sería un terremoto económico para volver a ser lo que éramos. (27:Dic:2010)

WikiLeaks & The Cloud: Sobre la preocupación por lo inmediato que nos atenaza, el mundo sigue su evolución y la sociedad digital nos sorprende y nos presenta en estos días su lucha impía entre el libre acceso a los acontecimientos y el control de los sucesos. WikiLeaks se enfrenta a poderes instituidos, que lo expulsan de su servidor en Amazon, le anulan su dominio .org, lo excluyen de PayPal para sus donaciones y hasta los bancos suizos le deniegan cuentas bancarias que no deniegan a nadie. De otro lado Google pondrá a la venta 300.000 título de libros en formato abierto para que puedan leerse desde cualquier dispositivo, pero siempre desde "la nube", sin descarga en bases de almacenamiento particulares. La nube se está convirtiendo en el paso, quizás definitivo, para controlar la información y los que acceden a ella. Toda nuestra información estará en la nube, acceder a la nube permitirá controlar a los usuarios y cobrar los servicios de los que disfruten. Se acabó el gratis total. Frente a este control envolvente de nuestros movimientos, WikiLeaks aparece como un espacio de un mundo subterráneo, más propio de Matrix que del mundo real-digital en el que ya estamos inmersos.  Es el ejemplo de una plataforma más de revolución contra lo institucional y el orden, ya caduco, preestablecido. La nube es la solución-restricción a la explosión de romántica libertad de la revolución digital, que ya se está convirtiendo en amenazadora. El debate es total, diverso y efímero: ¿debemos saber lo que ocurre o es mejor desconocer algunas cosas para mantener cierta calma vital? WikiLeaks cambiará la manera de hacer política, de gestionar el Imperio, de comprender los problemas globales. The cloud nos llevará a las nuevas instituciones que regirán la política en la sociedad global. Es sutil, todos esperábamos un Estado Democrático Global para afrontar los problemas de la Sociedad Global, pero vamos a constituir un Estado Virtual con reglas imprecisas. Un Estado de redes, infraestructuras y espacios digitales, soportado por grandes compañías globales sensibles a la influencia de países concretos, de intereses específicos. En esta concepción, hasta Suiza, mundo de banqueros, se brinda a aportar su neutralidad reutilizando sus antiguos búnkeres militares en los Alpes como almacenes digitales. La sociedad digital permite mostrar la parte oscura de la Luna y, a la vez, otorga una influencia soberbia a agentes antes marginados de los círculos del poder. The Cloud: el nuevo Estado Global. WikiLeaks: la resistencia. I-Pad: la conexión permanente con la nube. Fascinante estos tiempos. (8:dic:2010)

Deuda, rescates, especuladores y tonterías: Las opiniones que estamos escuchando estos días sobre cómo funcionan los mercados financieros, en boca de tertulianos que dirigen periódicos y hablan de todo, nos hace sonreír. A más desconocimiento más osadía, nos pasa a todos.... Apuntar a los especuladores y a la manía que nos tienen a los españoles, como la causa de la inestabilidad  financiera y la subida de puntos básicos de la deuda española, es no querer ver la realidad del problema o simplemente desahogarse con la ciencia de la ignorancia. Y además, se acuchillan ante tanta injusticia de que sean estos mismos que nos han llevado a la crisis financiera y a los que hemos salvado con el dinero público, los que nos sometan a semejante chantaje. La cuestión es tan sencilla que no debería plantear debate alguno. El Estado, las familias y las empresas españolas debemos el 265% del PIB. Cada mes, parte de esta deuda va venciendo y no tenemos con qué pagarla. Si la pudiéramos pagar, no habría problema alguno, se pone el dinero encima de la mesa y alzamos la cara con el orgullo de quien puede pagar lo que debe. El problema es que no podemos hacerlo y hay que refinanciar esta enorme deuda. Por tanto, tenemos que volver a pedir prestado y, quienes manejan los fondos de ahorro, nos preguntan si vamos a poder devolver  ese nuevo préstamo que necesitamos. Ellos ven que en el futuro vamos a seguir generando deuda y no ahorro y dudan de nosotros. Piensan que el Estado español y sus autonomías y sus ayuntamientos gastan más de lo que ingresan y piden que se frene esta sangría. Ven que en cuanto crezcamos volveremos a tener déficit en la cuenta corriente y esto también requiere nueva financiación. Por tanto, piden que reduzcamos el déficit público aumentando impuestos y reduciendo gastos, que cambiemos el sistema de pensiones, que dicen es insostenible, y que hagamos cambios estructurales, como una reforma laboral en condiciones, para ser productivos y ser capaz de producir bienes competitivos. ¿Qué tiene de extraño esta exigencia? Como no avanzamos en estas líneas con la suficiente contundencia, exigen más rentabilidad para prestarnos dinero y sube la prima de riesgo país. ¿Por qué nos sorprendemos? Después podemos entrar a considerar todos los movimientos especulativos que queramos sobre qué harán los demás y que debo hacer yo y como estos agrava la situación. Y aún una última cuestión sobre el ataque a la patria: estos financieros a los que tanto criticamos están gestionando nuestros fondos privados de pensiones. ¿Estaríamos dispuestos a perder nuestros ahorros por salvar a España.....? Quien ha pedido prestado para vivir por encima de sus posibilidades tiene que pagar sus deudas. La Unión Monetaria y el FMI, están dispuestos a ayudar a Grecia y a Irlanda para que paguen sus deudas , son países pequeños, cantidades asumibles. Portugal puede ser también abordable. En cambio el tamaño de España amenaza con derribar todo el área monetaria. Deberíamos de dejarnos de sacar pecho y asegurar que no va a pasar nada mientras nos tiembla la voz. Reduzcamos los gasto públicos de todas las Administraciones Públicas un 10% lineal para ser creíbles. Subamos los años de jubilación a los 67 de una vez y adoptemos el contrato laboral fijo único con coste de despido progresivo. Ahora lo importante es despejar la incertidumbre financiera. Tenemos que explicar a todos los españoles lo que nos pasa y asumir el coste político y social que esto conlleva. Ninguna de estas medidas es incorrecta y nos ayudarán a afrontar el futuro. No hay otra salida, en este momento, si queremos solventar de una vez por toda esta inquietante situación. (27:nov:2010)  

Lo peor ha pasado: Han aparecido los datos del tercer trimestre del año y hemos dado un respiro. Como vaticinaba el Servicio de Estudios del BBVA y en contra de la opinión del gabinete de coyuntura de FUNCAS -que parecía más creíble-, la economía española no ha vuelto a tasas de crecimiento negativas. En la crisis del 93, tuvimos cuatro trimestres con datos de crecimiento negativos y en esta iban seis, pero hace ya tres trimestres que aunque estancada, la economía española no ha entrado nuevamente en recesión, como se temía. De los componentes de la Demanda Agregada, han sido las Exportaciones las que están tirando de la producción y este es un buen dato. Ahora necesitamos que el Consumo y la Inversión retomen la senda de la confianza e inicien un crecimiento que será tímido. No cabe esperar nada más del Sector Público sometido ya al proceso de ajuste al que nos obligan nuestros socios europeos. Ha llegado el momento de la verdad. Sin crédito y sin haber acometido reformas estructurales realmente importante, el tejido productivo español y las familias tiene que salir de este entorno de economía anoréxica y empezar a invertir y a consumir. El camino parece que será largo y en solitario, siguiendo cada uno los designios de su propia imaginación y de su propia voluntad. Sobrellevando un paro masivo y una crisis política institucional considerable. Es cuestión de reaccionar ante el precipicio. La economía española siempre lo ha hecho en las últimas décadas. Ahora, además, sin devaluaciones. No hay quien de más. Pura épica. (9:nov:2010)

El ilusionista: La base del ilusionismo consiste en distraer nuestra atención para que surja la sorpresa. Aunque al final, nada pasa. El cambio de Gobierno anunciado esta semana, sin tocar a los responsables de la política económica, es pura distracción. El anuncio de la Agenda Social para los parados jóvenes y de larga duración, seguramente será lo mismo, como el Plan E, la Ley de Economía Sostenible, el cambio del Modelo Productivo, la Reforma del Mercado Laboral, etc. Puro ilusionismo y al final.... nada queda. El juego de manos de estos días da la impresión de que persigue objetivos internos del partido y pretende cambiar la tendencia electoral. ¿Qué puede ocurrir? Las municipales y autonómicas las perderá el PSOE, pero se explicará este resultado, porque ¿qué ayuntamiento es más importante o qué Comunidad Autónoma más relevante? Pase lo que pase se puede explicar en el batiburrillo de una noche electoral difusa entre número de concejales y diputados autonómicos. Inmediatamente después, vuelta a subir los impuestos y reducir gastos públicos, sin tocar a la "Agenda Social", para poder cumplir el plan de ajuste del déficit público y evitar que los mercados financieros y la Sra. Merkel nos tiren de la patilla. Y a continuación, a esperar que los resultados económicos mejoren y se cree algo de empleo. El ilusionista volverá a presentarse y puede que siga en el escenario de la ilusión. Mientras, la oposición sestea, espera, descansa para cuando le llegue el momento. Hay que entenderlo, todos los cambios que hay que hacer cuestan votos y ¿para qué anunciarlos? Y tendremos unas elecciones generales en la que los casos de corrupción pueden llevarse por delante a más de uno. Todo es ilusionismo, distracción, sorpresa y nada importa. (24:oct:2010)

Devaluaciones competitivas: Después del abuso al que hemos sometido a la política monetaria, causante de buena parte de la crisis financiera, y del despilfarro de la política fiscal, que nos está sometiendo a la evaluación permanente de los mercados de la deuda, tornamos la mirada hacia la política comercial y son diversos los países que claman por las devaluaciones para mejorar sus exportaciones, aumentar la Demanda Agregada y salir de la crisis. Nuevamente las guerras comerciales, presagios de confrontaciones de otra naturaleza a lo largo de la historia. Parece increíble que volvamos al pasado ante la desesperación, en lugar de vislumbrar el futuro de la economía global. Una economía global que va a permitir a los países emergentes tomar posiciones en las cuotas de comercio y de poder económico y que nos va a moderar en nuestra manera de vivir a los países occidentales, con salarios más discretos, pensiones y prestaciones sociales ajustadas y consumo limitado. La reacción de devaluar nuestra moneda y establecer aranceles y contingentes a los productos de estos países emergentes, nos lleva al aislacionismo y niega a estos países el progreso que están consiguiendo trabajando muchas horas en condiciones precarias. El instinto de protección con la política comercial, tiene menos razón aún en el ámbito de la economía global. Frente a ellos, el ejemplo alemán: productividad, creación de valor, uso de las tecnologías de la información en el ámbito empresarial, rigor en las cuentas públicas, estabilidad monetaria, ajustes estructurales en el sistema productivo y la protección social.... Su historia, que no olvidan, les hace tener una visión del futuro diferente y se enfrentan a él sin temor. Todo un ejemplo a seguir. (17:oct:2010) 

¿A qué nos dedicamos?: Pues a lo de siempre, intentar ganar las elecciones y que los mercados financieros nos sigan financiando la deuda y no nos llamen al orden de manera escandalosa. Y en ello estamos, después de la esquizofrenia de la huelga general en la que nadie se explicaba lo que estaba haciendo, de una reforma laboral que ya vemos que no ha servido para nada, porque la temporalidad del empleo ha vuelto a subir, y de unos presupuestos increíbles, le toca el turno a las pensiones. Si lo pensamos bien, con estos presupuestos increíbles, el Gobierno pacta con el PNV agotar la legislatura y no entra a cuchillo con las cuentas autonómicas y locales que tienen un escenario electoral en el próximo mayo. No nos quepa duda de que al día siguiente a las elecciones, ante la evidencia de que no recortamos el déficit, dirán que hay que volver a subir el IVA, los impuestos locales y a quitar desgravaciones para subir el IRPF sin decirlo.  En cuanto a los mercados financieros, hacen una reforma laboral que todos reclamaban insistentemente, aunque sea inadecuada, presentan unos Presupuestos que reflejan el control del déficit, aunque sabemos que no vamos a recaudar lo previsto, y ahora nos metemos a reformar las pensiones que es otro de los temas que preocupa a los mercados. Y mientras el tejido productivo sigue destruyéndose. Desde finales de 2007, han desaparecido el 10% de los empresarios, el 20% de las empresas entre 10 y 99 trabajadores, el 16% de las que emplean entre 100 y 499 y el 13% de las grandes empresas. Y se ha esfumado el 5% del PIB, pasando de ser la octava potencia mundial a la duodécima y es posible que Australia y México nos pasen en un año. Puede que esta sea la estrategia de salida de la crisis: dejar que caiga el PIB para que volvamos a ser Objetivo 1, como Hungría o Rumanía, y los Fondos Europeos vuelvan a llegar. Lo realmente positivo es que una parte notable, aunque aún insuficiente, del tejido empresarial está buscando mercados externos y mejorando su productividad. Siempre reaccionamos al borde del precipicio....., y en ello estamos. (07:oct:2010)

Presupuestos, huelga, pactos, el avance de la España cínica: Este país nuestro nos sigue dejando con los ojos a cuadros. Decimos lo que no pensamos y hacemos lo que ni decimos ni pensamos. El objetivo de tanto esfuerzo por esta permanente incoherencia es mantenernos en lo alcanzado aunque sea a cambio del desastre colectivo. Quiero seguir de presidente del gobierno, de ministro/a, de líder sindical, de presidente de la patronal, de líder de la oposición.... ¿Qué más da si hago unos presupuestos partiendo de unos datos de crecimiento no creíbles, que me llevarán a volver a subir los impuestos después de las elecciones municipales del próximo año, cuando el déficit público no responda a las previsiones de ajuste exigida por la Comisión Europea? ¿Qué más da llegar a un pacto con el PNV que mina el acuerdo entre el PSOE y el PP que gobierna en el País Vasco, si me garantizo llegar a la primavera de 2012, cuando los resultados económicos serán mejores? ¿Qué más da convocar una huelga general en contra de un gobierno que se ha endeudado hasta las cejas para financiar un gasto social insostenible en el futuro y que ha hecho una reforma laboral a la medida de los sindicatos, si mantengo el liderazgo sindical a pesar del clamor del 20% de parados, pidiendo un escenario laboral diferente? ¿Cómo pueden apoyar los empresarios al gobierno en contra de la huelga cuando están tan en contra de las políticas gubernamentales? ¿Cómo se pueden mantener en cargos públicos y cómo candidatos a personas tan implicadas en escándalos de corrupción? Y además se quejan de la falta de credibilidad de la clase política y de los agentes sociales. Y se quejarán de la abstención en las elecciones y de una mayoría de ciudadanos que cada vez pasa más de quienes nos gobiernan y están en contra de la subida de impuestos y la "cosa pública".  Decía Umberto Eco recientemente, que el futuro del sistema democrático es Italia, que en eso terminaremos todos. Me quedé inicialmente sorprendido ante esta declaración, pero después comprendí la razón de una afirmación tan escéptica. Y visto lo visto, parece que nos vamos acercando al caso italiano. Seamos tan escépticos como nuestra inteligencia nos permita pero no caigamos en el cinismo. (26:sept:2010)

Previsiones. Se admiten apuestas: Es evidente que nos encontramos en un momento clave de la economía española. Después de dos trimestres en los que hemos registrado datos de crecimiento positivo, moderados pero positivos, tras siete trimestres nefastos, aparece la duda si vamos a volver a recaer este tercer trimestre o no ocurrirá tal cosa. Dejo en la web (Materiales / Info&Doc) el documento de las previsiones de FUNCAS que da datos negativos hasta el primer trimestre de 2011 (pág. 6, gráf.1.1.) y otro del Servicio de Estudios de BBVA en el que afirma que "mejoran marginalmente las expectativas de crecimiento económico para el tercer trimestre". Lo de "marginalmente" es interesante :-). El trasfondo de lo que nos pasa se podría explicar muy bien con ese modelo de OADA que tanto me gusta explicar a mis alumnos. Desde el punto de vista de la Demanda Agregada, el anuncio de la subida del IVA en junio anticipó el consumo en el segundo trimestre de bienes de consumo duradero como los automóviles, y la DA se expandió, animada también con el efecto estacional de la primavera. A su vez en el segundo y, principalmente, en el tercer trimestre, el ajuste fiscal y la subida de impuestos ha devuelto a la DA a una situación de atonía. ¿El mayor consumo de las vacaciones de verano podrá compensarlo? Esta es una de las cuestiones que puede explicar la divergencia en las previsiones. Por el otro lado, la subida del IVA en la Oferta Agregada origina inflación y recesión. Y la subida de inflación ya la tenemos registrada. Habrá que esperar pero se admiten apuestas. La impresión es que las previsiones de FUNCAS volverán a acertar, pero los cambios en las expectativas de los agentes económicos que refleja el informe del BBVA están ahí (17:sept:2010). 

Perdemos el reto de la competitividad: Ayer se publicó el Global Competitiveness Report del Word Economic Forum (dejo una copia en Materiales/Iformes y Documentos). Es un informe con un montón de indicadores sobre las variables que inciden en la competitividad de un país, según el concepto amplio de competitividad que entiende un país competitivo como aquel en el que se hace negocios con facilidad, tiene buenas expectativas económicas y es atractivo para vivir y desarrollar proyectos de inversión. Se puede estar de acuerdo o no con esta concepción de competitividad, pero el caso es que estábamos, en los mejores años, en el puesto 29 de este ranking -que ya era bajo en relación a nuestro PIB y lo que pensamos que somos- y hemos bajado al 42. En muchos casos, nuestros indicadores son tan malos que estamos por encima del puesto 100 en relación con el resto de países, principalmente en lo referente a la educación, el funcionamiento del mercado laboral, la eficiencia de los mercados, la regulación del Gobierno y las facilidades para crear negocios (ver pág. 304 y 304, los datos sobre España). Nada hacemos por mejorar esta situación que viene siendo denunciada reiteradamente por informes, rankings y documentos. Nuestro país se está convirtiendo en un caso de estudio asombroso: vamos mal y no queremos cambiar nada. (10:sept:2010).

Vuelta al cole: Se acabó el verano y la esperanza de que, por arte de magia, la situación económica cambiara, se ha desvanecido. La realidad nos plantea una situación preocupante tanto desde la perspectiva de la economía global como desde la óptica de la economía española. Los altibajos y sobrerreacción de los mercados financieros ante cualquier noticia que surge, así lo indican. La economía global tardará tiempo en encontrar un modelo de crecimiento común más o menos estable. El modelo de los grandes compradores a crédito (USA, UK, España,..) y de los grandes vendedores que conceden financiación (China, Alemania, Japón) ha generado la burbuja financiera cuya explosión hemos contemplado. Ahora toca pagar las deudas y mientras tanto: unos no compran y otros no venden. ¿Tirarán China, Alemania y Japón de la economía mundial y afrontaran fuertes déficits en sus Cuentas Corrientes?  Es improbable en los momentos actuales y esto origina muchas incertidumbres. En el caso de la economía española, ya nos hemos olvidado de los cambios de modelos productivos, nos limitamos a pagar las deudas, buscar financiación como podemos e intentar no perder los nervios para que la Unión Monetaria no nos apriete aún más. Nos queda un final de año de recesión nuevamente y después un horizonte de algunos años de crecimiento muy bajo que no aminorará el 20% de paro (1:sept:2010).

ESPAÑA COMPETITIVA  : Acaba de salir mi libro sobre la crisis actual de la economía española y por dónde creo que deberíamos establecer las líneas de actuación. Aunque el libro se escribió hace unos meses y he actualizado hace muy poco el anexo sobre la coyuntura actual, uno siempre piensa que se ha quedado desactualizado y que quizás sea ya poco útil. Sin embargo cuando se mira con frialdad no es así. No porque el tiempo no haya transcurrido, sino porque no hemos hecho nada para acometer los retos que este libro plantea. Aunque, eso si, nos hemos gastado los recursos disponibles y mucho más que ahora toca devolver. Ahora todo es más difícil. Os dejo un extracto y espero que se entienda bien mi solución de naturaleza tecnológica. (Salió una reseña en las páginas económicas de Negocios de EL PAÍS del domingo 18 de julio). Buen verano y a quien quiera leerlo, espero que le guste. Lo presentaremos en Madrid y Sevilla a la vuelta del verano. 

Los chinos y el Mundial: Después de unos días insustanciales, dos noticias atraen nuestra atención: los chinos y la final del Mundial de fútbol que se jugará esta tarde. Lo de lo chinos tiene que ver con algo que habíamos comentado muy atrás y es como, poco a poco, el Gobierno de China, con la enorme cantidad de dólares acumulados en la Reserva del Banco Central y en bonos norteamericanos, iría comprando empresas y deudas de otros países. Esta semana, el Reino de España (que esperemos gane esta tarde), quería colocar bonos a 10 años por 5.000 millones de euros y se sorprendió al tener una demanda de 14.000 millones. Los chino querían nuestros bonos al 4,874% y como están haciendo con otros países, van diversificando su cartera de activos y dentro de nada nos tratarán como lo que somos, débiles deudores ante sutiles prestamistas. Para que digan los alemanes y los ingleses, con las ganas que nos tienen, que nadie quiere prestarnos dinero. ¡Qué ganen al fútbol y que después hablen! A poco que lo gestionemos bien, los chinos se convertirán en los principales tenedores de la deuda española y vete a saber qué nos pedirán entonces para mantener esta posición.    La segunda noticia hace referencia a las alusiones que venimos leyendo sobre la salida de la crisis si ganamos el Mundial. Sin duda una victoria nos daría una buena alegría a casi todos, pero de ahí a pensar que supondría una subida del 0.7% del PIB (o una caída del 0,3% si perdemos), con lo cual nos iríamos a cifras positivas este año, es un decir. Como siempre la mente financiera predomina sobre la economía real. Dicen los más mayores, que hace decenas de años si ganaba el Madrid subía la Bolsa los lunes. Sin duda la falta de confianza y de expectativas de la economía española son un lastre para la recuperación. Puede que, si ganamos, la Bolsa suba por eso de la exaltación patria, pero ¿algún empresario contratará a un parado más? ¿Cambiaremos de pronto nuestro consumo? ¿Los alemanes y los holandeses comprarán más productos españoles? Esto del fútbol, el pulpo adivino, las celebraciones de la victoria, tomarnos un gin tonic como única opción posible ante el lío que tenemos y la mejora de confianza, me trae a la cabeza las cuatro fases de la borrachera que alguien me ha recordado últimamente y que puede que debamos tener presente si ganamos: primera fase, exaltación de la amistad; segunda, cánticos regionales; tercera, críticas a la Iglesia y al Gobierno; y cuarta, pérdida de la verticalidad. Ojalá ganemos y nos quedemos en la primera fase. Los éxitos de nuestros deportistas es lo único que nos hace sacar la bandera de España y decir eso de "yo soy español", pero en cuanto empiezan los cánticos regionales tiramos cada uno por un lado y de ahí a las críticas al Gobierno y a la pérdida de la verticalidad es cuestión de dos gin tonics más. Suerte y no pasemos de la primera fase.

El nuevo escenario tras la Reforma Laboral: Las cosas cambian. Tenemos ahora un Presidente del Gobierno que incluso aconseja al nuevo Primer Ministro británico a hacer recortes fiscales y a ajustar su economía. Preside su última reunión de la Comisión Europea aprobando un impuesto a los depósitos de los bancos europeos y sugiriendo al G20 el establecimiento de la tasa Tobin para todas las transacciones financieras. Y todo esto después de recibir los parabienes del FMI, el apoyo de Zarko y las mordeduras de lengua de la Merkel, ya más recatada. Y, naturalmente, esto hace que la prima de riesgo país haya empezado a descender y es posible que refinanciemos las renegociaciones de deuda pública  del temible mes de julio (23.000 millones de €) sin sobresaltos. ZP ha aprendido lo que son las señales a los mercados, lo que vende un líder ortodoxo que confía en los mercados y que ha pasado de ser un bambi de la pradera a ser un morlaco de lidia "toreao" que ya se las sabe todas.  Nos ha dejado "pasmaos". La caída de San Pablo del caballo fue una cabriola de niños en un parque de atracciones, frente a lo que acabamos de presenciar. Se ve que una charla con FG es más relevante que la cuatro tardes en que tenían que enseñarle algo de Economía. Sin duda la prueba de fuego ha sido el R.D. de la Reforma Laboral. Vaya por delante que es una reforma un tanto a medias, pero es un avance. Hay tres cuestiones importantes en el mercado laboral que son nefastas para la economía española: la excesiva temporalidad en el empleo (que impide la acumulación de capital humano y origina el uso de tecnologías poco productivas), el proceso de negociación colectiva (que suele ser muy inflacionista y nos resta productividad) y la inflexibilidad del mercado ante los ajustes económicos necesarios (que hace que las empresas atesoren trabajo y cuando viene una crisis se produzca un desempleo masivo). El R.D., al abaratar el despido de los contratos fijos y alargar el período de los temporales, contribuye a reducir la elevada temporalidad, a incentivar la inversión en formación de las empresas e indirectamente el uso de nuevas tecnologías en la producción. Sin duda mejor hubiera sido el contrato único con despido progresivo, que tanto hemos defendido, pero algo es algo. El R.D., en cambio, no toca el proceso de negociación y es muy ambiguo, finalmente, en las razones para despedir de forma justificada con indemnizaciones más reducidas. Se queda a medias, pero es un avance. Despeja incertidumbre en el mercado laboral y es de esperar que algunas empresas vuelvan a iniciar el proceso de creación de empleo, pero no va a suponer un revulsivo interno para cambiar nuestra manera de hacer las cosas. Sin embargo en lo político y en lo social ha cambiado por completo el escenario. Creo que los agentes sociales han salido muy perjudicados después de este largo e infructuoso proceso sin acuerdo laboral. Les va a costar trabajo volver a tomar el protagonismo que tuvieron, ante el aplauso de todos. En lo político, la oposición se queda con poco margen para plantear  una política económica alternativa y además tiene que retratarse en el proceso de aprobación de la Reforma como proyecto de Ley, algo que no gusta nada a su líder. Y además, es ahora CiU quien tiene la manija del juego a golpe de pequeñas modificaciones en la norma, creo que poco sustanciales, a cambio de unas elecciones catalanas tranquilas y victoriosas y pagando el apoyo al Presupuesto de las cuentas nacionales, que le asegure al Gobierno llegar con tranquilidad a marzo de 2012, con la economía ya recuperándose y cumpliendo el Pacto de Estabilidad europeo. Si además, el nuevo ZP,  hace un cambio de Gobierno relevante antes del verano, en plan "borrón y cuenta nueva", y los resultados de las municipales no son muy desastrosos y pueden explicarse, es posible que tengamos nuevo ZP para rato. Eso sí, una vez que los sindicatos ya no pintan nada, los casi cinco millones de parados sin prestaciones sociales constituyen el molesto "ring" del despertador que nos hará despertar de estos dulces sueños.

Un nuevo Presidente: Después de tantos días de viaje y de visiones tan diferentes, vuelvo a la cruda realidad con una perspectiva más amplia de las cosas. Una de las cosas que me llamó la atención en Sri Lanka fueron los billetes nuevecitos de 100 rupias. Están monetizando el déficit y ya han pedido al FMI ayuda para mantener la moneda. Es un país de una renta por habitante de 1.540 $ (4.210 $ corregidos por la paridad del poder adquisitivo). Controles militares cada 200 metros y unas fuertes diferencias de renta que se notan cuando te invitan a cenar por parte del consulado español y tienes en la mesa a la directora del HII, el Hola de India y Sri Lanka. Fascinante cena en un hotel boutique que había sido la residencia del presidente anterior, el de ahora es socialista, pero sonríen cada vez que nombran su afiliación política... Afortunadamente en la UM no estamos monetizando el déficit y hemos empezado a corregir el déficit público, que a la larga nos hará asumir nuestra realidad sobre lo que podemos gastar y lo que no.  Después unos días navegando en el Galeón en el que no hay consenso ni se está para tonterías mediáticas. "Capitán, mañana debemos levantarnos a las 6 para aprovechar las horas solares".... "bueno pues a las 6 le llamamos las 8 y así no nos levantamos tan temprano". Eso sí, este segundo país que es el Galeón, que ignora el día del mes en el que vive e incluso el de la semana, y te ofrece la visión de peces voladores sobre el Índico, tortugas y delfines, puestas de soles inolvidables desde lo alto da la cofa y sueños en el puente de proa bajo las estrellas. Después Singapour, con sus 32.470 $ de renta por habitante (48.250 & en PPA), su sorprendente Orchard Road, la calle más cara del mundo, el mayor puerto de contenedores que existe con 240 prácticos, un centro financiero de primera magnitud, un paraíso fiscal donde el mayor tipo de gravamen del Impuesto de Renta es el 20% y que, con un 2% de paro, tiene actualmente dos serios problemas: el superávit exterior se está reduciendo por la apreciación del dólar de Singapour, y se está reduciendo del superávit público. Multa si tiras un chicle a la calle, ni un perro para que no se ensucie nada, todo flamante, ordenado... Y finalmente vuelvo con muy pocas ganas a España (29.450 $ por habitante y 30.110 $ en PPA). Cuando voy a la Facultad, al día siguiente de llegar, y paso por la S30, parece más Sri Lanka que Singapour. A la llegada me encuentro que han cambiado de Presidente del Gobierno y que las Cajas de Ahorro se están fusionando a toda pastilla. De aquel Presidente que defendía los gastos sociales, el déficit público, el modelo sostenible y los derechos inalienables de los trabajadores a este otro que parece que le esta cogiendo gusto a esto de ser un "político responsable" a golpe de recortes de gasto y subida de impuesto y cambio en las relaciones laborales, que aunque no son las óptimas, suponen un avance que le va a costar una huelga general más bien pronto que tarde. Pero se le ve satisfecho con tantas decisiones responsables e igual le coge gusto a esto de las huelgas generales.  Y según cuentan ha establecido el modelo de gestión que está siguiendo Alemania y Francia entre otros países. Entre Sri Lanka, España, Singapour o Galeón, he debido quedarme con los dos últimos o si me apuran con el último que ahora navega por e Mar de China rumbo a Shangai. 

Empiezan los sacrificios. La España neurótica: Al fin empiezan los sacrificios. La neurótica nacional nos lleva del alivio a la indignación, después de los últimos acontecimientos de esta semana de sobresaltos y medidas extraordinarias. El cierre de los mercados financieros mostraban una extrema volatilidad y amenazaban con hacer tambalear la débil estructura monetaria del euro. Los países miembros se reunieron y pidieron ayuda a los grandes países occidentales y así surgieron los primeros acuerdos. Los bancos centrales de la UM, USA, Canadá, Reino Unido y Japón acordaron un intervención multilateral para dar estabilidad a los tipos de cambio, permitiendo a cualquiera de ellos dar préstamos en la moneda de otro país si fuera necesario. El BCE, volvía a dar préstamos a medio plazo a los bancos europeos para que siempre tengan la liquidez que necesiten sin agobios de devolución. La garantía de estos préstamos serían un conjunto de activos que no tienen porqué estar calificados en la máxima categoría de las triples AAA, lo cual hace que estos bancos financien la deuda de los países con problemas próximos a los bonos basura, y finalmente, el BCE se compromete a comprar directamente la deuda pública de los países miembros si esto fuera necesario. Además, los países del euro, constituyeron un fondo de 750.000 millones de € para acudir al socorro de cualquier país ante una situación de inestabilidad. Más no se puede pedir, pero este acuerdo, que manda a los mercados un mensaje contundente en defensa del proyecto europeo, una vez que las elecciones alemanas se habían celebrado, conllevaba una exigencia lógica: aquellos países que están requiriendo financiación porque siguen empeñados en vivir por encima de lo que pueden pagar, tiene que hacer un ajuste inmediato y adoptar medidas creíbles. Y aquí empezó la neurótica nacional española y cómo al Presidente del Gobierno lo han bajado de la nube del jardín de Bambi y seguramente lo han convertido en alguien diferente, con más "mala leche", que ha tenido que plegar a lo evidente. Las medidas tomadas sirven para tranquilizar a los mercados financieros externos y en mayor o menor medida para reducir la sangría de deuda pública. En principio, entre otros afectados, la madres, los funcionarios, los pensionistas y las infraestructuras públicas realizan el mayor ajuste. Y ahora, junto a la sensación de "tarde o temprano tenía que llegar", y el "por qué tengo que ajustarme yo que no soy responsable de nada", empezamos a exigir también ajustes a las rentas más altas y a los ingresos del capital. Un partido en principio de izquierdas pidiendo ajustes a los ancianos y a los trabajadores del Estado, y una oposición, en principio, conservadora y de derechas denunciando esta asimetría. Y a todo ésto, los sindicatos indignados, con la boca chica, y anunciando una huelga general total, después de funcionarios y ahora de mínimos, después de una reunión en la Moncloa, en la que al Presidente no le quedó otra que contar las amenazas de los franceses de abandonar el euro y dejar a los alemanes con todos los PIIGS. Intentemos sacar algunas idea de todo esto: la primera es que la UM ha dado un paso importante para mantener el euro y dar una cierta estabilidad financiera. La segunda es que con los planes de ajuste fiscal de los PIGS (dejemos a Italia fuera en esta ocasión) se corta el mal de toda la inestabilidad cambiaria. La tercera es que con estos recortes fiscales la Demanda Agregada española se frena y el crecimiento del PIB va a notarlo y también el paro. La cuarta es que si el Presidente del Gobierno no sigue ajustando costes y empieza de una vez con las reformas estructurales y cree que tranquilizando a los sindicatos después de estas medidas, su tarea ha terminado, habremos evitado aquello que nos hace empeorar pero seguiremos sin hacer nada de lo que nos permitirá salir de la crisis. Y la final, seguiremos en este país en el que estamos inseguros de los que hacemos, de lo que podemos hacer y de nuestro futuro. En este país neurótico donde nos falta confianza en nosotros mismos  para empezar a ser de otra manera.

 

La decepción de la "salida de la crisis": Después de tantos trimestres de tasas de crecimiento negativas el Banco de España nos muestra, al fin, un dato positivo que deja contento al Gobierno y tristes al resto de los españoles: el PIB intertrimestral ha crecido un 0,1 % (la variación anual sigue cayendo un -1,3%). Todos sabemos que aún no hemos afrontado los cambios que debemos abordar y que los mercados financieros ya nos tienen en el punto de mira para exigirnos los sacrificios que van a realizar griegos, portugueses e irlandeses. ¿De qué nos sirve crecer un 0,1?  La semana de caídas bursátiles, la falta de acuerdo político para abordar cualquier problema, el desconcierto de unos y otros, los reproches absurdos, los fantasmas de la corrupción y la cantidad de problemas económicos y sociales que tenemos sin resolver, nos están dejando sin aliento, sin pulso para mirar al futuro. Aparecen ya las ofertas de cambios de Gobierno, de coaliciones temporales, de mociones de censura. Parece que el Gobierno actual ya no da más de si. Las previsiones nos dicen que el segundo trimestre el PIB crecerá otro poco, pero que en el tercer trimestre volveremos a tasas negativas y así terminaremos el año.  Es tiempo de cambios y nadie nos convence para pilotar ese cambio. Si queremos tranquilizar a los que tienen que prestarnos los ahorros de los demás para financiar nuestras deudas públicas y privadas, sólo nos caben dos salidas: asumir sacrificios como le resto de PIGS con este Gobierno, o cambiar el Gobierno por otro nuevo que sea capaz de cambiar las expectativas internas y externas. ¿Es posible?

España desarbolada: Con el buque aún a la deriva después de la tormenta perfecta de la crisis financiera, el cañonazo de S&P bajando la calificación de nuestra deuda, se ha llevado por delante el palo mayor de la economía española. El tiempo y los recursos que teníamos para arreglar los desperfectos de la crisis financiera y real, los hemos derrochado cantando canciones a los brotes verdes, maldiciendo el pesimismo de unos y otros y asegurando que el patrón de la nave no había probado el ron. El informe de S&P nos pasa de AA+ a la categoría de AA, de sobresaliente a notable, pero amenaza con darnos un aprobado ramplón más adelante y, esto, no va a tranquilizar a los mercados financieros, que van a exigir tipos de interés mayores para comprar la deuda española que estamos emitiendo para pagar nuestro exceso de gasto. La rebaja de nuestra calificación se debe a cuatro razones según esta agencia: la inflexibilidad de nuestro mercado laboral que nos impide ganar competitividad, la escasa capacidad exportadora de la economía española, la debilidad de nuestro sistema financiero y la elevada deuda del sector privado que se eleva al 178% del PIB. Además afirma que las previsiones de crecimiento del Gobierno y de corrección del déficit público no van a cumplirse. ¿Qué podemos objetar? El pesado galeón español, ya desarbolado, va a ser atacado por las rápidas goletas de los piratas financieros y los bolazos de los cañones nos van a caer por todos lados. Y ¿qué haremos?..... esperemos que no sigamos con el ron.

Errores y confusiones sobre la reforma laboral: Que el mercado de trabajo español no funciona, lo sabía todo el mundo menos el Gobierno, empeñado en no cambiar ni una coma del marco regulatorio, a cambio de una crisis con paz social. Hoy hasta el Gobierno se ha dado cuenta y ya empezaos a plantear posibles cambios ante el paro masivo en el que nos hemos instalado. La manera de sondear el contenido de la reforma no puede ser más errónea y generar más confusión. La pregunta simplona es: "¿cree usted que abaratando el despido va a crearse empleo y salir de la crisis?". Y acto seguido empezamos a debatir los detalles del modelo austriaco, del danés o del alemán,...... Ignoro por qué simplificamos los temas complejos de una manera tan absurda. Lo más evidente de todo esto es que mientras en el horizonte se plantee una posible reforma laboral, los empleadores van a esperar a ver en qué queda y alargan las decisiones para crear empleo. Y así llevamos dos años esperando un acuerdo social al respecto que garantice una foto para el álbum de los acuerdos fracasados. Lo segundo es que el problema del paro en España es como una mesa con diferentes patas llenas de termitas. Hay que arreglarlas todas y no una sola y menos la que aguanta menos peso. El  modelo alemán (en lugar de despedir se reduce la jornada laboral y el Estado paga la diferencia salarial, como si fuera un seguro de desempleo) sirve para evitar la destrucción del empleo, algo que ya desgraciadamente ha ocurrido. El modelo austriaco (cada trabajador tiene un fondo, que va con él de una empresa a otra, para ayudarle cuando está parado y, si no se utiliza, se le acumula a su pensión cuando se jubile) favorece que el trabajador  tenga incentivos para buscar trabajo y acepte empleos que no considera óptimo pero que lo vuelve a introducir en el mercado laboral. Es una reforma que requiere establecer un fondo financiado por las empresas y legislar cómo se paga las prestaciones de desempleo y cómo se acumula. El modelo danés concede al trabajador un crédito anual para formación, que se pierde si no se utiliza, es muy necesario en un mercado laboral como el español  de baja formación y productividad. Y abaratar el desempleo es una manera intencionada de descalificar una propuesta inteligente de cambiar el mercado laboral, pasando de 17 modalidades de contratos a un único contrato fijo con una indemnización por despido progresiva según los años de duración. Su objetivo es acabar con la temporalidad tan elevada de nuestro empleo, que ha sido el germen de un tejido empresarial de baja productividad, que no utiliza suficientemente las nuevas tecnologías y que no tiene incentivos en formar a trabajadores que va a despedir a los seis meses. Y hay muchas maneras de hacerlo, se pueden matizar muchas cosas, pero no descalificarlo de una manera burda y seguir esperando a que los datos de paro ablanden posiciones erróneas y ciegas.

"Alemania debe irse del €": Después de tantos días de aburrimiento a golpe de acuerdos minimales de Zurbano, con la amenaza de iniciar Zurbano II y ya, escéptico del todo, al ver que tanta gente se lleva la pasta pública y privada "by the face", como dice un colega, al fin aparece una idea distraída: "no es Grecia quién debe abandonar la Unión Monetaria o ser expulsada, sino Alemania".  Lo cierto es que las políticas fiscales superexpansivas que se han realizado para salir de la crisis están cuestionando la supervivencia del € y estamos pasando de querer expulsar a los PIGS (Portugal, Irlanda/Italia, Grecia y España) de la UM, a pensar que quien realmente sobra es Alemania. El razonamiento, al margen de la molestia que supone el rigor alemán y su relativa prepotencia ante tanto vago incumplidor, radica en que la economía alemana mantiene su enorme superávit comercial, el mayor del mundo, debido a que vende a sus socios europeos a una paridad estable del tipo de cambio, asegurándose su competitividad. Sacar a Grecia del euro no arregla nada. En cambio si Alemania volviera al marco, el euro se depreciaría respecto a esta nueva moneda y esto contribuiría a mejorar los déficits comerciales de los países no competitivos, mejorarían sus Exportaciones, disminuirían sus Importaciones y se impulsaría la Demanda Agregada, la producción y el empleo. La crisis financiera nuevamente ha venido a mostrar que todos esos fallos del mercado que los manuales de teoría económica exponen son más reales y visibles de lo que parecían a primera vista y, en el caso que nos ocupa, se correspondería con lo que se denomina un caso de "selección adversa".  Son situaciones en las que el mercado en lugar de elegir la solución más eficiente, de menos coste y de mayor satisfacción para los consumidores, elige la peor solución. En efecto, a fin de cuentas lo que estamos diciendo es que sigamos como siempre, que en vez de intentar parecernos a Alemania tomemos como modelo a Grecia o a nosotros mismos. En lugar de hacer los cambios estructurales necesarios para tener un tejido productivo competitivo, lo que debemos hacer es volver a las devaluaciones para subsistir. Naturalmente hay que decir sobre la economía alemana, que observando las décadas pasadas antes de la UM, el marco siempre fue apreciándose y a pesar de ello seguían ganado competitividad vía productividad, costes y precios. La idea de la expulsión de Alemania sólo parece que muestra nuestro deseo de seguir como siempre y de no asumir sacrificio alguno. Y, como sólo se iría Alemania del €, parece que la piara de pigs es más numerosa de lo que pensábamos. En fín, que no les den ideas de éstas a los alemanes que, como se vayan, el proyecto de la Unión Europea y Monetaria será historia.

El Fondo Monetario Europeo: La crisis financiera ha puesto patas arriba el gran logro de la Unión Europea: la moneda única. Nos advirtieron todos los teóricos expertos en áreas monetarias, que no podían integrarse en un área de moneda única, países que no tenían tejidos productivos similares. Pero no les hicimos caso. Planteamos unas condiciones de acceso a la Unión Monetaria, que no exigían requisitos reales, sino nominales. Nada se hablaba de la renta por habitante, las tasas de paro, la productividad, las balanzas comerciales y la competitividad, todo fue cuestión de tipos de interés, inflación, tipos de cambio y endeudamiento público. Hoy la disciplina europea se ha descuidado unos trimestres y países como Grecia, Irlanda o España, han disparado su déficit público a cotas extremas y su deuda pública crece muy rápidamente y los mercados financieros plantean dudas sobre la solvencia de esta deuda. ¿Qué ocurriría si Grecia declarara su imposibilidad a hacer frente a sus compromisos de pago? Sin duda el euro se vería afectado y habría que ayudarla financieramente o como dice la Sra. Merkel, expulsarla del euro. He de decir que me parece imposible que un país se salga del euro, la forma de hacerlo podría generar en ese país un caos sin precedente, dada la dificultad de fijar la paridad con la nueva moneda y definir el nominal de los activos y las deudas en una moneda o en otra. Creo que el ejemplo de Argentina fue una dura advertencia y teniendo en cuenta que convivían el peso y el dólar norteamericano y después los patacones. Imagino que si los desajustes van a más y la presión alemana no tiene efecto, a alguien se le ocurrirá una idea mejor si hay que echar a algunos países del club selecto. La idea no es otra que crear otra moneda, el súper euro, el taler, o el marco europeo; y dejar el euro como moneda de segunda clase para los países europeos de segundo orden. Mientras tanto Grecia amenaza con pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional para reestructurar su deuda. El orgullo galo se rasga la vestiduras y antes que recurrir al FMI propone crear un Fondo Monetario Europeo y doña Ángela, que sabe que es ella únicamente la que va a poner el dinero se niega. Apasionante la cohesión europea y la confianza que nos tenemos. Será que nos conocemos desde hace siglo y nos hemos estado engañando siempre (22:03:10)

 

Ajuste a la portuguesa: Portugal pretende darnos una lección. Antes de que los mercados financieros "la tomen" con su economía, ha anunciado un plan de ajuste de esos de libro aunque, lógicamente, sin devaluaciones. Esto es lo que tradicionalmente se ha llamado siempre un Plan de Estabilización. Cuando las economías se desequilibran es porque alguien vive por encima de sus posibilidades y suelen generar lo que se denominan "déficits gemelos": déficit público y déficit exterior. El Plan de Estabilización suele consistir en devaluar la moneda para ganar competitividad, ajustando así el desequilibrio externo, y reducir el gasto público y subir los impuestos para equilibrar las cuentas públicas. Esto es, en parte, la propuesta portuguesa: congelación salarial para los funcionarios públicos, no renovación de puestos públicos vacantes, subidas del impuesto de renta para aquellos contribuyentes con más de 150.000 € de ingresos anuales, subidas fiscales a las plusvalías generadas por las transacciones de capital y disminución del gasto social y de las inversiones públicas. Y todo ello teniendo en cuenta que su tasa de paro es del 10% de su población activa, su déficit fiscal del 8,6% del PIB y el déficit en su Cuenta Corriente del 9,1%.  Como puede verse, se podrá acabar así con el déficit público pero no solucionar el déficit externo y la falta de competitividad. Esta se moderará por la caída de la Renta Nacional pero, en cuanto ésta empiece a subir, lanzará nuevamente al alza las importaciones y será necesario, nuevamente, recurrir a la financiación internacional. Sin devaluaciones, los Planes de Estabilización han de ser más completos y la mejora de la productividad y la moderación de los precios y de los costes de la producción es absolutamente necesaria. Por tanto ajuste incompleto, pero al lado de lo nuestro, merece un respeto. (9:03:10) 

La jaula de grillos y el Bikram Yoga: El Gobierno parece una jaula de grillos, ruido molesto y nada en claro. Un día, alguien de este DesGobierno dice que va a subir la edad de jubilación y el día después, otro miembro del mismo, dice que no. Un día subimos los impuestos y al otro decimos que es mejor no hacerlo. Uno dice que subirlos es bueno y el otro malo. Uno dice que se congela el sueldo de los funcionarios y otra que sobre su cadáver. Anunciamos que vamos a recortar el Gasto Público para que los mercados nos financien y a la media hora decimos que ya veremos cuando... Y en esta jaula queremos llegar a un acuerdo-pacto-foto..... En todo este lío lo más sorprendente es ver la calma de la Ministra de Economía, ¿cómo puede estar tan tranquila? Un periódico nos ha sacado de la duda. Practica el Bikram Yoga y esto le ayuda a mantener la calma y no matar a nadie. Y este finde, el gran guru de la disciplina está en España, quizá para ayudarla a mejorar sus posturas en este zen, de meditar y no hacer nada, en el que está abducida y aislada del ruido de los grillos. (28:0210).

Ideologías y ciclo económico: El ciclo económico no respeta ideologías. En expansión no perdona a los keynesianos y en recesión amedrenta a los liberales. La economía es una ciencia práctica, como dicen muchos, y nadie mejor que la Sra. Merkel, una política práctica, para gestionar el ciclo. Como es sabido ganó las últimas elecciones en su país y firmó una alianza de gobierno con los liberales, basada en una bajada de impuestos. La idea de bajar los impuestos es una medida que intenta expandir el Consumo, dado que incrementa la Renta Disponible, para que sea el sector privado quien tire de la Demanda Agregada. Esta política puede tener dos objeciones. La primera deriva de las expectativas de los consumidores. Si son pesimistas, pueden estar tentados de ahorrar este incremento de Renta y no de incrementar el consumo, que es lo que se pretende. Es quizás lo que pasaría en la economía española que ha incrementado sustancialmente su tasa de ahorro en los últimos trimestres, aunque los últimos datos dicen que la confianza de los consumidores ha dejado de caer.  La segunda objeción es que el descenso de impuestos incrementa el Déficit Público, nos pongamos como nos pongamos. Podemos recurrir a la curva de Laffer, a los incentivos de dejar de defraudar si los impuestos son bajos, a los incentivos a trabajar más o al descenso de gasto en desempleo cuando la economía se recupere. Y la Sra. Merkel, empeñada en reestructuras las finanzas de los países europeos para que el euro no termine siendo una divisa de segunda fila, ha cortado por lo sano y ha aplazado la bajada de impuestos para un mejor momento, seguramente para cuando el ciclo económico vuelva a expandirse y toque ser liberal. Hay que ser práctico. ¿Nos gobiernan, o esperan gobernarnos, gente práctica? (24:02:10)

Capotazos: El debate parlamentario sobre la crisis económica de esta semana, ha sido una muestra más de la manera de ver las cosas del Presidente del Gobierno. He de reconocer que el maestro parecía, al principio, que iba a realizar una gran faena. Se fue a los toriles esperando al morlaco de la crisis, con disposición y maneras. Asumió su responsabilidad, aceptó la evidencia de la dualidad del mercado laboral y la necesidad de acabar con los contratos temporales, que impide la formación de los trabajadores. Aludió a los contratos fijos a tiempo parcial, como una manera de flexibilizar el mercado de trabajo e incluso habló del modelo alemán, que ante la crisis, permite a las empresas reducir la jornada laboral de sus trabajadores y el Estado paga este paro parcial. Habló además de que la mejora de la competitividad y el impulso del modelo productivo eran prioridades en su política. La verdad, estaba sorprendido de ver al maestro con una disposición desconocida a coger, al fin,  el toro por los cuernos y dejarnos una faena de alta política. Y en esto salió el toro.... Verlo venir y retranquear fue todo uno. Ya cerca de las tablas, largo el capote como pudo y el animal derrotó en el burladero de las comisiones. "Todo vuestro" le dijo a sus tres subalternos y como en el soneto cervantino: "fuese y no hubo nada". Lo de siempre. Nuevamente aplazando decisiones duras, dejando siempre que los acuerdos, imposibles, tomen medidas que le corresponden a él por el puesto que ocupa. Y en esto, con un inicio de política fiscal restrictiva ante el requerimiento alemán, los norteamericanos empiezan a subir los tipos de interés. Quizás debemos esperar un poco para consolidar el crecimiento, que en el caso europeo no es tan evidente. (20:02:10).

España 5 - Grecia 4 y el riesgo moral: El riesgo moral es un concepto que explica uno de los fallos del sistema de mercado como mecanismo eficiente de asignación de recursos. Es una situación en la cual los agentes implicados tienen incentivos a comportarse de una manera más perjudicial para el bienestar económico. El ejemplo clásico es el de un conductor, que asegurado a todo riesgo, tiende a conducir asumiendo más riesgos. Esto es lo que ha presagiado la Presidenta europea, la Sra. Merkel, cuando ha aceptado, además de una reunión de líderes europeos reales, no rotatorios, a realizar una declaración de apoyo a los países en dificultades de la Unión Monetaria, pero sin soltar ni un euro, para tan ingente tarea, ni planificar una acción precisa para, llegado el caso, disponer de una hoja de ruta conocida. Seguramente, sabe que acudir al rescate de quien lo hace mal, incentiva a mantener los desequilibrios económicos y a mantenerse en esa maravillosa situación de seguir viviendo por encima de tus posibilidades. "Que adelgacen los PIGS, porque yo no estoy dispuesta a echarles pienso gratis", ha debido pensar con gran sabiduría. Naturalmente, a los mercados financieros esta declaración, sin medidas concretas, no parece que vaya a bastarle. En principio, estos mercados están encantados de prestarle dinero a quien no lo necesita y dudan de quien está con la soga al cuello y, a estos, les piden intereses más altos. Por eso dudan de Grecia y aunque pongamos excusas, reparos y matices, no las tienen claras con España. Ellos atienden a las necesidades de financiación actuales y futuras. En cuanto a las futuras, la debilidad del sistema de pensiones les alerta de futuras necesidades de recursos financieros. Por esta razón, en Grecia han anunciado subir la edad de jubilación de 61 a 63 años y los sindicatos se han tirado a la calle. En España, el anuncio de subirlas de 65 a 67 ha recibido igualmente una desproporcionada reacción de los sindicatos. Mala señal de ambos países para los mercados financieros (empate a uno, pues). En segundo lugar, en cuanto a las necesidades de financiación futuras, las cifras de paro indican necesidad de recursos para gasto social. Grecia tiene una tasa de paro del 9,8% y España de 19,5% (2 a 1 para España).   Cuando miramos las necesidades de financiación inmediatas, tenemos cuatro indicadores. El primero de ellos es el saldo de la Cuenta Corriente. Antes de la crisis, Grecia necesitaba financiar un saldo negativo del 12% del PIB y España del 9,8%, los déficits más altos de los países occidentales (3-2 para España). En cuanto al déficit público actual, Grecia tiene un 13% del PIB y España un 11,8%, dos cifras extremas para dos países del área del euro (4-3 para España). En la deuda pública emitida, Grecia debe el 125% de su PIB y España el 66%, en este caso el dato español no es alarmante  (empate a 4). Y finalmente, en cuanto a la deuda privada, las familias y las empresas griegas debían en 2009 el 103% de su PIB y España el 201%. Como ven el resultado final es que España gana 5-4, en este partido especial para ver de quien deben desconfiar más los mercados financieros. Visto el marcador, deberíamos empezar ya con eso que llamamos las reformas estructurales. (14:02:10)

Quiero ser griego: Ser griego y tener un padre alemán. Este es el nuevo perfil que tranquiliza a los mercados financieros y que va a ser el referente en la Unión Monetaria. Si las cosas te van mal, Alemania te ayuda y te exige a cambio un fuerte ajuste fiscal. Y esto sin duda tranquiliza a los mercados, una vez que la deuda griega queda asegurada con varias intervenciones posibles: ayudas directas, compra de la deuda, préstamos.... Tantas vueltas que hemos dado y tanto tiempo transcurrido, para volver a un escenario parecido al del Sistema Monetario Europeo, cuando los países le pedían permiso a Alemania para devaluar sus monedas respecto al ECU y Alemania les obligaba, con gesto prusiano y malas pulgas, a estabilizar sus economías. Lo que ha costado aprobar la Constitución europea, dotarnos de una estructura nueva de Gobierno europeo y elegir a un Presidente (que ya sabíamos que no tenía peso político alguno), para que al final la señora Merkel asuma el control del ajuste griego con Sarkozy echando incienso. Y esto si que gusta a los mercados financieros. La salida a la palestra de la Sra. Merkel  ha reducido el diferencial de puntos básicos de los bonos griegos y de los españoles, e imagino que pronto empezaremos nosotros a marchar al paso de la oca, pero al menos marcharemos a algún sitio. Pensándolo bien, quizás lo que quiero es ser alemán.(10:02:10).

¿Por qué son tan malvados los mercados financieros? Esto debe estar comentando nuestro Presidente del Gobierno con los líderes sindicales, que ejercen más de vicepresidentes del Gobierno que de sindicalistas, antes de pedirles que aprueben el giro copernicano que dice va a dar a la política económica y que, de momento, nadie está creyendo.......... "Presidente, después de habernos metido en la crisis, estos cachorros del capitalismo salvaje, la han tomado con nosotros. ¡La envidia que nos tienen estos ingleses!".... ¿Quién sabe?, seguramente todo es cuestión de envidia. Cómo no tenérsela a un país que lleva años viviendo por encima de sus posibilidades, que cuando la crisis financiera colapsa los mercados del crédito, sigue endeudándose, que no quiere ajustar su tren de vida, que se financia en una moneda con la garantía alemana, que no va a devaluarse, y que cuando supera los cuatro millones de parados y ve que la tendencia no cambia, sigue prometiendo más gasto social. Es pura envidia..... La realidad es que los mercados financieros nunca tratan mal a quien lo hace bien. Quienes crecen lo suficiente para mantener el empleo, con poca inflación, con las cuentas públicas saneadas y sin déficit exterior. Estos países si piden prestado, se les dan los recursos financieros a tipos de interés bajo, porque el riesgo de impago es bajo. En cambio a quién debe mucho y pide más y no quiere ajustarse, pues le piden un interés más elevado. Es normal. Y también es normal que en un momento dado no le presten más.... A todo esto, el Presidente ha reaccionado con tres medidas contundentes en la línea de lo que los mercados financieros esperan: una política restrictiva para llevar el déficit público al 3% en 2013, un ajuste en el modelo de pensiones y una reforma en el mercado laboral. Si estas tres medidas fueran contundentes y profundas y el Gobierno tuviera credibilidad, los mercados financieros se hubieran tranquilizado bastante, a la espera de la cuestión clave, que es cómo vamos a recuperar el empleo. Pero cuando se anuncian estas medidas y se ve que no son tan profundas como necesitamos y que además se da marcha atrás a la más mínima crítica de los sindicatos, entonces se pierde credibilidad y entonces ya estamos hablando de otra cosa. Con buenas palabras no va a bastar, porque la experiencia pasada demuestra que la palabra no sirve ya para nada. Todas las afirmaciones del Presidente del Gobierno o han sido incorrectas o ha tenido que rectificarlas.  Es hora de los hechos y estos tampoco llegan. Y una última cosa. Estamos empezando, nuevamente, a ir contra el ciclo europeo. Europa se recupera, sale de la recesión y pide estabilidad. Esta es la causa del nerviosismo de los mercados financieros. Pero España sigue en recesión, con la contracción fiscal anunciada no va a mejorar y con la subida de tipos de interés tampoco. Si en recesión, haces una política fiscal restrictiva y una monetaria también restrictiva, de la recesión no vas a salir con facilidad. Con tantas dudas y errores, nos estamos metiendo en un lío importante. (07:02:10).

All that jazz: ¡Empieza el espectáculo! Después de unas semanas esperando a ver quién llevaba razón, parece que el Presidente de Gobierno no la llevaba y su holograma sobre lo que era la economía española, ha empezado a volatilizarse como un encanto virtual. Al margen de sacarle los colores en Davos y comparar la economía española con la griega, los mercados financieros están empezando a pedir puntos básicos adicionales de interés para financiar cualquier activo que sea español, el FMI nos ha dicho que todos los países presentarán tasas de crecimiento económico positivas en 2010 menos España, el paro se ha disparado a 4.326.500 personas, el déficit público supera el 11% del PIB y además empezamos a tener inflación. No se puede pedir más. Tenemos todas las luces en rojo. Si a la recesión, el paro, la inflación y el déficit público, le sumamos el déficit exterior, que, a pesar de la caída de la Renta, se ha moderado poco (5,7% del PIB), el panel de indicadores parece una feria. A todo ésto, el Presidente ha contestado diciendo que ya lo tenía previsto y que va a tomar medidas. Y, ¿qué va a hacer? Pues ha tomado dos medidas o, mejor dicho, ha planteado dos intenciones: reducir el Gasto Público en 50.000 millones de € (una pasta, en pesetas de aquellas que nos servían para saber cuándo las cosas eran caras, más de 8 billones) y ha filtrado, a ver qué pasaba, que va a subir, en el futuro, la edad de jubilación a los 67 años. ¿Qué decir? Sobre la primera medida, después de hacer una política fiscal superexpansiva, que le ha llevado a este disparatado déficit público para un país como España, ahora cambia y la va a hacer restrictiva para que no le saquen los colores en Bruselas. Y esto cuando aún no hemos salido de la recesión. Y lo de la jubilación, ha puesto de manifiesto la situación en la que vivimos y lo difícil que va a ser salir de donde estamos. Es más que sensato retrasar la edad de jubilación, porque la esperanza de vida de los españoles ha subido mucho. Tranquiliza también a los mercados financieros que llevan tiempo diciendo que el sistema de pensiones español es insostenible sin reformas. Es además una medida a largo plazo, que no perjudica a nadie en el corto plazo. Pero los sindicatos y los partidos de izquierda han puesto el grito en el cielo diciendo que es una de la mayores afrentas a los trabajadores y que no van a consentirlo... En fin. Lo que es una afrenta a los trabajadores es el paro que tenemos y la escasa cualificación de la mayoría de estas personas y que el Gobierno no tenga la valentía política y casi moral de asumir que se ha equivocado en la gestión de esta crisis y plantee un programa creíble de cambios estructurales para que el tejido productivo español se regenere con la competitividad como objetivo.

¿Quién lleva razón?: Esto de la Economía puede desconcertar a cualquiera. Confieso mi perplejidad. Los organismos internacionales como el FMI o la OCDE insisten en que la recuperación de la economía española va para largo y seremos de los últimos países de la Unión Monetaria en salir de la recesión. Las agencias internacionales de calificación ponen en entredicho la solvencia de nuestra economía ante el elevado déficit público que estamos teniendo y sin hacer ni una sola política estructural  activa. El Banco de España ya no sabe que argumentar para que acometemos algunas de las reformas que nuestro tejido productivo está pidiendo a gritos, mientras la reestructuración del sistema financiero se virtualiza para mantener los mismos cargos semi-políticos e institucionales en las cajas de ahorros quebrantadas. El paro subiendo, los precios negativos, la confianza de los empresarios y las familias por los suelos. El Gobierno afirmando que la salida de la crisis es inminente. Y los sindicatos manifestándose por mantener un status quo que nos ha traído hasta aquí...... Supongo que el tiempo no nos va dar la razón porque el análisis contrafactual (contra los hechos) no existe y no podremos saber qué habría ocurrido si hubiéramos cogido el toro por los cuernos, aceptando que todos somos culpables de la situación actual y que debemos soportar los costes de un ajuste que nos lleve a afrontar el reto de la competitividad de la economía española, que es el corazón de nuestros problemas. Imagino que nos acostumbraremos a tener una tasa de paro del 18% durante varios años, que lanzaremos las campanas cuando el PIB deje de caer y empiece a crecer levemente desde el fondo de la recesión, la obra pública empiece a tirar del sempieterno sector de la construcción y las fuerzas sociales mantengan sus equilibrios forzados en eso que llaman diálogo social. Porque todos estén de acuerdo en que no tenemos que cambiar nada de lo que tenemos que cambiar, no vamos a alcanzar un nuevo ciclo expansivo con prontitud 

La simpleza de las líneas básicas de la Ley de Economía Sostenible: Pasan las semanas y crece el desánimo. Hacemos poco para afrontar las dificultades y lo que decimos que vamos a hacer, aunque aún no lo hagamos, nos deja sumidos en la perplejidad. Somos muchos los que pensamos que España necesita una Reforma Estructural importante. Las políticas de Demanda ya sabemos que no dan para más: la monetaria súper-expansiva en manos del BCE; la comercial es comunitaria y, además, afrontando un euro fuerte; y la fiscal que está en el límite de lo imposible, con un déficit público que va a superar el 10% del PIB y una deuda emitida que ya ha superado el 50%, y subiendo impuestos. En lo relativo a la política de Rentas, los salarios se negocian muy por encima de la inflación, que es negativa en términos de IPC, y sin atender a los incrementos de la productividad, ni considerarla situación de profunda crisis en la que estamos; y con los presagios de una huelga general light después de Navidades. Y, así, sólo nos queda la política Estructural, esa que de verdad cambia la estructura productiva de un país y que tanto demandamos casi todos. De estas políticas, nada queremos saber de la Reforma del Mercado Laboral; sobre eso tan denostado que es la mejora del funcionamiento de la economía de mercado: "ni está, ni se le espera"; y todas nuestras esperanzas están puesta en una Ley llamada a cambiar el Patrón Económico de España. La Ley se retrasa y se retrasa y sólo conocemos las "Líneas Básicas" de la misma que son las que están sirviendo para las sesiones de negociaciones secretas, chivatazos a la prensa y encuentros y desencuentros. (El documento lo dejo en la carpeta de Materiales, Informes y Documentos, junto a las últimas previsiones de FUNCAS). La simpleza del documento desanima a cualquiera. Falto de ideas nuevas, repite tópicos aburridos, utiliza unos instrumentos de política económica que sabemos que no han dado frutos y cree que por aprobar una Ley, que seguramente será un catálogo de buenas intenciones fruto de un consenso para negociar una foto de familia, el modelo de crecimiento de la economía española va a cambiar. Una muestra es más que suficiente, después de esa declaración de intenciones de implantar "un nuevo modelo productivo para España, sostenible desde un punto de vista económico, social y medioambiental", tenemos una muestra de las ideas del legislador, me refiero al apartado 5 del contenido de la Ley (pág. 8 a 10). En este apartado se analizan las medidas para la "Competitividad empresarial y productividad". En mi opinión el meollo del problema, la cuestión clave. Las propuestas van en cuatro direcciones: (a) el dinamismo empresarial, que consiste en facilitar la constitución de sociedades y agilizar las licencias municipales; (b) un marco legal "más ambicioso" para afrontar la morosidad de las empresas; (c) el apoyo a la internalización de las empresas, "donde exista un interés nacional "; y (d) impulsar la rehabilitación y renovación urbana. Te deja mudo esta panoplia de medidas para mejorar la competitividad y la productividad de la economía española.  Y el resto del documento por el estilo. 

Los presupuestos y sus consecuencias: El proyecto de Presupuestos presentado por el Gobierno para 2010 tienen un único objetivo: controlar el Déficit Público para, en unos años, llegar al límite del 3% del PIB que exige el Pacto de Estabilidad de la Unión Monetaria. Se basa en el supuesto de que la economía española decrecerá un 0,3 % en 2010 (-3,6% este año) y prevé un déficit en torno al 8% en 2010, frente al casi 10% de este 2009. No son supuestos increíbles. Para reducir el déficit, modera el Gasto Público y aumenta los Impuestos. No parece que destine fondos a ninguna de las reformas estructurales que España necesita y el incremento de impuestos, que tanto se está debatiendo, es el mínimo posible y el que menos impacto electoral tiene. La subida del IVA se va atenuando y se percibe más como una subida de precios en un momento en que los precios bajan. La eliminación de la devolución de los 400€ no es significativa para los agentes de rentas medias que son al final los que deciden quién gobierna y el incremento del gravamen a las rentas de capital afecta a muy pocos que previsiblemente no son votantes del partido en el Gobierno.

Las consecuencias para la economía española son ambiguas y puede que graves. Si utilizamos para explicarlo el modelo de Oferta y Demanda Agregadas ,que la mayoría de mis exalumnos dominan :-), la eliminación de los 400€ se lleva atrás la DA, al igual que la moderación del Gasto Público al reducir el Déficit Público en relación al año en curso, lo cual crea paro y moderación de los precios. La subida del IVA, desplaza la OA hacia arriba, generando inflación y más paro. Es decir, es posible que los precios se mantenga y que la recesión continúe. Si finalmente el Gasto Público no es tan moderado, la DA iría hacia la derecha haciendo subir los precios y evitando la recesión. Y a esto hay que sumar el impacto de la previsible subida salarial de este año y el que viene, que volverá a hacer subir la OA, generando inflación y más paro..... La economía española tiene un fuerte problema de falta de competitividad. Hasta el momento no estamos haciendo nada para mejorar uno de los componentes de la competitividad, la productividad, pero la bajada de precios nos estaba dando un respiro y junto a nuestra caída de las importaciones por el descenso de la renta estaba haciendo mejorar nuestra Cuenta Corriente, pero esta mejora la vamos a perder con la subida de precios que va a origina la subida del IVA y el incremento de costes laborales.

Y además, no es nada "progresista" subir el IVA. "Los que menos tienen" consumen toda su renta y en proporción pagan más IVA que los que dedican al consumo sólo una parte de su renta. La eliminación de la devolución de los 400€ es un ajuste insignificante para los que ganan 35.000€ o mucho más y en cambio era una ayuda para los mileuristas o los que tienen rentas inferiores.

Que nos nos llamen la atención en la Unión Monetaria y no perder apoyo electoral, estos son los objetivos de estos presupuestos que deberían ser el punto de arranque hacia una economía española con un horizonte más esperanzador.

 

Inicio del curso: Uno piensa que la llegada del verano marca el final del año real, cuando ya la mente está paralizada por el cansancio de todo el año y se necesita unas semanas para el descanso y la reflexión, para valorar el curso pasado y hacer proyectos de futuro. Siempre volvemos con ganas de hacer algo nuevo, de afrontar nuestra vida con un ánimo diferente, con una ilusión renovada. Pero esto no les ocurre a los que dirigen nuestra política económica. Nada ha cambiado, siguen en lo mismo y los datos siguen dando señales de alarma en todos los indicadores. Al final hay dos visiones (a) la del Gobierno, que cree que el tejido productivo español es el adecuado y lo que intenta es sobrellevar la crisis financiera con políticas de demanda expansiva, en la seguridad de que cuando esta se supere volveremos a crecer y a generar el empleo suficiente; y (b) los que pensamos que la economía española no tiene viabilidad a medio plazo, si seguimos así, y necesita fuertes reformas concretas de carácter estructural en nuestras empresas, en el mercado laboral, en el marco institucional, en la regulación económica, en el sistema educativo y en los incentivos fiscales a la producción y a la generación de renta. Y el tiempo dirá quién lleva razón. Espero que ellos lleven razón.  (09:09:09)

Y el verano llegó: Al fin llegamos al verano. El único reducto de diálogo que quedaba en este país -la concertación social- también se ha roto y cuando lleguemos del verano, la sensación de estúpida tranquilidad que tenemos se irá disipando rápidamente. Ante la imposibilidad de seguir gastando el presupuesto público en analgésicos y no afrontar la enfermedad, empezará a dolernos este cuerpo económico que hemos ido alimentando a base de mucha grasa y poco ejercicio. Más parados después de los contratos estacionales del verano, que poco a poco irán viendo reducir sus prestaciones hasta desaparecer, subida de impuestos para financiar el déficit insoportable, cierre de empresas y echarnos las culpas unos a otros, cuando lo cierto es que todos somos algo culpables y todos tenemos que vivir algo peor. ¿Cuántos parados tenemos que tener para aceptar esta realidad y hacer un ajuste serio de nuestra economía? Esperemos que estas semanas de descanso sirvan para algo, aunque todos pensamos que pocas cosas van a cambiar y la salida será larga. La crisis financiera casi está digerida (se espera aún alguna corrección bursátil), la crisis económica la estamos transitando y la crisis social está aún por llegar. Suerte. (26.07.09)

Retórica, metáforas y gin-tonics: Hace años, un libro de metodología económica afirmaba que la ciencia era pura retórica y que en la medida que la economía era una ciencia, también era retórica. (The Rhetoric of Economics. - D. McCloskey).  La retórica es el arte del convencimiento y al final es pura conversación. A veces la conversación es buena y a veces no. La retórica suele partir de hechos, en los que se basa una análisis lógico y utiliza metáforas en una narrativa final que pretende convencer. Hechos, lógica, metáforas y narrativa. Es cierto que parte de la dificultad para entender el análisis económico moderno actual se debe a que la narrativa utiliza el lenguaje matemático y no convence a quienes no entienden este lenguaje. Pero el debate actual sobre la necesidad de cambios estructurales y en particular del mercado de trabajo, excede a lo que es una mala conversación, es simplemente una retórica mala y además limitada al uso de las metáforas, que es lo único que estamos utilizando. Sin duda la culpa es de todos, pero lo único que estamos haciendo es utilizar metáforas: "brotes verdes", "la tormenta perfecta", "esperar que amaine el temporal", "crisis en V, U, L, W,.." Es tan difícil hacer una buena retórica, una buena narrativa que pretende convencer.

Los hechos son incontestables: a) la economía española siempre ha superado las crisis devaluando la moneda y ahora es imposible; b) el mercado de trabajo no funciona, tiene una tasa natural de paro siempre muy alta, crea empleo muy lentamente y lo destruye en meses, más del 40% del empleo por cuenta ajena que había creado eran contratos temporales de menos de 6 meses de duración, negocia salarios por encima de la inflación y es muy poco flexible ante los cambios del entorno, siendo el país de nuestro entorno en el que despedir es más caro; c) preferimos los bienes que producen los demás más que los nuestros y por ello tenemos un déficit en la cuenta corriente de casi el 10% del PIB, lo cual significa que estamos siempre necesitados de que alguien lo financie; d) nuestra productividad es muy baja y casi no crece, en unos años de cambio tecnológico profundo, esto significa que por hora de trabajo generamos menos valor por hora de trabajo que los países con los que competimos: e) tenemos unos costes de transacción muy elevados, nuestro marco institucional hace la vida muy complicada en el ámbito fiscal, en el marco laboral, en la administración de la justicia, en la cualquier actividad que roce la burocracia institucional; f) nuestro sistema educativo y de formación no pasa ningún nivel de calidad media ni en las enseñanzas básicas o medias, ni en los estudios universitarios, ni en la formación profesional ni en la ocupacional. Estos son los hechos más relevantes y son hechos.

Un análisis lógico nada sofisticado nos indica que tenemos que cambiar ante un entorno competitivo y abierto de países entre los que queremos codearnos.

Y ahora debemos construir metáforas y generar una narrativa para explicar que no podemos mantener esta situación, que va a ser costoso pero que va a merecer la pena afrontar todos los cambio que necesitamos, que es un cambio que hemos ido retrasando siempre pero que ya estamos al borde del precipicio, que los intereses particulares de los sindicatos, de la patronal, de los partidos políticos y de la parte de la población que aún mantiene su empelo y su comodidad diaria debe ceder ante un proyecto común de país. Y decirles que estos cambios son a largo plazo que hay que tener paciencia. Sangre sudor y lágrimas. ¿Qué puedes hacer tú por tu país?. Yes we can.

Sin embargo nada de esto estamos haciendo. Todo se va a resolver cuando la crisis internacional amaine...... Y en esta situación la única metáfora que se me ocurre, ante lo que se nos viene encima, es: "tomemos un gin-tonic". (25:06:09)

El modelo del "brick and mortar" y los costes de la incredulidad: Supongo que se acordarán de aquel debate a principios de este siglo sobre si el mundo de Internet y las empresas de “e-business” iban a acabar con las empresas tradicionales de presencia física, de ladrillo y mortero. Durante el año 2000, los creyentes de las empresas digitales intentaban evangelizar al resto de los mortales, de que el espacio digital constituía una nueva revolución social y económica y era un escenario nuevo que venía para quedarse.  La extensa mayoría no lo veía así y pensaban que era una moda pasajera, pero asistía asombrada a una burbuja financiera de las empresas digitales que se revalorizaban sin parar, siempre impulsada por una política monetaria en exceso expansiva. (Antes, la teoría cuantitativa del dinero, decía que una expansión monetaria originaba subida de precios de los bienes y ahora que hemos aprendido a controlar la inflación, podemos afirmar que provoca explosiones de burbujas financieras). Después vino la crisis de 2001, las empresas digitales se desplomaron, muchas desaparecieron, volvimos a los fundamentos de la valoración de empresas, la riqueza acumulada aprendió la lección y saltó del e-business al brick. Nuevamente la creación de dinero provocó una burbuja y ahora ha estallado el mundo del ladrillo. Si analizamos ambas crisis con cierta perspectiva, es como si hubiéramos tenido un movimiento pendular y en cada extremo del arco circular, sendas crisis nos hayan sacudido con fuerza, aunque esta última con una fuerza inesperada. El mundo financiero, escarmentado por la crisis digital, giró la mirada hacia el ladrillo y exigió garantías físicas para prestar sus ahorros acumulados. Y los fabricantes de ladrillos se pusieron manos a la obra. Hoy la sensación es confusa, pero parece que estamos pagando nuestra falta de fe en el nuevo entorno tecnológico digital y más aún en países como España poco proclive a los cambios de cualquier orden. La impresión es que hay ciertas realidades que debemos aceptar: el escenario económico es global , por más que se barajen ahora posturas proteccionistas; la inversión es lo que nos hace crecer pero hay que diferenciar la inversión productiva de la no productiva, como es la vivienda; lo que se llama inversión financiera no es inversión, es simplemente la manera de gestionar la riqueza que hemos acumulado y cuanto antes quede esto claro, antes podremos sacar de ese sector a nuestros mejores talentos; los incrementos de productividad están definiendo las estrategias de los países y aquellos que están obteniendo mejores resultados son claramente usuarios de las tecnologías de la información; las empresas usuarias en tecnologías digital no necesitan ser financieramente tan pesadas y esto genera posibilidades de expansión y colaboración diferentes; del comercio internacional de bienes comerciables, estamos pasando al comercio de servicios digitales, que son ahora comerciables; el valor se crea con los sistemas de información ante consumidores cada vez más complejos que requieren una diferenciación total de productos, calidades, atención, postventa, garantías e información continua; el uso del software es la clave de la excelencia y la cadena de valor en tres capas (front, middle y back office) ofrece, aunque es difícil de entender, una estructura mental empresarial más potente que la tradicional y mecánica cadena de valor funcional, con todas las variantes que se le quiera dar. Y explicar esto es casi una cuestión de fe en los momentos actuales. ¿Ha sido nuestro escepticismo, nuestra incredulidad, el que nos está condenando a contemplar un cercano 20% de paro, un déficit comercial tan extremo como nuestro futuro déficit público y la pérdida de buena parte de nuestro tejido productivo y de la riqueza acumulada?  ¿Es tan difícil entender que nuestra solución no es el hardware en nuestras escuelas sino el software en nuestras empresas? ¿Vamos a seguir considerando productivas las ganancias financieras, fruto de los altibajos en las valoraciones de los activos financieros y no la actividad empresarial?  ¿Seguiremos mucho más tiempo paralizados, pensando que la economía global, la revolución digital y la economía de mercado, han entrado en crisis y van a desparecer?  ¿Es tan difícil entender que el mercado es lo que mejor funciona pero que tiene fallos que hay que corregir y que a nivel estatal hacemos esto en las economías mixtas nacionales actuales, pero no estamos haciendo nada para corregir estos fallos en la economía global? (24:05:09 - Brief del artículo en el BE del IE).

Un país complicado: La crisis económica nos está revelando a golpe de EPA y de inmersión en las tasas negativas del PIB, la naturaleza del funcionamiento de nuestra economía y de nuestra sociedad. Quizás la crisis nos obligue a hacer una limpieza a fondo del mecanismo y a simplificar "procedimientos sociales" que nos lastran, cuando tenemos que cambiar de rumbo o ajustarnos a un entorno diferente. Hay al menos cuatro procedimientos sociales que, debido a su complicación más que a su complejidad, imposibilitan una acción social dinámica que permita dar respuestas rápidas a situaciones difíciles. El primero de estos procedimientos es la relación con la Administración Pública, basada en la desconfianza hacia el administrado y en la hipótesis de que desconoce todos los antecedentes del caso. La burocracia, como solemos llamarla, obliga a aportar documentos, no digitales, repetidos cada vez que iniciamos un intento de relacionarnos con ella. Como se dice: "abrir un expediente".

De naturaleza parecida es la manera que tenemos de pagar los impuestos y las cargas fiscales. Normativas complejas que, para atender a casuísticas rocambolescas, hacen casi imposible que un ciudadano normal realice por sí mismo el marasmos de declaraciones, pagos y solicitudes que le requieren imperiosamente. Y qué decir de la Administración de Justicia, donde duermen expedientes, en arrugados papeles, esperando que un funcionario "diligente" saque nuestro caso de debajo del montón y le de prioridad, poniéndolo encima.

Finalmente, la manera en la que administramos cómo se crea una empresa y las relaciones laborales necesarias, supone otro pantano de arenas movedizas que aburren a los que desean iniciar una aventura emprendedora e impide un ajuste permanente a las condiciones del entorno económico cambiante.

Seguramente, la razón principal de tanta complicación es que estamos en un país en el que predomina la desconfianza (Francis Fukuyama: La confianza. (1995)). Desconfiamos de nosotros mismo y regulamos hasta el infinito, suponiendo que la mayoría de nosotros estamos dispuestos a saltarnos las normas que democráticamente fijamos para una mejor vida en sociedad. También es cierto que la tecnología digital permitiría simplificar mucho de estos procedimientos y evitarnos buena parte de estas molestias y pérdida de tiempo y esfuerzo que llamamos "costes de transacción". Pero nuestro atraso en aceptar la revolución digital es otra rémora más ante el futuro.

Indudablemente son numerosos los agentes que obtienen rentas de esta situación, funcionarios, abogados, jueces, magistrados, asesores fiscales, contables,....,  y todos aquellos que entierran en el "sueño de los pleitos", situaciones digamos "molestas". El resultado, es un país "pesado", como un barco de gran tonelaje y vela pequeña, de virada difícil y que le cuesta navegar cuando no tiene un fuerte viento de popa. Además hay un problema de, lo que llamamos, "búsqueda de rentas". Los mejores talentos no los dedicamos a tareas productivas que redunden en la creación de empleo y en la mejora de rentas, dado que no se ganan en esta actividad las mayores rentas en proporción al esfuerzo. Estos talentos terminan en buscar estas rentas y administrarlas originando esa corrupción y cultura del pelotazo de la que tanto abominamos con la boca pequeña.

Quizás la crisis nos obligue a simplificar el funcionamiento del país y generemos principios nuevos basados en la confianza, o quizás esperaremos a que role el viento mientras aguantamos el azote de las olas. (04:05:09)

El nuevo Gobierno y la política de salida de la crisis: Si algo nos deja vislumbrar el diseño del nuevo Gobierno es la línea maestra de la política económica que habrá de sacarnos de la crisis, así como una especie de situación de "déjà vue", en todo lo que nos ocurre. Como es sabido, a mediados de los 80 y hasta mediados del 92, la economía española alcanzó un ciclo de crecimiento notable, después de las dos devaluaciones del plan de estabilización del Ministro Boyer en 1982 en el primer Gobierno socialista y de diversas medidas estructurales en forma de planes de reconversión y reformas de los mercados. Fueron años en los que el crecimiento se basó en la obra pública, encaminada a la celebración de la Expo y la Olimpíada del 92, así como a la notable obra de infraestructura pública en autopistas, AVE, etc. El Estado se endeudó para hacer frente a esta inversión y el sector de la construcción alcanzó un cierto crecimiento. En 1993, en el inicio de la crisis económica, el entonces Ministro de Economía, Pedro Solbes, advirtió que las cuentas de la Seguridad Social no aguantarían el pago de las pensiones en el futuro y las familias españolas, en lugar de mantener el Consumo que es lo indicado aconsejar en una recesión, resolvieron ahorrar e iniciar planes de pensiones privados, lo cual contribuyó a disminuir la Demanda Agregada y a agudizar la recesión. De esta recesión salimos después de cuatro devaluaciones de la peseta que perdió un 35% de media de su valor respecto a nuestros socios comerciales.

Después vino un ciclo expansivo desde 1995 hasta 2007, basado en el sector de la construcción de viviendas. El mismo sector pero ahora con endeudamiento privado. La crisis actual, que empezó siendo financiera, ya es real y va a ser de naturaleza social, plantea un nuevo escenario de recesión, sin posibilidad de devaluaciones y nuevamente con el aviso, esta vez del Gobernador del Banco de España, de que las cuentas de la Seguridad Social nuevamente ponen en peligro el pago de las pensiones, seguramente con la pretensión de que los planes de pensión privados contribuyan a empeorar aún más la situación actual. Además, y como si no hubiéramos aprendido nada, el diseño del nuevo Gobierno nos lanza una señal clara de que será nuevamente la obra pública la que nos saque de la situación actual y nuevamente basándose en el sector de la construcción.

Lo pronto que olvidamos la historia más reciente, la terquedad en admitir que necesitamos reformas profundas generalizadas y nuestra incapacidad para aportar nuevas ideas a la política económica, están dejando de ser preocupantes para producir el desespero. (19:04.09)    

El aviso a navegantes del Banco de España y el "laissez faire" del Gobierno: De todos es sabido que el 50% del sector bancario español son las Cajas de Ahorro y que si estas cotizaran en Bolsa, los mercados habría manifestado todas las dudas que todos tenemos sobre su solvencia, sobre la excesiva influencia política que pesa en muchas de sus decisiones sobre operaciones de activos y sobre lo conveniente o no de la composición particular de sus Consejos de Administración.

Cuando se iniciaron las conversaciones para fusionar-absorber la CCM por Unicaja, a indicación del Gobierno, muchos nos temíamos que la ordenación bancaria iba a reunir a las cajas afines por el color político de los Gobiernos autonómicos. La verdad no es un criterio económico relevante, pero al menos pondría orden en esos particulares Consejos de Administración al objeto de evitar esas pugnas sobre quién es Vicepresidente, quién preside la Fundación, puestos en el Consejo, etc..., con lo que esto conlleva.  No ha podido ser. En un viernes en la sede de Alcalá, la política del Gobierno de no dejar que trasciendan las miserias y esperar una recuperación milagrosa en la primavera (eso sí, sin especificar el año), se fue al traste y el Banco de España, dirigido también por otra persona del partido, tuvo que hacer frente al peso de la institución y seguramente a la malas pulgas de Trichet. Puñetazo en la mesa y aviso a navegantes. A partir de ahora cuando el BdeE indique una fusión de Cajas se hará sin titubeos y aunque el Gobierno no atiende a todas sus sensatas recomendaciones, el BdeE se ha convertido en una amenaza para todos aquellos que siguen intentando paliar el peso de la crisis financiera,y la reestructuración del sistema financiero español, que va a originar. Se ha iniciado la crisis financiera en España. Vamos al revés. Antes, teníamos una crisis real y una fuerte restricción del crédito; ahora, debido al incremento de la morosidad, muchas instituciones se han quedado bloqueadas y sin capacidad de maniobra. Demasiados proyectos faraónicos, demasiados préstamos a largo plazo financiados con recursos a corto. Cuando el ahorro mundial, barato y asequible, se ha volatilizado, la magia se termina, los panes y los peces vuelven a ser los que hay en el cesto y vamos a iniciar el ajuste duro.

A estas alturas de la película, uno no sabe si lo mejor es la solución de tres administradores del BdeE por Caja con problemas, a pesar de todo el impacto mediático que tiene una intervención de este tipo. La dependencia política de los Consejos de Administración de las Cajas es evidente y hay en ellos demasiados intereses que impiden tomar soluciones drásticas. Pero ¿quién defiende ahora a los agentes privados gestionando las instituciones financieras?...... Sea como fuere, creemos que estamos intentado minimizar los "daños colaterales" de la crisis y da la impresión de que estamos evitando y atrasando los cambios estructurales que necesitamos para salir de ella con un proyecto de futuro común.  

Reforma del Mercado de Trabajo y Productividad:  Se reunió la pasada semana en Sevilla, el Foro de Expertos del Centro de Estudios Andaluces, con asistencia de reputados especialistas en Economía Laboral y en Derecho de las Relaciones Laborales, asesores de los Gobiernos nacional y autonómico, Banco de España,... Sobre la mesa el mercado de trabajo de una economía que va a pasar del 8% de paro al 22% en menos de 15 meses. Se expusieron las ideas que afirman que el mercado de trabajo en España es suficientemente flexible, que no es necesario abaratar el despido, ni cambiar sustancialmente nada y que los datos actuales se deben a la caída en picado de un sector tan crítico para el empleo como es la construcción.

Otras opiniones no eran tan conformistas con el funcionamiento del mercado de trabajo español. No es usual, argumentaban, que una economía destruya empleo tan rápida e intensamente y que tarde tanto en recuperarlo como ha ocurrido en los ciclos anteriores. Tampoco que tengamos una tasa de temporalidad tan elevada sobre el 30% de la población ocupada. Además la brecha del despido es muy amplia y se extiende desde los 8 días por año trabajado hasta los 45 días. Y aunque los índices de la OCDE muestran que las dificultades de despedir en España son ligeramente superior a la media de estos países, 115 sobre la media de 100 de los países de la OCDE, en lo que hace a los costes del despido, en el caso español es más del doble, 215 sobre los 100 de la media.

La propuesta que se hizo, fue de un cambio en profundidad de la contratación laboral, basándose en un contrato único de manera que a medida que aumenten los años de trabajo, vayan subiendo los días de indemnización por despido, de manera que se elimine esta tasa de temporalidad tan alta, puesto que son los trabajadores temporales los que sufren principalmente los cambios de coyuntura. Sería un contrato que empezaría por ejemplo con 12 días de despido por año, que subiría a 15 días después de dos años de trabajo y que llegaría a los 35 días al cabo de 12 años, por ejemplo. De esta manera se eliminaría el incentivo a despedir a los más jóvenes al cabo de seis meses.

Lo más grave de la temporalidad, además de que es un grupo de la población laboral el que sufre los ajustes de la crisis, es que las empresas no encuentran rentable invertir en la formación de estos trabajadores. Y no es esto lo peor, empresas que tienen la tercera parte de su plantilla con estos contratos, terminan utilizando una tecnología que pueda ser utilizada por estas personas, por lo general de escasa experiencia y cualificación y los resultados son los que son: la economía española, entre 1995 y 2006, fue la única economía occidental cuya productividad media anual, no es que fuera la más baja, es que fue negativa, algo insólito en plena revolución tecnológica. Y son muchos los que creen que cuando se habla de mejorar la productividad estamos hablando de despedir trabajadores. Es una visión en exceso miope que no entiende que si la productividad es una relación entre el Valor y las Horas de Trabajo, la estrategia a seguir en la actualidad es aumentar el Valor de lo producido y para esto se requieren trabajadores muy bien formados y una tecnología avanzada en el uso de los sistemas de información aplicados a la empresa. Software y Talento, esta es la clave y la regulación del mercado de trabajo debe crear incentivos para que nuestro tejido productivo avance en esta dirección y no en el contrario, que es lo que viene haciendo.

Futuro y Realidad del Problema Energético:  Esta pasada semana se ha celebrado en Sevilla la quinta sesión anual de la Escuela de Energía y Cambio Climático organizada por la UIMP y la Fundación Focus Abengoa, que he coordinado desde su inicio y por última vez. El Director del curso, Rolf Linkohr había planteado el problema de la seguridad del suministro energético, un tema especialmente relevante después del corte de gas ruso y su incidencia en varios países del Este. La realidad es que la UE tiene una dependencia superior al 50% de su consumo energético, mientras que en España es superior al 80% la energía que necesitamos importar de otros países. A lo largo de los cuatro días que duró el seminario, se abordó esta problemática desde diferentes ópticas y se apuntaron diversas opciones y perspectivas. Algunas de las conclusiones que pude extraer son las siguientes:

Las fuentes más baratas y rentables, a los precios del mercado de la energía eléctrica -que es la más demandada-, son las derivadas del carbón, nuclear, gas y petróleo, por este orden. Pero el carbón es la que emite más CO2. Será difícil evitar que los países emergentes y en concreto China e India, no utilicen carbón en el futuro y, dada las necesidades energéticas de estos países, los efectos sobre el cambio climático serán notables. Por ello es conveniente seguir investigando en la captura del CO2 como tecnología que contribuya a limitar este impacto tan negativo.

En el Mundo existen más de 470 proyectos de plantas nucleares, de los cuales 74 están en construcción. Sólo España y México no tienen proyectos nucleares y como sabemos México es uno de los principales productores de petróleo del Mundo. Podemos seguir siendo antinucleares, pero vamos a estar rodeados de centrales.

España, aunque no lo parezca, si tiene una opción decidida: el gas. Así lo indican todos los datos de inversiones y proyectos en construcción.

Las energías renovables no son rentables a precios de mercado y van a tardar en serlo. La UE tiene el compromiso de alcanzar el 20% del consumo energético producido por estas energías, así como mejorar la eficiencia en otro 20% y reducir las emisiones un 20%. La opción 20-20-20, podrá llevarse a cabo sólo con fuertes inversiones y subvenciones. De estas energías, aún cuando la eólica es la más implementada, parece que la solar térmica, no la fotovoltaica, es la que tiene más posibilidades de ser la energía del futuro. Una hora de radiación solar es equivalente al consumo energético global de un año y ningún país está a más de 3.000 km de un desierto.  Durante el curso, se planteó un mapa de plantas solares en el desierto para abastecer Europa realmente espectacular. Pero como dijo alguien, puede que eso sea el futuro, pero no va a asegurar el suministro energético de los europeos mañana.

Datos fríos. Realidad y visiones de futuros. La dependencia energética española es extrema. En el largo plazo la solar térmica y la nuclear, parece que serían el mix que nos daría más independencia. Los residuos y el riesgo nuclear son los costes. En España, parece que está llegando la hora de tomar grandes decisiones en este tema, como en tantos otros, y de que seamos todos responsables de las mismas. (22:03:09)

Felipe, Krugman, Aznar, puntos en común y visiones:  Entre el jueves 12 y el sábado 14 de marzo hemos celebrado en la CEA (Confederación de Empresarios de Andalucía) unas jornadas denominadas "Respuestas ante la crisis", que además de diferentes mesas de trabajo y ponencias, ha contado con tres conferencias sobre la situación actual, impartidas por Felipe González, Paul Krugman (Premio Nobel de Economía 2008) y José Mª Aznar. Un trío de lujo que ha permitido apreciar puntos en común y disidencias y la brillantez personal de todos ellos, cada uno en su estilo.

Ha sido interesante que los tres han coincidido en la gravedad del momento y en la necesidad de un gran Plan de actuación que de una respuesta global al problema y no sucesivas medidas puntuales, como es lo que estamos haciendo. También de una u otra forma aconsejan sanear el sistema financiero español. Piensan, al contrario que nuestros banqueros, que vamos a tener que ayudarles y que es mejor hacerlo con medidas preventivas. En general, tanto en las conferencias como en las mesas de trabajo hay una idea clara: debemos acometer dos planes especiales a muy corto plazo, uno en el sistema financiero, que terminará estallando y otro en el sector inmobiliario, que ya ha estallado. Debemos acometer estos dos problemas, antes de que se conviertan en crónicos, para poder acometer las reformas importantes que debemos abordad. Y también aquí la lista de temas es amplia y más o menos están todos de acuerdo: mercado de trabajo, educación, energía.... Fue interesante escuchar, de los dos expresidentes, que evitar los debates es una práctica dañina y es lo que estamos haciendo con el debate nuclear. Naturalmente mientras F.Glez y Krugman sostenían la necesidad de una mayor intervención de los mercados y de la regulación estatal, Aznar señalaba la libertad del mercado como salida de la crisis. También hay que resaltar la opinión de F.Glez, sobre la crisis de sistema, y su advertencia de que no hay otro y no debemos caer en visiones trasnochadas, lo que debemos hacer es arreglar lo que sea necesario. También habló de los empleadores. Sin ellos no se va a reducir el paro...., no facilitarles las cosas es un error.

Tuvimos también una cena el viernes con un interesante debate entre Aznar y Krugman. Este considera que USA debe llegar a un déficit del 30% del PIB para salir de la crisis y pide de la UE una respuesta parecida. Aznar era partidario de todo lo contrario, no endeudarse y no hipotecar el ahorro futuro. Le pregunté a Krugman sobre el cambio de modelo de países compradores (USA UK, España,...) y vendedores (China, Alemania, Japón, Productores de petróleo y gas, emergentes,...) y cómo éstos han prestado sus ahorros a los ricos para que vivan por encima de sus posibilidades. Le pregunté por su visión del futuro, sobre cómo sería el mundo, me dijo que no sabía que iba a pasar... Y si no lo sabe un Nobel.....?

En la rueda de prensa de Krugman, en la tarde del viernes, los medios le preguntaron por la situación de la economía española. Si visión fue muy pesimista, nos da cinco años de dificultades y advirtió que si el mundo occidental entra en deflacción, necesitaremos que nuestros salarios y precios caigan un 15% para ajustarnos, una vez que no es posible devaluar como siempre hemos hecho. Le comenté que no creía que la economía española aceptará este ajuste nominal y que en mi opinión iríamos a un ajuste más de carácter real, equivalente a un 20 0 25% de paro y que quizás deberíamos incidir en la mejora de la productividad. Me contestó que la lista de acciones para mejorar la productividad es amplia y se aplica poco... Terminó aludiendo a que la crisis es a ambos lados del Atlántico y no tanto en el Pacífico y finalizó la rueda de prensa aludiendo a la Providencia y a rezar...., salimos todos muy optimistas ... :-(

En fin, en las cuatro mesas que han debatido la situación actual de la economía española, hemos concluido 44 medidas que en breve se expondrán a los medios y dejaré en este blog. También indicaré dónde están disponibles los videos de las tres conferencias, que estarán colgados en unos días en la web de la CEA. Hoy el blog es más una crónica de tres magníficos días trabajando con unas 60 personas muy cualificadas, sabiendo que algo tenemos qué hacer y con la impresión general de que el Gobierno no está a la altura del problema que tenemos. (14:04:09).    

El ciclo español y el fin de las devaluaciones: Un mirada a los dos últimos ciclos expansivos de nuestra economía (82-93 y 94-2009), nos permiten apreciar lo imposible de nuestra situación actual. El primer ciclo  se inició con el plan de estabilización del primer Gobierno socialista, siendo Miguel Boyer Ministro de Economía. Fueron necesarias una fuerte reconversión industrial y otra bancaria, junto a reformas parciales del mercado laboral y dos devaluaciones de la moneda para inicial un ciclo de expansión, de la mano de la Construcción y el Consumo interno. En este ciclo, con el horizonte de la Olimpiada, la Expo del 92, el AVE y la inversión en infraestructura pública, fue la obra pública y el endeudamiento público quién hizo crecer a la economía española a tasas del 5% anual, hasta la crisis del 93. En esta ocasión, como ocurrió en 1982 al principio de esta etapa, ante estas tasas de crecimiento, los costes y precios nacionales subieron más que los internacionales y la productividad no creció a tasas significativas, perdiendo competitividad respecto a nuestra área comercial: Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Portugal... Las devaluaciones hicieron ganar competitividad al turismo y a nuestros sectores internacionales tradicinales, mejorando las exportaciones y tirando estas de la economía española.

El siguiente ciclo se inició después de cuatro devaluaciones de la moneda y los ajustes necesarios para entrar en la Unión Monetaria. En esta ocasión ha sido nuevamente la Construcción y el Consumo interno los motores del crecimiento a unas tasas entre el 3 y el 4% anual durante más de diez años. Sin embargo no ha sido la obra pública la que ha tirado de la economía en este ciclo, sino la construcción de vivienda y por tanto el endeudamiento privado. Esta vez, agotado el ciclo, perdida nuevamente competitividad, con el mayor déficit en la Cuenta Corriente del mundo occidental en tanto por ciento del PIB,  y cuando nos solicitan esos ahorros externos que nos han permitido consumir y construir por encima de nuestras posibilidades, no es posible devaluar nuestra moneda para ganar competitividad y que sea otra vez el sector exterior el que tire de la maltrecha economía española. Y esta es la gravedad de nuestra situación. No podemos hacer ajustes nominales, como son las devaluaciones,  para salir de la crisis y los ajustes reales posibles únicamente son dos: o realizamos las reformas estructurales necesarias para tener uno tejido empresarial  que sea productivo y suficiente y tengamos una economía competitiva, o el mercado internacional irá eliminado aquellas empresas que no puedan competir y asistiremos impasibles a la destrucción de esta parte de la economía y al desempleo que este ajuste real va a ocasionar. Las previsiones están ya en el horizonte. Una caída del PIB del 3% en 2009 y crecimiento nulo en 2010 y el paro superando el 20% de la población activa.   

Las soluciones de Demanda Agregadas sólo son suficiente en tejido productivos competitivos y el nuestro no lo es. Hacen falta reformas estructurales profundas que pasan por sumir el reto tecnológico, la formación de los trabajadores en las propias empresas, un mercado laboral flexible y con unas reglas del juego claras y sencillas y una Administración Pública que no genere altos costes de transacción para crear una empresa, recibir ayudas al impulso tecnológico o administrar justicia. De momento la parálisis es completa, el tiempo pasa y el ajuste real va cobrando sus víctimas: empresas que desaparece, personas paradas y pérdida de la riqueza que tanto esfuerzo nos ha costado acumular. Un déficit público del 7% como es el previsto este año, sólo exigirá nuevos ahorros para financiar unas medidas sin horizonte. (08.03.09)

Altares barrocos:  Hasta hace poco más de un año, la economía global se asemejaba a uno de esos altares barrocos del XVII. Bellos, esplendorosos, llenos de adornos y adosados, hasta el punto que no nos permitía detectar qué columnas eran las que sostenían todo aquello y qué otras eran caprichos de aquella estética; observándolo, éramos incapaces de distinguir qué era importante y qué superfluo. Hoy, la crisis financiera y real de la economía real, como si fuera un terremoto,  ha ido desgarrando todos los adornos y ha dejado visible la estructura que soportaba todo aquello. ¿Qué ha ocurrido?

El desarrollo de la economía global se ha debido a la existencia de un grupo de países que han sido los grandes compradores, entre los que estaba USA, Reino Unido y también España, países que han vivido por encima de sus posibilidades, que han necesitado financiación extra para poder pagar sus viviendas o sus consumos excesivos y que han reflejado esta situación en fuertes déficits en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos. Frente a ellos, los grande vendedores y los países que por sus recursos energéticos son ahorradores netos. Entre los primeros, China, India, Alemania, Japón y los países emergentes; entre los segundos los productores de petróleo y gas natural. Los grandes compradores tiraban de la Demanda Agregada de los grandes vendedores y necesitaban energía para mantener su alto nivel de consumo. Los grandes vendedores y los países energéticos, vendían sus bienes y recursos, veían crecer su Renta por habitante y ahorraban, tenían superávit en sus Cuentas Corrientes. El mercado financiero internacional trasvasaba los ahorros de unos a los deseos de gasto de otros, emitiendo activos financieros de todo tipo y condición, siempre con la confianza de que los ahorros sería devueltos y que los activos financieros emitido mantendrían su valor.

La crisis financiera ha volatilizado estos activos, los ahorradores han perdido su riqueza y ya no están dispuestos a prestar a aquellos que ya están altamente endeudados para que sigan viviendo por encima de sus posibilidades. Pero si los grandes compradores no compran, los grandes vendedores ni venden ni ahorran. Las economías tienen que redimensionarse y lo harán, ante la falta de un Estado Global, con soluciones nacionales, internas, a unos niveles muy inferiores a aquellos alcanzados hace un año.  Intentamos crear ahorro artificial, dinero, para mantener la financiación de la Demanda Agregada. Inyectamos Gasto Público o bajamos los Impuestos con el mismo fin, aunque se nos dispare el déficit y apenas observamos reacciones positivas. Aún no hemos llegado a la nueva dimensión. Y el nuevo nivel no lo marcarán los Estados, que están siendo incapaces en coordinar políticas comunes homogéneas. Serán los agentes individuales los que estimarán el nuevo nivel de consumo, según su Renta y el endeudamiento acumulado y lo harán en un escenario de paro creciente, por eso cada vez las previsiones son peores y poco a poco los países vendedores irán también entrando en recesión y ya hay quien habla de desglobalización. (26:02:09)

 

De Gobernadores de Bancos Centrales y avestruces: No deja de llamar la atención la polémica de esta semana sobre las declaraciones del Gobernador del Banco de España pidiendo medida de flexibilización del mercado laboral y como el Presidente del Gobierno y el Ministro de Trabajo le han mandado callar y han negado que se vaya a plantear reforma alguna. Hay dos cuestiones a considerar. La primera es que los Bancos Centrales en los países occidentales son independientes de los Gobiernos y gracias a esta independencia hemos evitado los largos periodos de inflación de años anteriores, originados por la monetización de los déficits públicos de ciclo político, esos que se originaban para ganar las elecciones. Además, los servicios de estudios de los BC suelen tener un grupo de economistas reputados que se esfuerzan en emitir sus informes poniendo un contrapunto técnico a la visión política del Gobierno. Y el Banco de España tiene esta reputación..., o quizás la tenía. Y digo esto porque no creo que sea común que el Gobernador de un BC sea militante del partido político del Gobierno, como nos ocurre a nosotros. Quizás por esta razón, Presidente y Ministro se atrevan, con ese desparpajo, en mandar a callar a quién dirige una entidad clave de naturaleza independiente que tiene la función de articular la políticas monetaria del BCE y analizar el curso de la economía española.

En segundo lugar, hay que hablar de las avestruces y aquello de esconder la cabeza para no ver el peligro. Si la fuerte crisis actual, de mayor virulencia de lo que todos vaticinábamos, nos hubiera ocurrido con la peseta, la salida de capitales del país la habría depreciado más de un 10% y quizás hasta un 20%. Hubiera sido traumático porque los intereses se habrían incrementado para defender la moneda y las familias dejarían de comprar coches y viviendas y las empresas equipos de inversión -igual que ocurre ahora-. Además el petróleo en dólares se dispararía y estaríamos viviendo una crisis fuerte pero como siempre las hemos vivido. ¿Cómo se salía de estas crisis? Pues gracias al sector exterior. Nuestros productos se abarataban y exportábamos más y el turismo se disparaba. Ni siquiera así manteníamos el empleo y todos los puestos de trabajo que tardábamos en crear una decena de años, los perdíamos en unos meses. Esto nos ocurrió en 1993, en una crisis menos fuerte, en la que  la tasa de paro pasó del 16% al 24% en dos años y la peseta se devaluó un 35% entre 1992 y 1995, respecto a los países con los que competimos.   Ahora no es posible esta depreciación de la moneda y el ajuste va a ser real y no nominal. El sector de la construcción va a redimensionarse y seguramente debe quedar, finalmente, con algo más de la tercera parte del peso que tenía en el PIB; y puesto que no hay sectores productivos claros que tomen el relevo, este ajuste va a ser definitivo y arrastrará por el efecto multiplicador, siempre más alto en la economía española, al conjunto del tejido productivo.

No creo que simplemente reformando el mercado de trabajo salgamos de la crisis. Necesitamos un tejido empresarial más productivo, que acepte el reto de la competencia en la economía global, que incorpore las tecnologías de la información como variable estratégica en la nueva cadena de valor, que forme a sus trabajadores pensando en el futuro de la empresa, no en el coste del despido si la coyuntura viene mal. Por eso es necesaria la reforma laboral, además de porque la pide el Banco de España, el BCE, la OCDE, el FMI, los expertos, los empresarios y creo que hasta los tertulianos y porque la realidad es la que es y ningún país de nuestro entorno destruye empleo tan rápidamente y esto es por algo. Es cierto que estas reformas hay que acometerlas cuando las cosas van bien. Pero en España cuando todo va bien ni siquiera hemos parado la burbuja inmobiliaria y su conocida corrupción, a pesar que que era un clamor lo que estaba pasando. España sólo reacciona al borde del precipicio, pues ya estamos ahí y esta vez da miedo mirar las olas y darse la vuelta y meter la cabeza en la arena para no verlo no es lo que debe hacer el responsable de un Gobierno.  (15:02:2009)

Keynes está superado: No deja de llamar la atención la defensa indiscriminada del pensamiento keynesiano en la actualidad. Incluso los más liberales son hoy proclives a la intervención del Estado y a la regulación. Como es sabido se suele denominar política keynesiana a la actuación desde la Demanda Agregada para regular el ciclo. Hoy todos claman por políticas fiscales y monetarias aún más expansivas, sin preocuparse demasiado en como pagar el déficit público que estamos originando y con el ojo siempre puesto en que los precios energéticos no vuelvan a subir y nos veamos nuevamente con paro e inflación como tuvimos en junio de 2008. Este escenario de estanflación fue el que dejo en evidencia el modelo keynesiano en los años 70 y puso de manifiesto que las políticas de Demanda no corrigen a la vez el paro y la inflación, o dicho de otra manera, si son expansivas terminan originando inflación en el largo plazo. En aquellos años tuvimos que entender que en nuestro modelos económicos, el comportamiento de las empresas y la forma de determinar los salarios son importantes y de ahí nació el modelo de Oferta y Demanda Agregadas que es el que usamos en la actualidad, aunque parece que la mayoría de los columnistas y de los políticos no lo tiene muy claro. Este modelo nos aconseja hacer políticas de Oferta más que de Demanda. Tales son las Políticas de Rentas que mejoran el proceso de negociación salarial y lo acercan a la realidad de la coyuntura y las Políticas Estructurales que mejoren la productividad, aumenten la competencia de los mercados, reduzcan los costes de transacción y reformen todo aquello que hace que una economía sea ineficiente y de escasa competitividad.  Viendo las medidas que ha tomado el Gobierno español para afrontar la crisis financiera y real en la que estamos inmersos, al margen de la desconexión de las políticas expansivas de Demanda aplicadas, no se percibe ninguna acción de estas políticas de Oferta que tanto requiere la economía española y que urgen acometer. Si Keynes nos observara, sonreiría escéptico y nos remitiría al último párrafo de su obra clave, "Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero", donde afirmaba con ironía: "Los hombres prácticos, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto" . Y después nos advertiría que estamos siguiendo las ideas de un economista difunto escritas en 1936 y que el Mundo ha cambiado demasiado para aplicar aquellas recetas.  (08:02:2009)

La empresa en tiempos de crisis: La crisis financiera y real de la actual economía global resalta, aún más si cabe, la importancia de la función empresarial.  Los empresarios son los agentes que cumplen cuatro funciones económicas claves: detectan las oportunidades de beneficios que siempre hay en los mercados porque hay consumidores insatisfechos, permanecen siempre atentos a las ineficiencias que siempre existen en sus empresas, convierten las situaciones de incertidumbre en situaciones de riesgo e imaginan e innovan con productos y servicios nuevos, mercados diferentes, diseños empresariales novedosos.., en suma: ven valor mirando al futuro.La situación actual de la economía dificulta el desempeño de la función empresarial por varias razones. La primera de ellas es porque en estos momentos los empresarios están más preocupados por gestionar la tesorería y financiar el circulante, que en el desempeño de la propia función empresarial. Estamos en un momento de liquidez masiva en el sistema financiero y, debido a la absoluta desconfianza, de una fuerte restricción del crédito. En segundo lugar, la crisis de la economía real, que se va agravando paulatinamente, debilita la demanda de los mercados y según los sectores, las oportunidades de beneficios se reducen drásticamente. Son tiempos difíciles en los que los consumidores muestran una enorme aversión al futuro, ahorran, saltan a consumos de bienes sustitutivos más baratos y eligen dando prioridad al precio por encima de la calidad, el diseño y el servicio. Además es muy difícil afrontar la incertidumbre. El empresario es el agente encargado de convertir una situación de incertidumbre, en la que se desconocen los escenarios futuros posibles, las probabilidades de que ocurran y los flujos de caja que podrían obtenerse en cada escenario, en una situación de riesgo en la cual estos factores son conocidos. Los ahorradores, los financieros, los propietarios de activos, asumen el riesgo, pero afrontan mal la incertidumbre y ante una incertidumbre excesiva, buscan activos seguros y no financian nuevos proyectos de inversión. Y la economía se para. Son tiempos inciertos, difíciles, en los que se requiere un tejido empresarial de una calidad superior; un tejido empresarial que asuman el ciclo y lo aprovechen. Es el tiempo pues, de desarrollar las otras dos funciones empresariales: reducir ineficiencias e innovar. El gap tecnológico de nuestra sociedad y nuestras empresas, se ha puesto de manifiesto repetidamente. Los sistemas de información aplicados a los negocios con una visión estratégica contribuyen a desarrollar estas dos funciones empresariales: ayudan a disminuir las ineficiencias de las empresas, a reducir costes y ganar competitividad por esta vía, y además permiten concebir las empresas con una cadena de valor diferente, con una visión de lo que es el producto que se ofrece distinta, con una relación con proveedores ajustada en tiempo real a las necesidades de la empresa y un frontoffice corporativo con una funcionalidad diversa e innovadora. Los sistemas de información permiten cambiar la naturaleza de nuestros productos, empaquetándolos en un set de servicios a los clientes basados en la información que tenemos de sus deseos y comportamientos, ayudándonos a saber qué satisface más sus necesidades, qué otros bienes quiere, como su vida puede ser más fácil, dándole aquello que espera de nosotros o imaginando nuevos bienes y servicios que puede desear en el futuro. Es este un tiempo que no pueden perderse. Es de esperar que en el primer trimestre de 2009, las restricciones del crédito se aminoren. Parece evidente que el sector inmobiliario y el relacionado con el equipamiento en el hogar, va a necesitas varios años para ajustar el enorme stock de vivienda sin habitar que existe en la actualidad. El resto de sectores verán mejores resultados a principios de 2010 y tienen un año para reducir sus ineficiencias y pensar que pueden dar a sus clientes que hasta ahora no están dando. Las tecnologías de la información son el vehículo de avance en la economía global actual. Necesitamos mejorar la productividad de nuestro tejido productivo para ganar competitividad y evitar el exceso de financiación de nuestro sector exterior y la deslocalización empresarial. La productividad es una relación entre el valor y los recursos para producir ese valor. Una relación, a fin de cuentas, entre la innovación y la eficiencia. Es un reto empresarial. Aunque un reto que los costes de transacción de la Administración Pública dificulta sobremanera. Es el tiempo de los empresarios. La economía española suele ser un tanto indolente. Se adormece en un modelo económico agotado aunque atisbe que no tiene futuro. Lamentablemente sólo reacciona cuando está al borde del precipicio. Pues ya estamos viendo abajo el rompeolas contra las rocas. Como dijo alguien: “en economía esperar es caro”. Cambiemos nuestras empresas. Tenemos un año para hacerlo. (30:11:2008)

La crisis financiera: el principio de la Economía Mixta Global. El mercado es el sistema de asignación de recursos que mejor funciona, pero tiene fallos y deben ser corregidos. Los Estados nacionales intervienen para hacerlo y así se han configurado las economías mixtas actuales. Sin embargo el salto a la economía global ha convertido mercados nacionales en mercados globales y fallos de mercado nacionales en fallos de mercado globales.    La crisis financiera actual ha desvelado, que los mercados financieros globales experimentan un fundamental fallo de mercado debido a la falta de información de muchos de los activos financieros emitidos para captar el ahorro mundial. El mercado financiero global, demanda una regulación en este sentido, no en limitar los movimientos de capitales, ni en impedir las innovaciones financieras, pero sí en dar más transparencia a los productos y en mejorar la competencia.  Crisis definitiva del capitalismo”, “fin de los neocom”, “similar a lo que supuso la caída del muro de Berlín para el comunismo”,…, es mirar hacia atrás.   Estamos siguiendo el camino desde la economía global a la sociedad global. Han surgido los mercados globales de capitales, de materias primas y recursos energéticos, casi de personas, y ahora tenemos que corregir los fallos de estos mercados: la falta de información, las externalidades de la contaminación, las situaciones de poder de mercado… Hasta ahora no existían incentivos concretos para hacerlo. Los derechos de propiedad de los agentes afectados estaban mal definidos. Ahora, después de esta crisis financiera, existen estos incentivos y los afectados reclaman a sus Gobiernos soluciones. La cuestión es que no sabemos cuáles son estas soluciones, pero las encontraremos y esperemos que sean las más eficientes. Todos debemos aceptar, que para alcanzar este deseable objetivo, tenemos que construir organismos internacionales específicos a los que seamos capaces de ceder competencias nacionales y comunitarias. Debemos evitar pensar, al igual que ocurrió tras el 11S, que este es un problema norteamericano y mantenernos agazapados esperando que ellos tomen la iniciativa. El poder financiero es diferente al poder militar, está mucho más repartido y la expansión de sus detonaciones no es tan limitada. Nos afecta a todos, no admite tantas hipocresías.  Esperemos que esta vez la UE sea capaz de jugar un papel relevante en la construcción de la sociedad global, aunque es más probable que no seamos capaces de llegar a un acuerdo.

 

Construyendo la Sociedad Global: la contradicción democrática. Hoy no existen economías nacionales capitalistas. Son todas economías mixtas, en las que el Estado interviene, mejor o peor, para corregir los fallos que siempre tiene el mercado. El mercado es el mejor sistema de asignación de recursos, el más eficiente, el que proporciona más bienestar, pero tiene fallos y deben ser corregidos. Así hemos vivido en el mundo occidental, desde la Segunda Guerra Mundial, con más o menos éxito. Y este modelo, de estados democráticos preocupados por el bienestar social parecía, que era el “fin de la historia”, en frase de Fukuyama. La economía global ha supuesto un revolcón a toda esta agradable carpa de circo. La economía global es capitalista.    El mercado juega asignando recursos financieros y humanos, distribuyendo bienes y servicios, según las reglas del interés individual. Y necesitamos una institución, un Estado Global, que corrija los fallos del mercado global como las externalidades globales negativas de las emisiones de CO2 o el peligro nuclear, las situaciones de poder de mercado de algunas empresas, los bienes públicos necesarios como la seguridad y la defensa internacional ante el terrorismo global, las situaciones evidentes de desigualdad y pobreza de buena parte esa sociedad global que está construyéndose. Pero ¿cómo hacerlo? Nuestro sistema de decisión se basa en la democracia. Un ser humano un voto. ¿Construiremos un Estado en el que 200 millones de votos norteamericanos tengan el mismo peso en la decisión que la sexta parte de la población china o la quinta parte de los ciudadanos indios? Un Parlamento, ¿en el que 80 millones de votos alemanes pesen igual que 80 millones de turcos? ¿Alguien del mundo occidental está interesado en hacer algo así? Esta es nuestra contradicción para avanzar en la correcta dirección. Y parece insalvable, inabordable, peligrosa. Y sin este requisito institucional será imposible un entorno estable. Viviremos pues un escenario de países intentando plantear su influencia hegemónica, con actuaciones en las que prevalezcan sus intereses nacionales a los de la sociedad global. Un mundo barroco, alambicado, de ciudades sobre naciones, de cambios rápidos, de ajustes permanentes en el que no se atisba un equilibrio final, un punto de llegada. Al menos por ahora.

La crisis financiera actual tiene similitudes con aquella de las "dot.com" del inicio de esta década. En ambos casos observamos sectores económicos reales de alta rentabilidad (los negocios e-business y el crecimiento fulgurante de la construcción en la actualidad), la creación del dinero suficiente para financiar cualquier movimiento especulativo en los mercados financieros por parte de los Bancos Centrales y la creación indiscriminada de activos financieros que termina finalmente derrumbando el valor de los activos emitidos. Entonces, las empresas crearon acciones para pagar la compra de empresas punto.com, ahora los activos creados tienen la forma de hipoteca, unos activos que se recuperan a largo plazo y se financian con recursos que tienen que estar disponibles a corto. En aquella crisis la Bolsa se derrumbó y el valor de los activos terminó estabilizándose. Con las hipotecas es diferente, el banco que las posee entra en problemas de liquidez a corto y deshacerse de estos activos supone poner a la venta las viviendas que los respaldan, algo que se resuelve a largo y con altos costes de transacción. Y hay que tener en cuenta que el sistema financiero está basado en la confianza. Como todos sabemos nuestros ahorros no los tienen guardados en un cajón para cuando los necesitemos. El BCE y la Reserva Federal van a tener trabajo para atenuar la crisis, pero lo conseguirán. (30.09.07)  

El modelo económico español no da más de sí. Basado en la Construcción y en la expansión del Consumo, nos ha dejado un Estado con Superávit Presupuestario, empresas y familias endeudadas y una economía escasamente competitiva. Ahora quien se recupera es el sector agrario, debido a los altos precios de las materias primas para los biocombustibles. Quizás terminemos potenciando la ganadería y la pesca y el incremento de la población. Adam Smith podría darnos consejo sobre cómo avanzar. Aunque su libro es de 1776. (21.09.07)