Vuelta al cole: Se acabó el verano y la esperanza de que, por arte de magia, la situación económica cambiara, se ha desvanecido. La realidad nos plantea una situación preocupante tanto desde la perspectiva de la economía global como desde la óptica de la economía española. Los altibajos y sobrerreacción de los mercados financieros ante cualquier noticia que surge, así lo indican. La economía global tardará tiempo en encontrar un modelo de crecimiento común más o menos estable. El modelo de los grandes compradores a crédito (USA, UK, España,..) y de los grandes vendedores que conceden financiación (China, Alemania, Japón) ha generado la burbuja financiera cuya explosión hemos contemplado. Ahora toca pagar las deudas y mientras tanto: unos no compran y otros no venden. ¿Tirarán China, Alemania y Japón de la economía mundial y afrontaran fuertes déficits en sus Cuentas Corrientes?  Es improbable en los momentos actuales y esto origina muchas incertidumbres. En el caso de la economía española, ya nos hemos olvidado de los cambios de modelos productivos, nos limitamos a pagar las deudas, buscar financiación como podemos e intentar no perder los nervios para que la Unión Monetaria no nos apriete aún más. Nos queda un final de año de recesión nuevamente y después un horizonte de algunos años de crecimiento muy bajo que no aminorará el 20% de paro (1:sept:2010).

ESPAÑA COMPETITIVA  : Acaba de salir mi libro sobre la crisis actual de la economía española y por dónde creo que deberíamos establecer las líneas de actuación. Aunque el libro se escribió hace unos meses y he actualizado hace muy poco el anexo sobre la coyuntura actual, uno siempre piensa que se ha quedado desactualizado y que quizás sea ya poco útil. Sin embargo cuando se mira con frialdad no es así. No porque el tiempo no haya transcurrido, sino porque no hemos hecho nada para acometer los retos que este libro plantea. Aunque, eso si, nos hemos gastado los recursos disponibles y mucho más que ahora toca devolver. Ahora todo es más difícil. Os dejo un extracto y espero que se entienda bien mi solución de naturaleza tecnológica. (Salió una reseña en las páginas económicas de Negocios de EL PAÍS del domingo 18 de julio). Buen verano y a quien quiera leerlo, espero que le guste. Lo presentaremos en Madrid y Sevilla a la vuelta del verano. 

Los chinos y el Mundial: Después de unos días insustanciales, dos noticias atraen nuestra atención: los chinos y la final del Mundial de fútbol que se jugará esta tarde. Lo de lo chinos tiene que ver con algo que habíamos comentado muy atrás y es como, poco a poco, el Gobierno de China, con la enorme cantidad de dólares acumulados en la Reserva del Banco Central y en bonos norteamericanos, iría comprando empresas y deudas de otros países. Esta semana, el Reino de España (que esperemos gane esta tarde), quería colocar bonos a 10 años por 5.000 millones de euros y se sorprendió al tener una demanda de 14.000 millones. Los chino querían nuestros bonos al 4,874% y como están haciendo con otros países, van diversificando su cartera de activos y dentro de nada nos tratarán como lo que somos, débiles deudores ante sutiles prestamistas. Para que digan los alemanes y los ingleses, con las ganas que nos tienen, que nadie quiere prestarnos dinero. ¡Qué ganen al fútbol y que después hablen! A poco que lo gestionemos bien, los chinos se convertirán en los principales tenedores de la deuda española y vete a saber qué nos pedirán entonces para mantener esta posición.    La segunda noticia hace referencia a las alusiones que venimos leyendo sobre la salida de la crisis si ganamos el Mundial. Sin duda una victoria nos daría una buena alegría a casi todos, pero de ahí a pensar que supondría una subida del 0.7% del PIB (o una caída del 0,3% si perdemos), con lo cual nos iríamos a cifras positivas este año, es un decir. Como siempre la mente financiera predomina sobre la economía real. Dicen los más mayores, que hace decenas de años si ganaba el Madrid subía la Bolsa los lunes. Sin duda la falta de confianza y de expectativas de la economía española son un lastre para la recuperación. Puede que, si ganamos, la Bolsa suba por eso de la exaltación patria, pero ¿algún empresario contratará a un parado más? ¿Cambiaremos de pronto nuestro consumo? ¿Los alemanes y los holandeses comprarán más productos españoles? Esto del fútbol, el pulpo adivino, las celebraciones de la victoria, tomarnos un gin tonic como única opción posible ante el lío que tenemos y la mejora de confianza, me trae a la cabeza las cuatro fases de la borrachera que alguien me ha recordado últimamente y que puede que debamos tener presente si ganamos: primera fase, exaltación de la amistad; segunda, cánticos regionales; tercera, críticas a la Iglesia y al Gobierno; y cuarta, pérdida de la verticalidad. Ojalá ganemos y nos quedemos en la primera fase. Los éxitos de nuestros deportistas es lo único que nos hace sacar la bandera de España y decir eso de "yo soy español", pero en cuanto empiezan los cánticos regionales tiramos cada uno por un lado y de ahí a las críticas al Gobierno y a la pérdida de la verticalidad es cuestión de dos gin tonics más. Suerte y no pasemos de la primera fase.

El nuevo escenario tras la Reforma Laboral: Las cosas cambian. Tenemos ahora un Presidente del Gobierno que incluso aconseja al nuevo Primer Ministro británico a hacer recortes fiscales y a ajustar su economía. Preside su última reunión de la Comisión Europea aprobando un impuesto a los depósitos de los bancos europeos y sugiriendo al G20 el establecimiento de la tasa Tobin para todas las transacciones financieras. Y todo esto después de recibir los parabienes del FMI, el apoyo de Zarko y las mordeduras de lengua de la Merkel, ya más recatada. Y, naturalmente, esto hace que la prima de riesgo país haya empezado a descender y es posible que refinanciemos las renegociaciones de deuda pública  del temible mes de julio (23.000 millones de €) sin sobresaltos. ZP ha aprendido lo que son las señales a los mercados, lo que vende un líder ortodoxo que confía en los mercados y que ha pasado de ser un bambi de la pradera a ser un morlaco de lidia "toreao" que ya se las sabe todas.  Nos ha dejado "pasmaos". La caída de San Pablo del caballo fue una cabriola de niños en un parque de atracciones, frente a lo que acabamos de presenciar. Se ve que una charla con FG es más relevante que la cuatro tardes en que tenían que enseñarle algo de Economía. Sin duda la prueba de fuego ha sido el R.D. de la Reforma Laboral. Vaya por delante que es una reforma un tanto a medias, pero es un avance. Hay tres cuestiones importantes en el mercado laboral que son nefastas para la economía española: la excesiva temporalidad en el empleo (que impide la acumulación de capital humano y origina el uso de tecnologías poco productivas), el proceso de negociación colectiva (que suele ser muy inflacionista y nos resta productividad) y la inflexibilidad del mercado ante los ajustes económicos necesarios (que hace que las empresas atesoren trabajo y cuando viene una crisis se produzca un desempleo masivo). El R.D., al abaratar el despido de los contratos fijos y alargar el período de los temporales, contribuye a reducir la elevada temporalidad, a incentivar la inversión en formación de las empresas e indirectamente el uso de nuevas tecnologías en la producción. Sin duda mejor hubiera sido el contrato único con despido progresivo, que tanto hemos defendido, pero algo es algo. El R.D., en cambio, no toca el proceso de negociación y es muy ambiguo, finalmente, en las razones para despedir de forma justificada con indemnizaciones más reducidas. Se queda a medias, pero es un avance. Despeja incertidumbre en el mercado laboral y es de esperar que algunas empresas vuelvan a iniciar el proceso de creación de empleo, pero no va a suponer un revulsivo interno para cambiar nuestra manera de hacer las cosas. Sin embargo en lo político y en lo social ha cambiado por completo el escenario. Creo que los agentes sociales han salido muy perjudicados después de este largo e infructuoso proceso sin acuerdo laboral. Les va a costar trabajo volver a tomar el protagonismo que tuvieron, ante el aplauso de todos. En lo político, la oposición se queda con poco margen para plantear  una política económica alternativa y además tiene que retratarse en el proceso de aprobación de la Reforma como proyecto de Ley, algo que no gusta nada a su líder. Y además, es ahora CiU quien tiene la manija del juego a golpe de pequeñas modificaciones en la norma, creo que poco sustanciales, a cambio de unas elecciones catalanas tranquilas y victoriosas y pagando el apoyo al Presupuesto de las cuentas nacionales, que le asegure al Gobierno llegar con tranquilidad a marzo de 2012, con la economía ya recuperándose y cumpliendo el Pacto de Estabilidad europeo. Si además, el nuevo ZP,  hace un cambio de Gobierno relevante antes del verano, en plan "borrón y cuenta nueva", y los resultados de las municipales no son muy desastrosos y pueden explicarse, es posible que tengamos nuevo ZP para rato. Eso sí, una vez que los sindicatos ya no pintan nada, los casi cinco millones de parados sin prestaciones sociales constituyen el molesto "ring" del despertador que nos hará despertar de estos dulces sueños.

Un nuevo Presidente: Después de tantos días de viaje y de visiones tan diferentes, vuelvo a la cruda realidad con una perspectiva más amplia de las cosas. Una de las cosas que me llamó la atención en Sri Lanka fueron los billetes nuevecitos de 100 rupias. Están monetizando el déficit y ya han pedido al FMI ayuda para mantener la moneda. Es un país de una renta por habitante de 1.540 $ (4.210 $ corregidos por la paridad del poder adquisitivo). Controles militares cada 200 metros y unas fuertes diferencias de renta que se notan cuando te invitan a cenar por parte del consulado español y tienes en la mesa a la directora del HII, el Hola de India y Sri Lanka. Fascinante cena en un hotel boutique que había sido la residencia del presidente anterior, el de ahora es socialista, pero sonríen cada vez que nombran su afiliación política... Afortunadamente en la UM no estamos monetizando el déficit y hemos empezado a corregir el déficit público, que a la larga nos hará asumir nuestra realidad sobre lo que podemos gastar y lo que no.  Después unos días navegando en el Galeón en el que no hay consenso ni se está para tonterías mediáticas. "Capitán, mañana debemos levantarnos a las 6 para aprovechar las horas solares".... "bueno pues a las 6 le llamamos las 8 y así no nos levantamos tan temprano". Eso sí, este segundo país que es el Galeón, que ignora el día del mes en el que vive e incluso el de la semana, y te ofrece la visión de peces voladores sobre el Índico, tortugas y delfines, puestas de soles inolvidables desde lo alto da la cofa y sueños en el puente de proa bajo las estrellas. Después Singapour, con sus 32.470 $ de renta por habitante (48.250 & en PPA), su sorprendente Orchard Road, la calle más cara del mundo, el mayor puerto de contenedores que existe con 240 prácticos, un centro financiero de primera magnitud, un paraíso fiscal donde el mayor tipo de gravamen del Impuesto de Renta es el 20% y que, con un 2% de paro, tiene actualmente dos serios problemas: el superávit exterior se está reduciendo por la apreciación del dólar de Singapour, y se está reduciendo del superávit público. Multa si tiras un chicle a la calle, ni un perro para que no se ensucie nada, todo flamante, ordenado... Y finalmente vuelvo con muy pocas ganas a España (29.450 $ por habitante y 30.110 $ en PPA). Cuando voy a la Facultad, al día siguiente de llegar, y paso por la S30, parece más Sri Lanka que Singapour. A la llegada me encuentro que han cambiado de Presidente del Gobierno y que las Cajas de Ahorro se están fusionando a toda pastilla. De aquel Presidente que defendía los gastos sociales, el déficit público, el modelo sostenible y los derechos inalienables de los trabajadores a este otro que parece que le esta cogiendo gusto a esto de ser un "político responsable" a golpe de recortes de gasto y subida de impuesto y cambio en las relaciones laborales, que aunque no son las óptimas, suponen un avance que le va a costar una huelga general más bien pronto que tarde. Pero se le ve satisfecho con tantas decisiones responsables e igual le coge gusto a esto de las huelgas generales.  Y según cuentan ha establecido el modelo de gestión que está siguiendo Alemania y Francia entre otros países. Entre Sri Lanka, España, Singapour o Galeón, he debido quedarme con los dos últimos o si me apuran con el último que ahora navega por e Mar de China rumbo a Shangai. 

Empiezan los sacrificios. La España neurótica: Al fin empiezan los sacrificios. La neurótica nacional nos lleva del alivio a la indignación, después de los últimos acontecimientos de esta semana de sobresaltos y medidas extraordinarias. El cierre de los mercados financieros mostraban una extrema volatilidad y amenazaban con hacer tambalear la débil estructura monetaria del euro. Los países miembros se reunieron y pidieron ayuda a los grandes países occidentales y así surgieron los primeros acuerdos. Los bancos centrales de la UM, USA, Canadá, Reino Unido y Japón acordaron un intervención multilateral para dar estabilidad a los tipos de cambio, permitiendo a cualquiera de ellos dar préstamos en la moneda de otro país si fuera necesario. El BCE, volvía a dar préstamos a medio plazo a los bancos europeos para que siempre tengan la liquidez que necesiten sin agobios de devolución. La garantía de estos préstamos serían un conjunto de activos que no tienen porqué estar calificados en la máxima categoría de las triples AAA, lo cual hace que estos bancos financien la deuda de los países con problemas próximos a los bonos basura, y finalmente, el BCE se compromete a comprar directamente la deuda pública de los países miembros si esto fuera necesario. Además, los países del euro, constituyeron un fondo de 750.000 millones de € para acudir al socorro de cualquier país ante una situación de inestabilidad. Más no se puede pedir, pero este acuerdo, que manda a los mercados un mensaje contundente en defensa del proyecto europeo, una vez que las elecciones alemanas se habían celebrado, conllevaba una exigencia lógica: aquellos países que están requiriendo financiación porque siguen empeñados en vivir por encima de lo que pueden pagar, tiene que hacer un ajuste inmediato y adoptar medidas creíbles. Y aquí empezó la neurótica nacional española y cómo al Presidente del Gobierno lo han bajado de la nube del jardín de Bambi y seguramente lo han convertido en alguien diferente, con más "mala leche", que ha tenido que plegar a lo evidente. Las medidas tomadas sirven para tranquilizar a los mercados financieros externos y en mayor o menor medida para reducir la sangría de deuda pública. En principio, entre otros afectados, la madres, los funcionarios, los pensionistas y las infraestructuras públicas realizan el mayor ajuste. Y ahora, junto a la sensación de "tarde o temprano tenía que llegar", y el "por qué tengo que ajustarme yo que no soy responsable de nada", empezamos a exigir también ajustes a las rentas más altas y a los ingresos del capital. Un partido en principio de izquierdas pidiendo ajustes a los ancianos y a los trabajadores del Estado, y una oposición, en principio, conservadora y de derechas denunciando esta asimetría. Y a todo ésto, los sindicatos indignados, con la boca chica, y anunciando una huelga general total, después de funcionarios y ahora de mínimos, después de una reunión en la Moncloa, en la que al Presidente no le quedó otra que contar las amenazas de los franceses de abandonar el euro y dejar a los alemanes con todos los PIIGS. Intentemos sacar algunas idea de todo esto: la primera es que la UM ha dado un paso importante para mantener el euro y dar una cierta estabilidad financiera. La segunda es que con los planes de ajuste fiscal de los PIGS (dejemos a Italia fuera en esta ocasión) se corta el mal de toda la inestabilidad cambiaria. La tercera es que con estos recortes fiscales la Demanda Agregada española se frena y el crecimiento del PIB va a notarlo y también el paro. La cuarta es que si el Presidente del Gobierno no sigue ajustando costes y empieza de una vez con las reformas estructurales y cree que tranquilizando a los sindicatos después de estas medidas, su tarea ha terminado, habremos evitado aquello que nos hace empeorar pero seguiremos sin hacer nada de lo que nos permitirá salir de la crisis. Y la final, seguiremos en este país en el que estamos inseguros de los que hacemos, de lo que podemos hacer y de nuestro futuro. En este país neurótico donde nos falta confianza en nosotros mismos  para empezar a ser de otra manera.

 

La decepción de la "salida de la crisis": Después de tantos trimestres de tasas de crecimiento negativas el Banco de España nos muestra, al fin, un dato positivo que deja contento al Gobierno y tristes al resto de los españoles: el PIB intertrimestral ha crecido un 0,1 % (la variación anual sigue cayendo un -1,3%). Todos sabemos que aún no hemos afrontado los cambios que debemos abordar y que los mercados financieros ya nos tienen en el punto de mira para exigirnos los sacrificios que van a realizar griegos, portugueses e irlandeses. ¿De qué nos sirve crecer un 0,1?  La semana de caídas bursátiles, la falta de acuerdo político para abordar cualquier problema, el desconcierto de unos y otros, los reproches absurdos, los fantasmas de la corrupción y la cantidad de problemas económicos y sociales que tenemos sin resolver, nos están dejando sin aliento, sin pulso para mirar al futuro. Aparecen ya las ofertas de cambios de Gobierno, de coaliciones temporales, de mociones de censura. Parece que el Gobierno actual ya no da más de si. Las previsiones nos dicen que el segundo trimestre el PIB crecerá otro poco, pero que en el tercer trimestre volveremos a tasas negativas y así terminaremos el año.  Es tiempo de cambios y nadie nos convence para pilotar ese cambio. Si queremos tranquilizar a los que tienen que prestarnos los ahorros de los demás para financiar nuestras deudas públicas y privadas, sólo nos caben dos salidas: asumir sacrificios como le resto de PIGS con este Gobierno, o cambiar el Gobierno por otro nuevo que sea capaz de cambiar las expectativas internas y externas. ¿Es posible?

España desarbolada: Con el buque aún a la deriva después de la tormenta perfecta de la crisis financiera, el cañonazo de S&P bajando la calificación de nuestra deuda, se ha llevado por delante el palo mayor de la economía española. El tiempo y los recursos que teníamos para arreglar los desperfectos de la crisis financiera y real, los hemos derrochado cantando canciones a los brotes verdes, maldiciendo el pesimismo de unos y otros y asegurando que el patrón de la nave no había probado el ron. El informe de S&P nos pasa de AA+ a la categoría de AA, de sobresaliente a notable, pero amenaza con darnos un aprobado ramplón más adelante y, esto, no va a tranquilizar a los mercados financieros, que van a exigir tipos de interés mayores para comprar la deuda española que estamos emitiendo para pagar nuestro exceso de gasto. La rebaja de nuestra calificación se debe a cuatro razones según esta agencia: la inflexibilidad de nuestro mercado laboral que nos impide ganar competitividad, la escasa capacidad exportadora de la economía española, la debilidad de nuestro sistema financiero y la elevada deuda del sector privado que se eleva al 178% del PIB. Además afirma que las previsiones de crecimiento del Gobierno y de corrección del déficit público no van a cumplirse. ¿Qué podemos objetar? El pesado galeón español, ya desarbolado, va a ser atacado por las rápidas goletas de los piratas financieros y los bolazos de los cañones nos van a caer por todos lados. Y ¿qué haremos?..... esperemos que no sigamos con el ron.

Errores y confusiones sobre la reforma laboral: Que el mercado de trabajo español no funciona, lo sabía todo el mundo menos el Gobierno, empeñado en no cambiar ni una coma del marco regulatorio, a cambio de una crisis con paz social. Hoy hasta el Gobierno se ha dado cuenta y ya empezaos a plantear posibles cambios ante el paro masivo en el que nos hemos instalado. La manera de sondear el contenido de la reforma no puede ser más errónea y generar más confusión. La pregunta simplona es: "¿cree usted que abaratando el despido va a crearse empleo y salir de la crisis?". Y acto seguido empezamos a debatir los detalles del modelo austriaco, del danés o del alemán,...... Ignoro por qué simplificamos los temas complejos de una manera tan absurda. Lo más evidente de todo esto es que mientras en el horizonte se plantee una posible reforma laboral, los empleadores van a esperar a ver en qué queda y alargan las decisiones para crear empleo. Y así llevamos dos años esperando un acuerdo social al respecto que garantice una foto para el álbum de los acuerdos fracasados. Lo segundo es que el problema del paro en España es como una mesa con diferentes patas llenas de termitas. Hay que arreglarlas todas y no una sola y menos la que aguanta menos peso. El  modelo alemán (en lugar de despedir se reduce la jornada laboral y el Estado paga la diferencia salarial, como si fuera un seguro de desempleo) sirve para evitar la destrucción del empleo, algo que ya desgraciadamente ha ocurrido. El modelo austriaco (cada trabajador tiene un fondo, que va con él de una empresa a otra, para ayudarle cuando está parado y, si no se utiliza, se le acumula a su pensión cuando se jubile) favorece que el trabajador  tenga incentivos para buscar trabajo y acepte empleos que no considera óptimo pero que lo vuelve a introducir en el mercado laboral. Es una reforma que requiere establecer un fondo financiado por las empresas y legislar cómo se paga las prestaciones de desempleo y cómo se acumula. El modelo danés concede al trabajador un crédito anual para formación, que se pierde si no se utiliza, es muy necesario en un mercado laboral como el español  de baja formación y productividad. Y abaratar el desempleo es una manera intencionada de descalificar una propuesta inteligente de cambiar el mercado laboral, pasando de 17 modalidades de contratos a un único contrato fijo con una indemnización por despido progresiva según los años de duración. Su objetivo es acabar con la temporalidad tan elevada de nuestro empleo, que ha sido el germen de un tejido empresarial de baja productividad, que no utiliza suficientemente las nuevas tecnologías y que no tiene incentivos en formar a trabajadores que va a despedir a los seis meses. Y hay muchas maneras de hacerlo, se pueden matizar muchas cosas, pero no descalificarlo de una manera burda y seguir esperando a que los datos de paro ablanden posiciones erróneas y ciegas.

"Alemania debe irse del €": Después de tantos días de aburrimiento a golpe de acuerdos minimales de Zurbano, con la amenaza de iniciar Zurbano II y ya, escéptico del todo, al ver que tanta gente se lleva la pasta pública y privada "by the face", como dice un colega, al fin aparece una idea distraída: "no es Grecia quién debe abandonar la Unión Monetaria o ser expulsada, sino Alemania".  Lo cierto es que las políticas fiscales superexpansivas que se han realizado para salir de la crisis están cuestionando la supervivencia del € y estamos pasando de querer expulsar a los PIGS (Portugal, Irlanda/Italia, Grecia y España) de la UM, a pensar que quien realmente sobra es Alemania. El razonamiento, al margen de la molestia que supone el rigor alemán y su relativa prepotencia ante tanto vago incumplidor, radica en que la economía alemana mantiene su enorme superávit comercial, el mayor del mundo, debido a que vende a sus socios europeos a una paridad estable del tipo de cambio, asegurándose su competitividad. Sacar a Grecia del euro no arregla nada. En cambio si Alemania volviera al marco, el euro se depreciaría respecto a esta nueva moneda y esto contribuiría a mejorar los déficits comerciales de los países no competitivos, mejorarían sus Exportaciones, disminuirían sus Importaciones y se impulsaría la Demanda Agregada, la producción y el empleo. La crisis financiera nuevamente ha venido a mostrar que todos esos fallos del mercado que los manuales de teoría económica exponen son más reales y visibles de lo que parecían a primera vista y, en el caso que nos ocupa, se correspondería con lo que se denomina un caso de "selección adversa".  Son situaciones en las que el mercado en lugar de elegir la solución más eficiente, de menos coste y de mayor satisfacción para los consumidores, elige la peor solución. En efecto, a fin de cuentas lo que estamos diciendo es que sigamos como siempre, que en vez de intentar parecernos a Alemania tomemos como modelo a Grecia o a nosotros mismos. En lugar de hacer los cambios estructurales necesarios para tener un tejido productivo competitivo, lo que debemos hacer es volver a las devaluaciones para subsistir. Naturalmente hay que decir sobre la economía alemana, que observando las décadas pasadas antes de la UM, el marco siempre fue apreciándose y a pesar de ello seguían ganado competitividad vía productividad, costes y precios. La idea de la expulsión de Alemania sólo parece que muestra nuestro deseo de seguir como siempre y de no asumir sacrificio alguno. Y, como sólo se iría Alemania del €, parece que la piara de pigs es más numerosa de lo que pensábamos. En fín, que no les den ideas de éstas a los alemanes que, como se vayan, el proyecto de la Unión Europea y Monetaria será historia.

El Fondo Monetario Europeo: La crisis financiera ha puesto patas arriba el gran logro de la Unión Europea: la moneda única. Nos advirtieron todos los teóricos expertos en áreas monetarias, que no podían integrarse en un área de moneda única, países que no tenían tejidos productivos similares. Pero no les hicimos caso. Planteamos unas condiciones de acceso a la Unión Monetaria, que no exigían requisitos reales, sino nominales. Nada se hablaba de la renta por habitante, las tasas de paro, la productividad, las balanzas comerciales y la competitividad, todo fue cuestión de tipos de interés, inflación, tipos de cambio y endeudamiento público. Hoy la disciplina europea se ha descuidado unos trimestres y países como Grecia, Irlanda o España, han disparado su déficit público a cotas extremas y su deuda pública crece muy rápidamente y los mercados financieros plantean dudas sobre la solvencia de esta deuda. ¿Qué ocurriría si Grecia declarara su imposibilidad a hacer frente a sus compromisos de pago? Sin duda el euro se vería afectado y habría que ayudarla financieramente o como dice la Sra. Merkel, expulsarla del euro. He de decir que me parece imposible que un país se salga del euro, la forma de hacerlo podría generar en ese país un caos sin precedente, dada la dificultad de fijar la paridad con la nueva moneda y definir el nominal de los activos y las deudas en una moneda o en otra. Creo que el ejemplo de Argentina fue una dura advertencia y teniendo en cuenta que convivían el peso y el dólar norteamericano y después los patacones. Imagino que si los desajustes van a más y la presión alemana no tiene efecto, a alguien se le ocurrirá una idea mejor si hay que echar a algunos países del club selecto. La idea no es otra que crear otra moneda, el súper euro, el taler, o el marco europeo; y dejar el euro como moneda de segunda clase para los países europeos de segundo orden. Mientras tanto Grecia amenaza con pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional para reestructurar su deuda. El orgullo galo se rasga la vestiduras y antes que recurrir al FMI propone crear un Fondo Monetario Europeo y doña Ángela, que sabe que es ella únicamente la que va a poner el dinero se niega. Apasionante la cohesión europea y la confianza que nos tenemos. Será que nos conocemos desde hace siglo y nos hemos estado engañando siempre (22:03:10)

 

Ajuste a la portuguesa: Portugal pretende darnos una lección. Antes de que los mercados financieros "la tomen" con su economía, ha anunciado un plan de ajuste de esos de libro aunque, lógicamente, sin devaluaciones. Esto es lo que tradicionalmente se ha llamado siempre un Plan de Estabilización. Cuando las economías se desequilibran es porque alguien vive por encima de sus posibilidades y suelen generar lo que se denominan "déficits gemelos": déficit público y déficit exterior. El Plan de Estabilización suele consistir en devaluar la moneda para ganar competitividad, ajustando así el desequilibrio externo, y reducir el gasto público y subir los impuestos para equilibrar las cuentas públicas. Esto es, en parte, la propuesta portuguesa: congelación salarial para los funcionarios públicos, no renovación de puestos públicos vacantes, subidas del impuesto de renta para aquellos contribuyentes con más de 150.000 € de ingresos anuales, subidas fiscales a las plusvalías generadas por las transacciones de capital y disminución del gasto social y de las inversiones públicas. Y todo ello teniendo en cuenta que su tasa de paro es del 10% de su población activa, su déficit fiscal del 8,6% del PIB y el déficit en su Cuenta Corriente del 9,1%.  Como puede verse, se podrá acabar así con el déficit público pero no solucionar el déficit externo y la falta de competitividad. Esta se moderará por la caída de la Renta Nacional pero, en cuanto ésta empiece a subir, lanzará nuevamente al alza las importaciones y será necesario, nuevamente, recurrir a la financiación internacional. Sin devaluaciones, los Planes de Estabilización han de ser más completos y la mejora de la productividad y la moderación de los precios y de los costes de la producción es absolutamente necesaria. Por tanto ajuste incompleto, pero al lado de lo nuestro, merece un respeto. (9:03:10) 

La jaula de grillos y el Bikram Yoga: El Gobierno parece una jaula de grillos, ruido molesto y nada en claro. Un día, alguien de este DesGobierno dice que va a subir la edad de jubilación y el día después, otro miembro del mismo, dice que no. Un día subimos los impuestos y al otro decimos que es mejor no hacerlo. Uno dice que subirlos es bueno y el otro malo. Uno dice que se congela el sueldo de los funcionarios y otra que sobre su cadáver. Anunciamos que vamos a recortar el Gasto Público para que los mercados nos financien y a la media hora decimos que ya veremos cuando... Y en esta jaula queremos llegar a un acuerdo-pacto-foto..... En todo este lío lo más sorprendente es ver la calma de la Ministra de Economía, ¿cómo puede estar tan tranquila? Un periódico nos ha sacado de la duda. Practica el Bikram Yoga y esto le ayuda a mantener la calma y no matar a nadie. Y este finde, el gran guru de la disciplina está en España, quizá para ayudarla a mejorar sus posturas en este zen, de meditar y no hacer nada, en el que está abducida y aislada del ruido de los grillos. (28:0210).

Ideologías y ciclo económico: El ciclo económico no respeta ideologías. En expansión no perdona a los keynesianos y en recesión amedrenta a los liberales. La economía es una ciencia práctica, como dicen muchos, y nadie mejor que la Sra. Merkel, una política práctica, para gestionar el ciclo. Como es sabido ganó las últimas elecciones en su país y firmó una alianza de gobierno con los liberales, basada en una bajada de impuestos. La idea de bajar los impuestos es una medida que intenta expandir el Consumo, dado que incrementa la Renta Disponible, para que sea el sector privado quien tire de la Demanda Agregada. Esta política puede tener dos objeciones. La primera deriva de las expectativas de los consumidores. Si son pesimistas, pueden estar tentados de ahorrar este incremento de Renta y no de incrementar el consumo, que es lo que se pretende. Es quizás lo que pasaría en la economía española que ha incrementado sustancialmente su tasa de ahorro en los últimos trimestres, aunque los últimos datos dicen que la confianza de los consumidores ha dejado de caer.  La segunda objeción es que el descenso de impuestos incrementa el Déficit Público, nos pongamos como nos pongamos. Podemos recurrir a la curva de Laffer, a los incentivos de dejar de defraudar si los impuestos son bajos, a los incentivos a trabajar más o al descenso de gasto en desempleo cuando la economía se recupere. Y la Sra. Merkel, empeñada en reestructuras las finanzas de los países europeos para que el euro no termine siendo una divisa de segunda fila, ha cortado por lo sano y ha aplazado la bajada de impuestos para un mejor momento, seguramente para cuando el ciclo económico vuelva a expandirse y toque ser liberal. Hay que ser práctico. ¿Nos gobiernan, o esperan gobernarnos, gente práctica? (24:02:10)

Capotazos: El debate parlamentario sobre la crisis económica de esta semana, ha sido una muestra más de la manera de ver las cosas del Presidente del Gobierno. He de reconocer que el maestro parecía, al principio, que iba a realizar una gran faena. Se fue a los toriles esperando al morlaco de la crisis, con disposición y maneras. Asumió su responsabilidad, aceptó la evidencia de la dualidad del mercado laboral y la necesidad de acabar con los contratos temporales, que impide la formación de los trabajadores. Aludió a los contratos fijos a tiempo parcial, como una manera de flexibilizar el mercado de trabajo e incluso habló del modelo alemán, que ante la crisis, permite a las empresas reducir la jornada laboral de sus trabajadores y el Estado paga este paro parcial. Habló además de que la mejora de la competitividad y el impulso del modelo productivo eran prioridades en su política. La verdad, estaba sorprendido de ver al maestro con una disposición desconocida a coger, al fin,  el toro por los cuernos y dejarnos una faena de alta política. Y en esto salió el toro.... Verlo venir y retranquear fue todo uno. Ya cerca de las tablas, largo el capote como pudo y el animal derrotó en el burladero de las comisiones. "Todo vuestro" le dijo a sus tres subalternos y como en el soneto cervantino: "fuese y no hubo nada". Lo de siempre. Nuevamente aplazando decisiones duras, dejando siempre que los acuerdos, imposibles, tomen medidas que le corresponden a él por el puesto que ocupa. Y en esto, con un inicio de política fiscal restrictiva ante el requerimiento alemán, los norteamericanos empiezan a subir los tipos de interés. Quizás debemos esperar un poco para consolidar el crecimiento, que en el caso europeo no es tan evidente. (20:02:10).

España 5 - Grecia 4 y el riesgo moral: El riesgo moral es un concepto que explica uno de los fallos del sistema de mercado como mecanismo eficiente de asignación de recursos. Es una situación en la cual los agentes implicados tienen incentivos a comportarse de una manera más perjudicial para el bienestar económico. El ejemplo clásico es el de un conductor, que asegurado a todo riesgo, tiende a conducir asumiendo más riesgos. Esto es lo que ha presagiado la Presidenta europea, la Sra. Merkel, cuando ha aceptado, además de una reunión de líderes europeos reales, no rotatorios, a realizar una declaración de apoyo a los países en dificultades de la Unión Monetaria, pero sin soltar ni un euro, para tan ingente tarea, ni planificar una acción precisa para, llegado el caso, disponer de una hoja de ruta conocida. Seguramente, sabe que acudir al rescate de quien lo hace mal, incentiva a mantener los desequilibrios económicos y a mantenerse en esa maravillosa situación de seguir viviendo por encima de tus posibilidades. "Que adelgacen los PIGS, porque yo no estoy dispuesta a echarles pienso gratis", ha debido pensar con gran sabiduría. Naturalmente, a los mercados financieros esta declaración, sin medidas concretas, no parece que vaya a bastarle. En principio, estos mercados están encantados de prestarle dinero a quien no lo necesita y dudan de quien está con la soga al cuello y, a estos, les piden intereses más altos. Por eso dudan de Grecia y aunque pongamos excusas, reparos y matices, no las tienen claras con España. Ellos atienden a las necesidades de financiación actuales y futuras. En cuanto a las futuras, la debilidad del sistema de pensiones les alerta de futuras necesidades de recursos financieros. Por esta razón, en Grecia han anunciado subir la edad de jubilación de 61 a 63 años y los sindicatos se han tirado a la calle. En España, el anuncio de subirlas de 65 a 67 ha recibido igualmente una desproporcionada reacción de los sindicatos. Mala señal de ambos países para los mercados financieros (empate a uno, pues). En segundo lugar, en cuanto a las necesidades de financiación futuras, las cifras de paro indican necesidad de recursos para gasto social. Grecia tiene una tasa de paro del 9,8% y España de 19,5% (2 a 1 para España).   Cuando miramos las necesidades de financiación inmediatas, tenemos cuatro indicadores. El primero de ellos es el saldo de la Cuenta Corriente. Antes de la crisis, Grecia necesitaba financiar un saldo negativo del 12% del PIB y España del 9,8%, los déficits más altos de los países occidentales (3-2 para España). En cuanto al déficit público actual, Grecia tiene un 13% del PIB y España un 11,8%, dos cifras extremas para dos países del área del euro (4-3 para España). En la deuda pública emitida, Grecia debe el 125% de su PIB y España el 66%, en este caso el dato español no es alarmante  (empate a 4). Y finalmente, en cuanto a la deuda privada, las familias y las empresas griegas debían en 2009 el 103% de su PIB y España el 201%. Como ven el resultado final es que España gana 5-4, en este partido especial para ver de quien deben desconfiar más los mercados financieros. Visto el marcador, deberíamos empezar ya con eso que llamamos las reformas estructurales. (14:02:10)

Quiero ser griego: Ser griego y tener un padre alemán. Este es el nuevo perfil que tranquiliza a los mercados financieros y que va a ser el referente en la Unión Monetaria. Si las cosas te van mal, Alemania te ayuda y te exige a cambio un fuerte ajuste fiscal. Y esto sin duda tranquiliza a los mercados, una vez que la deuda griega queda asegurada con varias intervenciones posibles: ayudas directas, compra de la deuda, préstamos.... Tantas vueltas que hemos dado y tanto tiempo transcurrido, para volver a un escenario parecido al del Sistema Monetario Europeo, cuando los países le pedían permiso a Alemania para devaluar sus monedas respecto al ECU y Alemania les obligaba, con gesto prusiano y malas pulgas, a estabilizar sus economías. Lo que ha costado aprobar la Constitución europea, dotarnos de una estructura nueva de Gobierno europeo y elegir a un Presidente (que ya sabíamos que no tenía peso político alguno), para que al final la señora Merkel asuma el control del ajuste griego con Sarkozy echando incienso. Y esto si que gusta a los mercados financieros. La salida a la palestra de la Sra. Merkel  ha reducido el diferencial de puntos básicos de los bonos griegos y de los españoles, e imagino que pronto empezaremos nosotros a marchar al paso de la oca, pero al menos marcharemos a algún sitio. Pensándolo bien, quizás lo que quiero es ser alemán.(10:02:10).

¿Por qué son tan malvados los mercados financieros? Esto debe estar comentando nuestro Presidente del Gobierno con los líderes sindicales, que ejercen más de vicepresidentes del Gobierno que de sindicalistas, antes de pedirles que aprueben el giro copernicano que dice va a dar a la política económica y que, de momento, nadie está creyendo.......... "Presidente, después de habernos metido en la crisis, estos cachorros del capitalismo salvaje, la han tomado con nosotros. ¡La envidia que nos tienen estos ingleses!".... ¿Quién sabe?, seguramente todo es cuestión de envidia. Cómo no tenérsela a un país que lleva años viviendo por encima de sus posibilidades, que cuando la crisis financiera colapsa los mercados del crédito, sigue endeudándose, que no quiere ajustar su tren de vida, que se financia en una moneda con la garantía alemana, que no va a devaluarse, y que cuando supera los cuatro millones de parados y ve que la tendencia no cambia, sigue prometiendo más gasto social. Es pura envidia..... La realidad es que los mercados financieros nunca tratan mal a quien lo hace bien. Quienes crecen lo suficiente para mantener el empleo, con poca inflación, con las cuentas públicas saneadas y sin déficit exterior. Estos países si piden prestado, se les dan los recursos financieros a tipos de interés bajo, porque el riesgo de impago es bajo. En cambio a quién debe mucho y pide más y no quiere ajustarse, pues le piden un interés más elevado. Es normal. Y también es normal que en un momento dado no le presten más.... A todo esto, el Presidente ha reaccionado con tres medidas contundentes en la línea de lo que los mercados financieros esperan: una política restrictiva para llevar el déficit público al 3% en 2013, un ajuste en el modelo de pensiones y una reforma en el mercado laboral. Si estas tres medidas fueran contundentes y profundas y el Gobierno tuviera credibilidad, los mercados financieros se hubieran tranquilizado bastante, a la espera de la cuestión clave, que es cómo vamos a recuperar el empleo. Pero cuando se anuncian estas medidas y se ve que no son tan profundas como necesitamos y que además se da marcha atrás a la más mínima crítica de los sindicatos, entonces se pierde credibilidad y entonces ya estamos hablando de otra cosa. Con buenas palabras no va a bastar, porque la experiencia pasada demuestra que la palabra no sirve ya para nada. Todas las afirmaciones del Presidente del Gobierno o han sido incorrectas o ha tenido que rectificarlas.  Es hora de los hechos y estos tampoco llegan. Y una última cosa. Estamos empezando, nuevamente, a ir contra el ciclo europeo. Europa se recupera, sale de la recesión y pide estabilidad. Esta es la causa del nerviosismo de los mercados financieros. Pero España sigue en recesión, con la contracción fiscal anunciada no va a mejorar y con la subida de tipos de interés tampoco. Si en recesión, haces una política fiscal restrictiva y una monetaria también restrictiva, de la recesión no vas a salir con facilidad. Con tantas dudas y errores, nos estamos metiendo en un lío importante. (07:02:10).

All that jazz: ¡Empieza el espectáculo! Después de unas semanas esperando a ver quién llevaba razón, parece que el Presidente de Gobierno no la llevaba y su holograma sobre lo que era la economía española, ha empezado a volatilizarse como un encanto virtual. Al margen de sacarle los colores en Davos y comparar la economía española con la griega, los mercados financieros están empezando a pedir puntos básicos adicionales de interés para financiar cualquier activo que sea español, el FMI nos ha dicho que todos los países presentarán tasas de crecimiento económico positivas en 2010 menos España, el paro se ha disparado a 4.326.500 personas, el déficit público supera el 11% del PIB y además empezamos a tener inflación. No se puede pedir más. Tenemos todas las luces en rojo. Si a la recesión, el paro, la inflación y el déficit público, le sumamos el déficit exterior, que, a pesar de la caída de la Renta, se ha moderado poco (5,7% del PIB), el panel de indicadores parece una feria. A todo ésto, el Presidente ha contestado diciendo que ya lo tenía previsto y que va a tomar medidas. Y, ¿qué va a hacer? Pues ha tomado dos medidas o, mejor dicho, ha planteado dos intenciones: reducir el Gasto Público en 50.000 millones de € (una pasta, en pesetas de aquellas que nos servían para saber cuándo las cosas eran caras, más de 8 billones) y ha filtrado, a ver qué pasaba, que va a subir, en el futuro, la edad de jubilación a los 67 años. ¿Qué decir? Sobre la primera medida, después de hacer una política fiscal superexpansiva, que le ha llevado a este disparatado déficit público para un país como España, ahora cambia y la va a hacer restrictiva para que no le saquen los colores en Bruselas. Y esto cuando aún no hemos salido de la recesión. Y lo de la jubilación, ha puesto de manifiesto la situación en la que vivimos y lo difícil que va a ser salir de donde estamos. Es más que sensato retrasar la edad de jubilación, porque la esperanza de vida de los españoles ha subido mucho. Tranquiliza también a los mercados financieros que llevan tiempo diciendo que el sistema de pensiones español es insostenible sin reformas. Es además una medida a largo plazo, que no perjudica a nadie en el corto plazo. Pero los sindicatos y los partidos de izquierda han puesto el grito en el cielo diciendo que es una de la mayores afrentas a los trabajadores y que no van a consentirlo... En fin. Lo que es una afrenta a los trabajadores es el paro que tenemos y la escasa cualificación de la mayoría de estas personas y que el Gobierno no tenga la valentía política y casi moral de asumir que se ha equivocado en la gestión de esta crisis y plantee un programa creíble de cambios estructurales para que el tejido productivo español se regenere con la competitividad como objetivo.

¿Quién lleva razón?: Esto de la Economía puede desconcertar a cualquiera. Confieso mi perplejidad. Los organismos internacionales como el FMI o la OCDE insisten en que la recuperación de la economía española va para largo y seremos de los últimos países de la Unión Monetaria en salir de la recesión. Las agencias internacionales de calificación ponen en entredicho la solvencia de nuestra economía ante el elevado déficit público que estamos teniendo y sin hacer ni una sola política estructural  activa. El Banco de España ya no sabe que argumentar para que acometemos algunas de las reformas que nuestro tejido productivo está pidiendo a gritos, mientras la reestructuración del sistema financiero se virtualiza para mantener los mismos cargos semi-políticos e institucionales en las cajas de ahorros quebrantadas. El paro subiendo, los precios negativos, la confianza de los empresarios y las familias por los suelos. El Gobierno afirmando que la salida de la crisis es inminente. Y los sindicatos manifestándose por mantener un status quo que nos ha traído hasta aquí...... Supongo que el tiempo no nos va dar la razón porque el análisis contrafactual (contra los hechos) no existe y no podremos saber qué habría ocurrido si hubiéramos cogido el toro por los cuernos, aceptando que todos somos culpables de la situación actual y que debemos soportar los costes de un ajuste que nos lleve a afrontar el reto de la competitividad de la economía española, que es el corazón de nuestros problemas. Imagino que nos acostumbraremos a tener una tasa de paro del 18% durante varios años, que lanzaremos las campanas cuando el PIB deje de caer y empiece a crecer levemente desde el fondo de la recesión, la obra pública empiece a tirar del sempieterno sector de la construcción y las fuerzas sociales mantengan sus equilibrios forzados en eso que llaman diálogo social. Porque todos estén de acuerdo en que no tenemos que cambiar nada de lo que tenemos que cambiar, no vamos a alcanzar un nuevo ciclo expansivo con prontitud 

La simpleza de las líneas básicas de la Ley de Economía Sostenible: Pasan las semanas y crece el desánimo. Hacemos poco para afrontar las dificultades y lo que decimos que vamos a hacer, aunque aún no lo hagamos, nos deja sumidos en la perplejidad. Somos muchos los que pensamos que España necesita una Reforma Estructural importante. Las políticas de Demanda ya sabemos que no dan para más: la monetaria súper-expansiva en manos del BCE; la comercial es comunitaria y, además, afrontando un euro fuerte; y la fiscal que está en el límite de lo imposible, con un déficit público que va a superar el 10% del PIB y una deuda emitida que ya ha superado el 50%, y subiendo impuestos. En lo relativo a la política de Rentas, los salarios se negocian muy por encima de la inflación, que es negativa en términos de IPC, y sin atender a los incrementos de la productividad, ni considerarla situación de profunda crisis en la que estamos; y con los presagios de una huelga general light después de Navidades. Y, así, sólo nos queda la política Estructural, esa que de verdad cambia la estructura productiva de un país y que tanto demandamos casi todos. De estas políticas, nada queremos saber de la Reforma del Mercado Laboral; sobre eso tan denostado que es la mejora del funcionamiento de la economía de mercado: "ni está, ni se le espera"; y todas nuestras esperanzas están puesta en una Ley llamada a cambiar el Patrón Económico de España. La Ley se retrasa y se retrasa y sólo conocemos las "Líneas Básicas" de la misma que son las que están sirviendo para las sesiones de negociaciones secretas, chivatazos a la prensa y encuentros y desencuentros. (El documento lo dejo en la carpeta de Materiales, Informes y Documentos, junto a las últimas previsiones de FUNCAS). La simpleza del documento desanima a cualquiera. Falto de ideas nuevas, repite tópicos aburridos, utiliza unos instrumentos de política económica que sabemos que no han dado frutos y cree que por aprobar una Ley, que seguramente será un catálogo de buenas intenciones fruto de un consenso para negociar una foto de familia, el modelo de crecimiento de la economía española va a cambiar. Una muestra es más que suficiente, después de esa declaración de intenciones de implantar "un nuevo modelo productivo para España, sostenible desde un punto de vista económico, social y medioambiental", tenemos una muestra de las ideas del legislador, me refiero al apartado 5 del contenido de la Ley (pág. 8 a 10). En este apartado se analizan las medidas para la "Competitividad empresarial y productividad". En mi opinión el meollo del problema, la cuestión clave. Las propuestas van en cuatro direcciones: (a) el dinamismo empresarial, que consiste en facilitar la constitución de sociedades y agilizar las licencias municipales; (b) un marco legal "más ambicioso" para afrontar la morosidad de las empresas; (c) el apoyo a la internalización de las empresas, "donde exista un interés nacional "; y (d) impulsar la rehabilitación y renovación urbana. Te deja mudo esta panoplia de medidas para mejorar la competitividad y la productividad de la economía española.  Y el resto del documento por el estilo. 

Los presupuestos y sus consecuencias: El proyecto de Presupuestos presentado por el Gobierno para 2010 tienen un único objetivo: controlar el Déficit Público para, en unos años, llegar al límite del 3% del PIB que exige el Pacto de Estabilidad de la Unión Monetaria. Se basa en el supuesto de que la economía española decrecerá un 0,3 % en 2010 (-3,6% este año) y prevé un déficit en torno al 8% en 2010, frente al casi 10% de este 2009. No son supuestos increíbles. Para reducir el déficit, modera el Gasto Público y aumenta los Impuestos. No parece que destine fondos a ninguna de las reformas estructurales que España necesita y el incremento de impuestos, que tanto se está debatiendo, es el mínimo posible y el que menos impacto electoral tiene. La subida del IVA se va atenuando y se percibe más como una subida de precios en un momento en que los precios bajan. La eliminación de la devolución de los 400€ no es significativa para los agentes de rentas medias que son al final los que deciden quién gobierna y el incremento del gravamen a las rentas de capital afecta a muy pocos que previsiblemente no son votantes del partido en el Gobierno.

Las consecuencias para la economía española son ambiguas y puede que graves. Si utilizamos para explicarlo el modelo de Oferta y Demanda Agregadas ,que la mayoría de mis exalumnos dominan :-), la eliminación de los 400€ se lleva atrás la DA, al igual que la moderación del Gasto Público al reducir el Déficit Público en relación al año en curso, lo cual crea paro y moderación de los precios. La subida del IVA, desplaza la OA hacia arriba, generando inflación y más paro. Es decir, es posible que los precios se mantenga y que la recesión continúe. Si finalmente el Gasto Público no es tan moderado, la DA iría hacia la derecha haciendo subir los precios y evitando la recesión. Y a esto hay que sumar el impacto de la previsible subida salarial de este año y el que viene, que volverá a hacer subir la OA, generando inflación y más paro..... La economía española tiene un fuerte problema de falta de competitividad. Hasta el momento no estamos haciendo nada para mejorar uno de los componentes de la competitividad, la productividad, pero la bajada de precios nos estaba dando un respiro y junto a nuestra caída de las importaciones por el descenso de la renta estaba haciendo mejorar nuestra Cuenta Corriente, pero esta mejora la vamos a perder con la subida de precios que va a origina la subida del IVA y el incremento de costes laborales.

Y además, no es nada "progresista" subir el IVA. "Los que menos tienen" consumen toda su renta y en proporción pagan más IVA que los que dedican al consumo sólo una parte de su renta. La eliminación de la devolución de los 400€ es un ajuste insignificante para los que ganan 35.000€ o mucho más y en cambio era una ayuda para los mileuristas o los que tienen rentas inferiores.

Que nos nos llamen la atención en la Unión Monetaria y no perder apoyo electoral, estos son los objetivos de estos presupuestos que deberían ser el punto de arranque hacia una economía española con un horizonte más esperanzador.

 

Inicio del curso: Uno piensa que la llegada del verano marca el final del año real, cuando ya la mente está paralizada por el cansancio de todo el año y se necesita unas semanas para el descanso y la reflexión, para valorar el curso pasado y hacer proyectos de futuro. Siempre volvemos con ganas de hacer algo nuevo, de afrontar nuestra vida con un ánimo diferente, con una ilusión renovada. Pero esto no les ocurre a los que dirigen nuestra política económica. Nada ha cambiado, siguen en lo mismo y los datos siguen dando señales de alarma en todos los indicadores. Al final hay dos visiones (a) la del Gobierno, que cree que el tejido productivo español es el adecuado y lo que intenta es sobrellevar la crisis financiera con políticas de demanda expansiva, en la seguridad de que cuando esta se supere volveremos a crecer y a generar el empleo suficiente; y (b) los que pensamos que la economía española no tiene viabilidad a medio plazo, si seguimos así, y necesita fuertes reformas concretas de carácter estructural en nuestras empresas, en el mercado laboral, en el marco institucional, en la regulación económica, en el sistema educativo y en los incentivos fiscales a la producción y a la generación de renta. Y el tiempo dirá quién lleva razón. Espero que ellos lleven razón.  (09:09:09)

Y el verano llegó: Al fin llegamos al verano. El único reducto de diálogo que quedaba en este país -la concertación social- también se ha roto y cuando lleguemos del verano, la sensación de estúpida tranquilidad que tenemos se irá disipando rápidamente. Ante la imposibilidad de seguir gastando el presupuesto público en analgésicos y no afrontar la enfermedad, empezará a dolernos este cuerpo económico que hemos ido alimentando a base de mucha grasa y poco ejercicio. Más parados después de los contratos estacionales del verano, que poco a poco irán viendo reducir sus prestaciones hasta desaparecer, subida de impuestos para financiar el déficit insoportable, cierre de empresas y echarnos las culpas unos a otros, cuando lo cierto es que todos somos algo culpables y todos tenemos que vivir algo peor. ¿Cuántos parados tenemos que tener para aceptar esta realidad y hacer un ajuste serio de nuestra economía? Esperemos que estas semanas de descanso sirvan para algo, aunque todos pensamos que pocas cosas van a cambiar y la salida será larga. La crisis financiera casi está digerida (se espera aún alguna corrección bursátil), la crisis económica la estamos transitando y la crisis social está aún por llegar. Suerte. (26.07.09)

Retórica, metáforas y gin-tonics: Hace años, un libro de metodología económica afirmaba que la ciencia era pura retórica y que en la medida que la economía era una ciencia, también era retórica. (The Rhetoric of Economics. - D. McCloskey).  La retórica es el arte del convencimiento y al final es pura conversación. A veces la conversación es buena y a veces no. La retórica suele partir de hechos, en los que se basa una análisis lógico y utiliza metáforas en una narrativa final que pretende convencer. Hechos, lógica, metáforas y narrativa. Es cierto que parte de la dificultad para entender el análisis económico moderno actual se debe a que la narrativa utiliza el lenguaje matemático y no convence a quienes no entienden este lenguaje. Pero el debate actual sobre la necesidad de cambios estructurales y en particular del mercado de trabajo, excede a lo que es una mala conversación, es simplemente una retórica mala y además limitada al uso de las metáforas, que es lo único que estamos utilizando. Sin duda la culpa es de todos, pero lo único que estamos haciendo es utilizar metáforas: "brotes verdes", "la tormenta perfecta", "esperar que amaine el temporal", "crisis en V, U, L, W,.." Es tan difícil hacer una buena retórica, una buena narrativa que pretende convencer.

Los hechos son incontestables: a) la economía española siempre ha superado las crisis devaluando la moneda y ahora es imposible; b) el mercado de trabajo no funciona, tiene una tasa natural de paro siempre muy alta, crea empleo muy lentamente y lo destruye en meses, más del 40% del empleo por cuenta ajena que había creado eran contratos temporales de menos de 6 meses de duración, negocia salarios por encima de la inflación y es muy poco flexible ante los cambios del entorno, siendo el país de nuestro entorno en el que despedir es más caro; c) preferimos los bienes que producen los demás más que los nuestros y por ello tenemos un déficit en la cuenta corriente de casi el 10% del PIB, lo cual significa que estamos siempre necesitados de que alguien lo financie; d) nuestra productividad es muy baja y casi no crece, en unos años de cambio tecnológico profundo, esto significa que por hora de trabajo generamos menos valor por hora de trabajo que los países con los que competimos: e) tenemos unos costes de transacción muy elevados, nuestro marco institucional hace la vida muy complicada en el ámbito fiscal, en el marco laboral, en la administración de la justicia, en la cualquier actividad que roce la burocracia institucional; f) nuestro sistema educativo y de formación no pasa ningún nivel de calidad media ni en las enseñanzas básicas o medias, ni en los estudios universitarios, ni en la formación profesional ni en la ocupacional. Estos son los hechos más relevantes y son hechos.

Un análisis lógico nada sofisticado nos indica que tenemos que cambiar ante un entorno competitivo y abierto de países entre los que queremos codearnos.

Y ahora debemos construir metáforas y generar una narrativa para explicar que no podemos mantener esta situación, que va a ser costoso pero que va a merecer la pena afrontar todos los cambio que necesitamos, que es un cambio que hemos ido retrasando siempre pero que ya estamos al borde del precipicio, que los intereses particulares de los sindicatos, de la patronal, de los partidos políticos y de la parte de la población que aún mantiene su empelo y su comodidad diaria debe ceder ante un proyecto común de país. Y decirles que estos cambios son a largo plazo que hay que tener paciencia. Sangre sudor y lágrimas. ¿Qué puedes hacer tú por tu país?. Yes we can.

Sin embargo nada de esto estamos haciendo. Todo se va a resolver cuando la crisis internacional amaine...... Y en esta situación la única metáfora que se me ocurre, ante lo que se nos viene encima, es: "tomemos un gin-tonic". (25:06:09)

El modelo del "brick and mortar" y los costes de la incredulidad: Supongo que se acordarán de aquel debate a principios de este siglo sobre si el mundo de Internet y las empresas de “e-business” iban a acabar con las empresas tradicionales de presencia física, de ladrillo y mortero. Durante el año 2000, los creyentes de las empresas digitales intentaban evangelizar al resto de los mortales, de que el espacio digital constituía una nueva revolución social y económica y era un escenario nuevo que venía para quedarse.  La extensa mayoría no lo veía así y pensaban que era una moda pasajera, pero asistía asombrada a una burbuja financiera de las empresas digitales que se revalorizaban sin parar, siempre impulsada por una política monetaria en exceso expansiva. (Antes, la teoría cuantitativa del dinero, decía que una expansión monetaria originaba subida de precios de los bienes y ahora que hemos aprendido a controlar la inflación, podemos afirmar que provoca explosiones de burbujas financieras). Después vino la crisis de 2001, las empresas digitales se desplomaron, muchas desaparecieron, volvimos a los fundamentos de la valoración de empresas, la riqueza acumulada aprendió la lección y saltó del e-business al brick. Nuevamente la creación de dinero provocó una burbuja y ahora ha estallado el mundo del ladrillo. Si analizamos ambas crisis con cierta perspectiva, es como si hubiéramos tenido un movimiento pendular y en cada extremo del arco circular, sendas crisis nos hayan sacudido con fuerza, aunque esta última con una fuerza inesperada. El mundo financiero, escarmentado por la crisis digital, giró la mirada hacia el ladrillo y exigió garantías físicas para prestar sus ahorros acumulados. Y los fabricantes de ladrillos se pusieron manos a la obra. Hoy la sensación es confusa, pero parece que estamos pagando nuestra falta de fe en el nuevo entorno tecnológico digital y más aún en países como España poco proclive a los cambios de cualquier orden. La impresión es que hay ciertas realidades que debemos aceptar: el escenario económico es global , por más que se barajen ahora posturas proteccionistas; la inversión es lo que nos hace crecer pero hay que diferenciar la inversión productiva de la no productiva, como es la vivienda; lo que se llama inversión financiera no es inversión, es simplemente la manera de gestionar la riqueza que hemos acumulado y cuanto antes quede esto claro, antes podremos sacar de ese sector a nuestros mejores talentos; los incrementos de productividad están definiendo las estrategias de los países y aquellos que están obteniendo mejores resultados son claramente usuarios de las tecnologías de la información; las empresas usuarias en tecnologías digital no necesitan ser financieramente tan pesadas y esto genera posibilidades de expansión y colaboración diferentes; del comercio internacional de bienes comerciables, estamos pasando al comercio de servicios digitales, que son ahora comerciables; el valor se crea con los sistemas de información ante consumidores cada vez más complejos que requieren una diferenciación total de productos, calidades, atención, postventa, garantías e información continua; el uso del software es la clave de la excelencia y la cadena de valor en tres capas (front, middle y back office) ofrece, aunque es difícil de entender, una estructura mental empresarial más potente que la tradicional y mecánica cadena de valor funcional, con todas las variantes que se le quiera dar. Y explicar esto es casi una cuestión de fe en los momentos actuales. ¿Ha sido nuestro escepticismo, nuestra incredulidad, el que nos está condenando a contemplar un cercano 20% de paro, un déficit comercial tan extremo como nuestro futuro déficit público y la pérdida de buena parte de nuestro tejido productivo y de la riqueza acumulada?  ¿Es tan difícil entender que nuestra solución no es el hardware en nuestras escuelas sino el software en nuestras empresas? ¿Vamos a seguir considerando productivas las ganancias financieras, fruto de los altibajos en las valoraciones de los activos financieros y no la actividad empresarial?  ¿Seguiremos mucho más tiempo paralizados, pensando que la economía global, la revolución digital y la economía de mercado, han entrado en crisis y van a desparecer?  ¿Es tan difícil entender que el mercado es lo que mejor funciona pero que tiene fallos que hay que corregir y que a nivel estatal hacemos esto en las economías mixtas nacionales actuales, pero no estamos haciendo nada para corregir estos fallos en la economía global? (24:05:09 - Brief del artículo en el BE del IE).

Un país complicado: La crisis económica nos está revelando a golpe de EPA y de inmersión en las tasas negativas del PIB, la naturaleza del funcionamiento de nuestra economía y de nuestra sociedad. Quizás la crisis nos obligue a hacer una limpieza a fondo del mecanismo y a simplificar "procedimientos sociales" que nos lastran, cuando tenemos que cambiar de rumbo o ajustarnos a un entorno diferente. Hay al menos cuatro procedimientos sociales que, debido a su complicación más que a su complejidad, imposibilitan una acción social dinámica que permita dar respuestas rápidas a situaciones difíciles. El primero de estos procedimientos es la relación con la Administración Pública, basada en la desconfianza hacia el administrado y en la hipótesis de que desconoce todos los antecedentes del caso. La burocracia, como solemos llamarla, obliga a aportar documentos, no digitales, repetidos cada vez que iniciamos un intento de relacionarnos con ella. Como se dice: "abrir un expediente".

De naturaleza parecida es la manera que tenemos de pagar los impuestos y las cargas fiscales. Normativas complejas que, para atender a casuísticas rocambolescas, hacen casi imposible que un ciudadano normal realice por sí mismo el marasmos de declaraciones, pagos y solicitudes que le requieren imperiosamente. Y qué decir de la Administración de Justicia, donde duermen expedientes, en arrugados papeles, esperando que un funcionario "diligente" saque nuestro caso de debajo del montón y le de prioridad, poniéndolo encima.

Finalmente, la manera en la que administramos cómo se crea una empresa y las relaciones laborales necesarias, supone otro pantano de arenas movedizas que aburren a los que desean iniciar una aventura emprendedora e impide un ajuste permanente a las condiciones del entorno económico cambiante.

Seguramente, la razón principal de tanta complicación es que estamos en un país en el que predomina la desconfianza (Francis Fukuyama: La confianza. (1995)). Desconfiamos de nosotros mismo y regulamos hasta el infinito, suponiendo que la mayoría de nosotros estamos dispuestos a saltarnos las normas que democráticamente fijamos para una mejor vida en sociedad. También es cierto que la tecnología digital permitiría simplificar mucho de estos procedimientos y evitarnos buena parte de estas molestias y pérdida de tiempo y esfuerzo que llamamos "costes de transacción". Pero nuestro atraso en aceptar la revolución digital es otra rémora más ante el futuro.

Indudablemente son numerosos los agentes que obtienen rentas de esta situación, funcionarios, abogados, jueces, magistrados, asesores fiscales, contables,....,  y todos aquellos que entierran en el "sueño de los pleitos", situaciones digamos "molestas". El resultado, es un país "pesado", como un barco de gran tonelaje y vela pequeña, de virada difícil y que le cuesta navegar cuando no tiene un fuerte viento de popa. Además hay un problema de, lo que llamamos, "búsqueda de rentas". Los mejores talentos no los dedicamos a tareas productivas que redunden en la creación de empleo y en la mejora de rentas, dado que no se ganan en esta actividad las mayores rentas en proporción al esfuerzo. Estos talentos terminan en buscar estas rentas y administrarlas originando esa corrupción y cultura del pelotazo de la que tanto abominamos con la boca pequeña.

Quizás la crisis nos obligue a simplificar el funcionamiento del país y generemos principios nuevos basados en la confianza, o quizás esperaremos a que role el viento mientras aguantamos el azote de las olas. (04:05:09)

El nuevo Gobierno y la política de salida de la crisis: Si algo nos deja vislumbrar el diseño del nuevo Gobierno es la línea maestra de la política económica que habrá de sacarnos de la crisis, así como una especie de situación de "déjà vue", en todo lo que nos ocurre. Como es sabido, a mediados de los 80 y hasta mediados del 92, la economía española alcanzó un ciclo de crecimiento notable, después de las dos devaluaciones del plan de estabilización del Ministro Boyer en 1982 en el primer Gobierno socialista y de diversas medidas estructurales en forma de planes de reconversión y reformas de los mercados. Fueron años en los que el crecimiento se basó en la obra pública, encaminada a la celebración de la Expo y la Olimpíada del 92, así como a la notable obra de infraestructura pública en autopistas, AVE, etc. El Estado se endeudó para hacer frente a esta inversión y el sector de la construcción alcanzó un cierto crecimiento. En 1993, en el inicio de la crisis económica, el entonces Ministro de Economía, Pedro Solbes, advirtió que las cuentas de la Seguridad Social no aguantarían el pago de las pensiones en el futuro y las familias españolas, en lugar de mantener el Consumo que es lo indicado aconsejar en una recesión, resolvieron ahorrar e iniciar planes de pensiones privados, lo cual contribuyó a disminuir la Demanda Agregada y a agudizar la recesión. De esta recesión salimos después de cuatro devaluaciones de la peseta que perdió un 35% de media de su valor respecto a nuestros socios comerciales.

Después vino un ciclo expansivo desde 1995 hasta 2007, basado en el sector de la construcción de viviendas. El mismo sector pero ahora con endeudamiento privado. La crisis actual, que empezó siendo financiera, ya es real y va a ser de naturaleza social, plantea un nuevo escenario de recesión, sin posibilidad de devaluaciones y nuevamente con el aviso, esta vez del Gobernador del Banco de España, de que las cuentas de la Seguridad Social nuevamente ponen en peligro el pago de las pensiones, seguramente con la pretensión de que los planes de pensión privados contribuyan a empeorar aún más la situación actual. Además, y como si no hubiéramos aprendido nada, el diseño del nuevo Gobierno nos lanza una señal clara de que será nuevamente la obra pública la que nos saque de la situación actual y nuevamente basándose en el sector de la construcción.

Lo pronto que olvidamos la historia más reciente, la terquedad en admitir que necesitamos reformas profundas generalizadas y nuestra incapacidad para aportar nuevas ideas a la política económica, están dejando de ser preocupantes para producir el desespero. (19:04.09)    

El aviso a navegantes del Banco de España y el "laissez faire" del Gobierno: De todos es sabido que el 50% del sector bancario español son las Cajas de Ahorro y que si estas cotizaran en Bolsa, los mercados habría manifestado todas las dudas que todos tenemos sobre su solvencia, sobre la excesiva influencia política que pesa en muchas de sus decisiones sobre operaciones de activos y sobre lo conveniente o no de la composición particular de sus Consejos de Administración.

Cuando se iniciaron las conversaciones para fusionar-absorber la CCM por Unicaja, a indicación del Gobierno, muchos nos temíamos que la ordenación bancaria iba a reunir a las cajas afines por el color político de los Gobiernos autonómicos. La verdad no es un criterio económico relevante, pero al menos pondría orden en esos particulares Consejos de Administración al objeto de evitar esas pugnas sobre quién es Vicepresidente, quién preside la Fundación, puestos en el Consejo, etc..., con lo que esto conlleva.  No ha podido ser. En un viernes en la sede de Alcalá, la política del Gobierno de no dejar que trasciendan las miserias y esperar una recuperación milagrosa en la primavera (eso sí, sin especificar el año), se fue al traste y el Banco de España, dirigido también por otra persona del partido, tuvo que hacer frente al peso de la institución y seguramente a la malas pulgas de Trichet. Puñetazo en la mesa y aviso a navegantes. A partir de ahora cuando el BdeE indique una fusión de Cajas se hará sin titubeos y aunque el Gobierno no atiende a todas sus sensatas recomendaciones, el BdeE se ha convertido en una amenaza para todos aquellos que siguen intentando paliar el peso de la crisis financiera,y la reestructuración del sistema financiero español, que va a originar. Se ha iniciado la crisis financiera en España. Vamos al revés. Antes, teníamos una crisis real y una fuerte restricción del crédito; ahora, debido al incremento de la morosidad, muchas instituciones se han quedado bloqueadas y sin capacidad de maniobra. Demasiados proyectos faraónicos, demasiados préstamos a largo plazo financiados con recursos a corto. Cuando el ahorro mundial, barato y asequible, se ha volatilizado, la magia se termina, los panes y los peces vuelven a ser los que hay en el cesto y vamos a iniciar el ajuste duro.

A estas alturas de la película, uno no sabe si lo mejor es la solución de tres administradores del BdeE por Caja con problemas, a pesar de todo el impacto mediático que tiene una intervención de este tipo. La dependencia política de los Consejos de Administración de las Cajas es evidente y hay en ellos demasiados intereses que impiden tomar soluciones drásticas. Pero ¿quién defiende ahora a los agentes privados gestionando las instituciones financieras?...... Sea como fuere, creemos que estamos intentado minimizar los "daños colaterales" de la crisis y da la impresión de que estamos evitando y atrasando los cambios estructurales que necesitamos para salir de ella con un proyecto de futuro común.  

Reforma del Mercado de Trabajo y Productividad:  Se reunió la pasada semana en Sevilla, el Foro de Expertos del Centro de Estudios Andaluces, con asistencia de reputados especialistas en Economía Laboral y en Derecho de las Relaciones Laborales, asesores de los Gobiernos nacional y autonómico, Banco de España,... Sobre la mesa el mercado de trabajo de una economía que va a pasar del 8% de paro al 22% en menos de 15 meses. Se expusieron las ideas que afirman que el mercado de trabajo en España es suficientemente flexible, que no es necesario abaratar el despido, ni cambiar sustancialmente nada y que los datos actuales se deben a la caída en picado de un sector tan crítico para el empleo como es la construcción.

Otras opiniones no eran tan conformistas con el funcionamiento del mercado de trabajo español. No es usual, argumentaban, que una economía destruya empleo tan rápida e intensamente y que tarde tanto en recuperarlo como ha ocurrido en los ciclos anteriores. Tampoco que tengamos una tasa de temporalidad tan elevada sobre el 30% de la población ocupada. Además la brecha del despido es muy amplia y se extiende desde los 8 días por año trabajado hasta los 45 días. Y aunque los índices de la OCDE muestran que las dificultades de despedir en España son ligeramente superior a la media de estos países, 115 sobre la media de 100 de los países de la OCDE, en lo que hace a los costes del despido, en el caso español es más del doble, 215 sobre los 100 de la media.

La propuesta que se hizo, fue de un cambio en profundidad de la contratación laboral, basándose en un contrato único de manera que a medida que aumenten los años de trabajo, vayan subiendo los días de indemnización por despido, de manera que se elimine esta tasa de temporalidad tan alta, puesto que son los trabajadores temporales los que sufren principalmente los cambios de coyuntura. Sería un contrato que empezaría por ejemplo con 12 días de despido por año, que subiría a 15 días después de dos años de trabajo y que llegaría a los 35 días al cabo de 12 años, por ejemplo. De esta manera se eliminaría el incentivo a despedir a los más jóvenes al cabo de seis meses.

Lo más grave de la temporalidad, además de que es un grupo de la población laboral el que sufre los ajustes de la crisis, es que las empresas no encuentran rentable invertir en la formación de estos trabajadores. Y no es esto lo peor, empresas que tienen la tercera parte de su plantilla con estos contratos, terminan utilizando una tecnología que pueda ser utilizada por estas personas, por lo general de escasa experiencia y cualificación y los resultados son los que son: la economía española, entre 1995 y 2006, fue la única economía occidental cuya productividad media anual, no es que fuera la más baja, es que fue negativa, algo insólito en plena revolución tecnológica. Y son muchos los que creen que cuando se habla de mejorar la productividad estamos hablando de despedir trabajadores. Es una visión en exceso miope que no entiende que si la productividad es una relación entre el Valor y las Horas de Trabajo, la estrategia a seguir en la actualidad es aumentar el Valor de lo producido y para esto se requieren trabajadores muy bien formados y una tecnología avanzada en el uso de los sistemas de información aplicados a la empresa. Software y Talento, esta es la clave y la regulación del mercado de trabajo debe crear incentivos para que nuestro tejido productivo avance en esta dirección y no en el contrario, que es lo que viene haciendo.

Futuro y Realidad del Problema Energético:  Esta pasada semana se ha celebrado en Sevilla la quinta sesión anual de la Escuela de Energía y Cambio Climático organizada por la UIMP y la Fundación Focus Abengoa, que he coordinado desde su inicio y por última vez. El Director del curso, Rolf Linkohr había planteado el problema de la seguridad del suministro energético, un tema especialmente relevante después del corte de gas ruso y su incidencia en varios países del Este. La realidad es que la UE tiene una dependencia superior al 50% de su consumo energético, mientras que en España es superior al 80% la energía que necesitamos importar de otros países. A lo largo de los cuatro días que duró el seminario, se abordó esta problemática desde diferentes ópticas y se apuntaron diversas opciones y perspectivas. Algunas de las conclusiones que pude extraer son las siguientes:

Las fuentes más baratas y rentables, a los precios del mercado de la energía eléctrica -que es la más demandada-, son las derivadas del carbón, nuclear, gas y petróleo, por este orden. Pero el carbón es la que emite más CO2. Será difícil evitar que los países emergentes y en concreto China e India, no utilicen carbón en el futuro y, dada las necesidades energéticas de estos países, los efectos sobre el cambio climático serán notables. Por ello es conveniente seguir investigando en la captura del CO2 como tecnología que contribuya a limitar este impacto tan negativo.

En el Mundo existen más de 470 proyectos de plantas nucleares, de los cuales 74 están en construcción. Sólo España y México no tienen proyectos nucleares y como sabemos México es uno de los principales productores de petróleo del Mundo. Podemos seguir siendo antinucleares, pero vamos a estar rodeados de centrales.

España, aunque no lo parezca, si tiene una opción decidida: el gas. Así lo indican todos los datos de inversiones y proyectos en construcción.

Las energías renovables no son rentables a precios de mercado y van a tardar en serlo. La UE tiene el compromiso de alcanzar el 20% del consumo energético producido por estas energías, así como mejorar la eficiencia en otro 20% y reducir las emisiones un 20%. La opción 20-20-20, podrá llevarse a cabo sólo con fuertes inversiones y subvenciones. De estas energías, aún cuando la eólica es la más implementada, parece que la solar térmica, no la fotovoltaica, es la que tiene más posibilidades de ser la energía del futuro. Una hora de radiación solar es equivalente al consumo energético global de un año y ningún país está a más de 3.000 km de un desierto.  Durante el curso, se planteó un mapa de plantas solares en el desierto para abastecer Europa realmente espectacular. Pero como dijo alguien, puede que eso sea el futuro, pero no va a asegurar el suministro energético de los europeos mañana.

Datos fríos. Realidad y visiones de futuros. La dependencia energética española es extrema. En el largo plazo la solar térmica y la nuclear, parece que serían el mix que nos daría más independencia. Los residuos y el riesgo nuclear son los costes. En España, parece que está llegando la hora de tomar grandes decisiones en este tema, como en tantos otros, y de que seamos todos responsables de las mismas. (22:03:09)

Felipe, Krugman, Aznar, puntos en común y visiones:  Entre el jueves 12 y el sábado 14 de marzo hemos celebrado en la CEA (Confederación de Empresarios de Andalucía) unas jornadas denominadas "Respuestas ante la crisis", que además de diferentes mesas de trabajo y ponencias, ha contado con tres conferencias sobre la situación actual, impartidas por Felipe González, Paul Krugman (Premio Nobel de Economía 2008) y José Mª Aznar. Un trío de lujo que ha permitido apreciar puntos en común y disidencias y la brillantez personal de todos ellos, cada uno en su estilo.

Ha sido interesante que los tres han coincidido en la gravedad del momento y en la necesidad de un gran Plan de actuación que de una respuesta global al problema y no sucesivas medidas puntuales, como es lo que estamos haciendo. También de una u otra forma aconsejan sanear el sistema financiero español. Piensan, al contrario que nuestros banqueros, que vamos a tener que ayudarles y que es mejor hacerlo con medidas preventivas. En general, tanto en las conferencias como en las mesas de trabajo hay una idea clara: debemos acometer dos planes especiales a muy corto plazo, uno en el sistema financiero, que terminará estallando y otro en el sector inmobiliario, que ya ha estallado. Debemos acometer estos dos problemas, antes de que se conviertan en crónicos, para poder acometer las reformas importantes que debemos abordad. Y también aquí la lista de temas es amplia y más o menos están todos de acuerdo: mercado de trabajo, educación, energía.... Fue interesante escuchar, de los dos expresidentes, que evitar los debates es una práctica dañina y es lo que estamos haciendo con el debate nuclear. Naturalmente mientras F.Glez y Krugman sostenían la necesidad de una mayor intervención de los mercados y de la regulación estatal, Aznar señalaba la libertad del mercado como salida de la crisis. También hay que resaltar la opinión de F.Glez, sobre la crisis de sistema, y su advertencia de que no hay otro y no debemos caer en visiones trasnochadas, lo que debemos hacer es arreglar lo que sea necesario. También habló de los empleadores. Sin ellos no se va a reducir el paro...., no facilitarles las cosas es un error.

Tuvimos también una cena el viernes con un interesante debate entre Aznar y Krugman. Este considera que USA debe llegar a un déficit del 30% del PIB para salir de la crisis y pide de la UE una respuesta parecida. Aznar era partidario de todo lo contrario, no endeudarse y no hipotecar el ahorro futuro. Le pregunté a Krugman sobre el cambio de modelo de países compradores (USA UK, España,...) y vendedores (China, Alemania, Japón, Productores de petróleo y gas, emergentes,...) y cómo éstos han prestado sus ahorros a los ricos para que vivan por encima de sus posibilidades. Le pregunté por su visión del futuro, sobre cómo sería el mundo, me dijo que no sabía que iba a pasar... Y si no lo sabe un Nobel.....?

En la rueda de prensa de Krugman, en la tarde del viernes, los medios le preguntaron por la situación de la economía española. Si visión fue muy pesimista, nos da cinco años de dificultades y advirtió que si el mundo occidental entra en deflacción, necesitaremos que nuestros salarios y precios caigan un 15% para ajustarnos, una vez que no es posible devaluar como siempre hemos hecho. Le comenté que no creía que la economía española aceptará este ajuste nominal y que en mi opinión iríamos a un ajuste más de carácter real, equivalente a un 20 0 25% de paro y que quizás deberíamos incidir en la mejora de la productividad. Me contestó que la lista de acciones para mejorar la productividad es amplia y se aplica poco... Terminó aludiendo a que la crisis es a ambos lados del Atlántico y no tanto en el Pacífico y finalizó la rueda de prensa aludiendo a la Providencia y a rezar...., salimos todos muy optimistas ... :-(

En fin, en las cuatro mesas que han debatido la situación actual de la economía española, hemos concluido 44 medidas que en breve se expondrán a los medios y dejaré en este blog. También indicaré dónde están disponibles los videos de las tres conferencias, que estarán colgados en unos días en la web de la CEA. Hoy el blog es más una crónica de tres magníficos días trabajando con unas 60 personas muy cualificadas, sabiendo que algo tenemos qué hacer y con la impresión general de que el Gobierno no está a la altura del problema que tenemos. (14:04:09).    

El ciclo español y el fin de las devaluaciones: Un mirada a los dos últimos ciclos expansivos de nuestra economía (82-93 y 94-2009), nos permiten apreciar lo imposible de nuestra situación actual. El primer ciclo  se inició con el plan de estabilización del primer Gobierno socialista, siendo Miguel Boyer Ministro de Economía. Fueron necesarias una fuerte reconversión industrial y otra bancaria, junto a reformas parciales del mercado laboral y dos devaluaciones de la moneda para inicial un ciclo de expansión, de la mano de la Construcción y el Consumo interno. En este ciclo, con el horizonte de la Olimpiada, la Expo del 92, el AVE y la inversión en infraestructura pública, fue la obra pública y el endeudamiento público quién hizo crecer a la economía española a tasas del 5% anual, hasta la crisis del 93. En esta ocasión, como ocurrió en 1982 al principio de esta etapa, ante estas tasas de crecimiento, los costes y precios nacionales subieron más que los internacionales y la productividad no creció a tasas significativas, perdiendo competitividad respecto a nuestra área comercial: Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Portugal... Las devaluaciones hicieron ganar competitividad al turismo y a nuestros sectores internacionales tradicinales, mejorando las exportaciones y tirando estas de la economía española.

El siguiente ciclo se inició después de cuatro devaluaciones de la moneda y los ajustes necesarios para entrar en la Unión Monetaria. En esta ocasión ha sido nuevamente la Construcción y el Consumo interno los motores del crecimiento a unas tasas entre el 3 y el 4% anual durante más de diez años. Sin embargo no ha sido la obra pública la que ha tirado de la economía en este ciclo, sino la construcción de vivienda y por tanto el endeudamiento privado. Esta vez, agotado el ciclo, perdida nuevamente competitividad, con el mayor déficit en la Cuenta Corriente del mundo occidental en tanto por ciento del PIB,  y cuando nos solicitan esos ahorros externos que nos han permitido consumir y construir por encima de nuestras posibilidades, no es posible devaluar nuestra moneda para ganar competitividad y que sea otra vez el sector exterior el que tire de la maltrecha economía española. Y esta es la gravedad de nuestra situación. No podemos hacer ajustes nominales, como son las devaluaciones,  para salir de la crisis y los ajustes reales posibles únicamente son dos: o realizamos las reformas estructurales necesarias para tener uno tejido empresarial  que sea productivo y suficiente y tengamos una economía competitiva, o el mercado internacional irá eliminado aquellas empresas que no puedan competir y asistiremos impasibles a la destrucción de esta parte de la economía y al desempleo que este ajuste real va a ocasionar. Las previsiones están ya en el horizonte. Una caída del PIB del 3% en 2009 y crecimiento nulo en 2010 y el paro superando el 20% de la población activa.   

Las soluciones de Demanda Agregadas sólo son suficiente en tejido productivos competitivos y el nuestro no lo es. Hacen falta reformas estructurales profundas que pasan por sumir el reto tecnológico, la formación de los trabajadores en las propias empresas, un mercado laboral flexible y con unas reglas del juego claras y sencillas y una Administración Pública que no genere altos costes de transacción para crear una empresa, recibir ayudas al impulso tecnológico o administrar justicia. De momento la parálisis es completa, el tiempo pasa y el ajuste real va cobrando sus víctimas: empresas que desaparece, personas paradas y pérdida de la riqueza que tanto esfuerzo nos ha costado acumular. Un déficit público del 7% como es el previsto este año, sólo exigirá nuevos ahorros para financiar unas medidas sin horizonte. (08.03.09)

Altares barrocos:  Hasta hace poco más de un año, la economía global se asemejaba a uno de esos altares barrocos del XVII. Bellos, esplendorosos, llenos de adornos y adosados, hasta el punto que no nos permitía detectar qué columnas eran las que sostenían todo aquello y qué otras eran caprichos de aquella estética; observándolo, éramos incapaces de distinguir qué era importante y qué superfluo. Hoy, la crisis financiera y real de la economía real, como si fuera un terremoto,  ha ido desgarrando todos los adornos y ha dejado visible la estructura que soportaba todo aquello. ¿Qué ha ocurrido?

El desarrollo de la economía global se ha debido a la existencia de un grupo de países que han sido los grandes compradores, entre los que estaba USA, Reino Unido y también España, países que han vivido por encima de sus posibilidades, que han necesitado financiación extra para poder pagar sus viviendas o sus consumos excesivos y que han reflejado esta situación en fuertes déficits en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos. Frente a ellos, los grande vendedores y los países que por sus recursos energéticos son ahorradores netos. Entre los primeros, China, India, Alemania, Japón y los países emergentes; entre los segundos los productores de petróleo y gas natural. Los grandes compradores tiraban de la Demanda Agregada de los grandes vendedores y necesitaban energía para mantener su alto nivel de consumo. Los grandes vendedores y los países energéticos, vendían sus bienes y recursos, veían crecer su Renta por habitante y ahorraban, tenían superávit en sus Cuentas Corrientes. El mercado financiero internacional trasvasaba los ahorros de unos a los deseos de gasto de otros, emitiendo activos financieros de todo tipo y condición, siempre con la confianza de que los ahorros sería devueltos y que los activos financieros emitido mantendrían su valor.

La crisis financiera ha volatilizado estos activos, los ahorradores han perdido su riqueza y ya no están dispuestos a prestar a aquellos que ya están altamente endeudados para que sigan viviendo por encima de sus posibilidades. Pero si los grandes compradores no compran, los grandes vendedores ni venden ni ahorran. Las economías tienen que redimensionarse y lo harán, ante la falta de un Estado Global, con soluciones nacionales, internas, a unos niveles muy inferiores a aquellos alcanzados hace un año.  Intentamos crear ahorro artificial, dinero, para mantener la financiación de la Demanda Agregada. Inyectamos Gasto Público o bajamos los Impuestos con el mismo fin, aunque se nos dispare el déficit y apenas observamos reacciones positivas. Aún no hemos llegado a la nueva dimensión. Y el nuevo nivel no lo marcarán los Estados, que están siendo incapaces en coordinar políticas comunes homogéneas. Serán los agentes individuales los que estimarán el nuevo nivel de consumo, según su Renta y el endeudamiento acumulado y lo harán en un escenario de paro creciente, por eso cada vez las previsiones son peores y poco a poco los países vendedores irán también entrando en recesión y ya hay quien habla de desglobalización. (26:02:09)

 

De Gobernadores de Bancos Centrales y avestruces: No deja de llamar la atención la polémica de esta semana sobre las declaraciones del Gobernador del Banco de España pidiendo medida de flexibilización del mercado laboral y como el Presidente del Gobierno y el Ministro de Trabajo le han mandado callar y han negado que se vaya a plantear reforma alguna. Hay dos cuestiones a considerar. La primera es que los Bancos Centrales en los países occidentales son independientes de los Gobiernos y gracias a esta independencia hemos evitado los largos periodos de inflación de años anteriores, originados por la monetización de los déficits públicos de ciclo político, esos que se originaban para ganar las elecciones. Además, los servicios de estudios de los BC suelen tener un grupo de economistas reputados que se esfuerzan en emitir sus informes poniendo un contrapunto técnico a la visión política del Gobierno. Y el Banco de España tiene esta reputación..., o quizás la tenía. Y digo esto porque no creo que sea común que el Gobernador de un BC sea militante del partido político del Gobierno, como nos ocurre a nosotros. Quizás por esta razón, Presidente y Ministro se atrevan, con ese desparpajo, en mandar a callar a quién dirige una entidad clave de naturaleza independiente que tiene la función de articular la políticas monetaria del BCE y analizar el curso de la economía española.

En segundo lugar, hay que hablar de las avestruces y aquello de esconder la cabeza para no ver el peligro. Si la fuerte crisis actual, de mayor virulencia de lo que todos vaticinábamos, nos hubiera ocurrido con la peseta, la salida de capitales del país la habría depreciado más de un 10% y quizás hasta un 20%. Hubiera sido traumático porque los intereses se habrían incrementado para defender la moneda y las familias dejarían de comprar coches y viviendas y las empresas equipos de inversión -igual que ocurre ahora-. Además el petróleo en dólares se dispararía y estaríamos viviendo una crisis fuerte pero como siempre las hemos vivido. ¿Cómo se salía de estas crisis? Pues gracias al sector exterior. Nuestros productos se abarataban y exportábamos más y el turismo se disparaba. Ni siquiera así manteníamos el empleo y todos los puestos de trabajo que tardábamos en crear una decena de años, los perdíamos en unos meses. Esto nos ocurrió en 1993, en una crisis menos fuerte, en la que  la tasa de paro pasó del 16% al 24% en dos años y la peseta se devaluó un 35% entre 1992 y 1995, respecto a los países con los que competimos.   Ahora no es posible esta depreciación de la moneda y el ajuste va a ser real y no nominal. El sector de la construcción va a redimensionarse y seguramente debe quedar, finalmente, con algo más de la tercera parte del peso que tenía en el PIB; y puesto que no hay sectores productivos claros que tomen el relevo, este ajuste va a ser definitivo y arrastrará por el efecto multiplicador, siempre más alto en la economía española, al conjunto del tejido productivo.

No creo que simplemente reformando el mercado de trabajo salgamos de la crisis. Necesitamos un tejido empresarial más productivo, que acepte el reto de la competencia en la economía global, que incorpore las tecnologías de la información como variable estratégica en la nueva cadena de valor, que forme a sus trabajadores pensando en el futuro de la empresa, no en el coste del despido si la coyuntura viene mal. Por eso es necesaria la reforma laboral, además de porque la pide el Banco de España, el BCE, la OCDE, el FMI, los expertos, los empresarios y creo que hasta los tertulianos y porque la realidad es la que es y ningún país de nuestro entorno destruye empleo tan rápidamente y esto es por algo. Es cierto que estas reformas hay que acometerlas cuando las cosas van bien. Pero en España cuando todo va bien ni siquiera hemos parado la burbuja inmobiliaria y su conocida corrupción, a pesar que que era un clamor lo que estaba pasando. España sólo reacciona al borde del precipicio, pues ya estamos ahí y esta vez da miedo mirar las olas y darse la vuelta y meter la cabeza en la arena para no verlo no es lo que debe hacer el responsable de un Gobierno.  (15:02:2009)

Keynes está superado: No deja de llamar la atención la defensa indiscriminada del pensamiento keynesiano en la actualidad. Incluso los más liberales son hoy proclives a la intervención del Estado y a la regulación. Como es sabido se suele denominar política keynesiana a la actuación desde la Demanda Agregada para regular el ciclo. Hoy todos claman por políticas fiscales y monetarias aún más expansivas, sin preocuparse demasiado en como pagar el déficit público que estamos originando y con el ojo siempre puesto en que los precios energéticos no vuelvan a subir y nos veamos nuevamente con paro e inflación como tuvimos en junio de 2008. Este escenario de estanflación fue el que dejo en evidencia el modelo keynesiano en los años 70 y puso de manifiesto que las políticas de Demanda no corrigen a la vez el paro y la inflación, o dicho de otra manera, si son expansivas terminan originando inflación en el largo plazo. En aquellos años tuvimos que entender que en nuestro modelos económicos, el comportamiento de las empresas y la forma de determinar los salarios son importantes y de ahí nació el modelo de Oferta y Demanda Agregadas que es el que usamos en la actualidad, aunque parece que la mayoría de los columnistas y de los políticos no lo tiene muy claro. Este modelo nos aconseja hacer políticas de Oferta más que de Demanda. Tales son las Políticas de Rentas que mejoran el proceso de negociación salarial y lo acercan a la realidad de la coyuntura y las Políticas Estructurales que mejoren la productividad, aumenten la competencia de los mercados, reduzcan los costes de transacción y reformen todo aquello que hace que una economía sea ineficiente y de escasa competitividad.  Viendo las medidas que ha tomado el Gobierno español para afrontar la crisis financiera y real en la que estamos inmersos, al margen de la desconexión de las políticas expansivas de Demanda aplicadas, no se percibe ninguna acción de estas políticas de Oferta que tanto requiere la economía española y que urgen acometer. Si Keynes nos observara, sonreiría escéptico y nos remitiría al último párrafo de su obra clave, "Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero", donde afirmaba con ironía: "Los hombres prácticos, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto" . Y después nos advertiría que estamos siguiendo las ideas de un economista difunto escritas en 1936 y que el Mundo ha cambiado demasiado para aplicar aquellas recetas.  (08:02:2009)

La empresa en tiempos de crisis: La crisis financiera y real de la actual economía global resalta, aún más si cabe, la importancia de la función empresarial.  Los empresarios son los agentes que cumplen cuatro funciones económicas claves: detectan las oportunidades de beneficios que siempre hay en los mercados porque hay consumidores insatisfechos, permanecen siempre atentos a las ineficiencias que siempre existen en sus empresas, convierten las situaciones de incertidumbre en situaciones de riesgo e imaginan e innovan con productos y servicios nuevos, mercados diferentes, diseños empresariales novedosos.., en suma: ven valor mirando al futuro.La situación actual de la economía dificulta el desempeño de la función empresarial por varias razones. La primera de ellas es porque en estos momentos los empresarios están más preocupados por gestionar la tesorería y financiar el circulante, que en el desempeño de la propia función empresarial. Estamos en un momento de liquidez masiva en el sistema financiero y, debido a la absoluta desconfianza, de una fuerte restricción del crédito. En segundo lugar, la crisis de la economía real, que se va agravando paulatinamente, debilita la demanda de los mercados y según los sectores, las oportunidades de beneficios se reducen drásticamente. Son tiempos difíciles en los que los consumidores muestran una enorme aversión al futuro, ahorran, saltan a consumos de bienes sustitutivos más baratos y eligen dando prioridad al precio por encima de la calidad, el diseño y el servicio. Además es muy difícil afrontar la incertidumbre. El empresario es el agente encargado de convertir una situación de incertidumbre, en la que se desconocen los escenarios futuros posibles, las probabilidades de que ocurran y los flujos de caja que podrían obtenerse en cada escenario, en una situación de riesgo en la cual estos factores son conocidos. Los ahorradores, los financieros, los propietarios de activos, asumen el riesgo, pero afrontan mal la incertidumbre y ante una incertidumbre excesiva, buscan activos seguros y no financian nuevos proyectos de inversión. Y la economía se para. Son tiempos inciertos, difíciles, en los que se requiere un tejido empresarial de una calidad superior; un tejido empresarial que asuman el ciclo y lo aprovechen. Es el tiempo pues, de desarrollar las otras dos funciones empresariales: reducir ineficiencias e innovar. El gap tecnológico de nuestra sociedad y nuestras empresas, se ha puesto de manifiesto repetidamente. Los sistemas de información aplicados a los negocios con una visión estratégica contribuyen a desarrollar estas dos funciones empresariales: ayudan a disminuir las ineficiencias de las empresas, a reducir costes y ganar competitividad por esta vía, y además permiten concebir las empresas con una cadena de valor diferente, con una visión de lo que es el producto que se ofrece distinta, con una relación con proveedores ajustada en tiempo real a las necesidades de la empresa y un frontoffice corporativo con una funcionalidad diversa e innovadora. Los sistemas de información permiten cambiar la naturaleza de nuestros productos, empaquetándolos en un set de servicios a los clientes basados en la información que tenemos de sus deseos y comportamientos, ayudándonos a saber qué satisface más sus necesidades, qué otros bienes quiere, como su vida puede ser más fácil, dándole aquello que espera de nosotros o imaginando nuevos bienes y servicios que puede desear en el futuro. Es este un tiempo que no pueden perderse. Es de esperar que en el primer trimestre de 2009, las restricciones del crédito se aminoren. Parece evidente que el sector inmobiliario y el relacionado con el equipamiento en el hogar, va a necesitas varios años para ajustar el enorme stock de vivienda sin habitar que existe en la actualidad. El resto de sectores verán mejores resultados a principios de 2010 y tienen un año para reducir sus ineficiencias y pensar que pueden dar a sus clientes que hasta ahora no están dando. Las tecnologías de la información son el vehículo de avance en la economía global actual. Necesitamos mejorar la productividad de nuestro tejido productivo para ganar competitividad y evitar el exceso de financiación de nuestro sector exterior y la deslocalización empresarial. La productividad es una relación entre el valor y los recursos para producir ese valor. Una relación, a fin de cuentas, entre la innovación y la eficiencia. Es un reto empresarial. Aunque un reto que los costes de transacción de la Administración Pública dificulta sobremanera. Es el tiempo de los empresarios. La economía española suele ser un tanto indolente. Se adormece en un modelo económico agotado aunque atisbe que no tiene futuro. Lamentablemente sólo reacciona cuando está al borde del precipicio. Pues ya estamos viendo abajo el rompeolas contra las rocas. Como dijo alguien: “en economía esperar es caro”. Cambiemos nuestras empresas. Tenemos un año para hacerlo. (30:11:2008)

La crisis financiera: el principio de la Economía Mixta Global. El mercado es el sistema de asignación de recursos que mejor funciona, pero tiene fallos y deben ser corregidos. Los Estados nacionales intervienen para hacerlo y así se han configurado las economías mixtas actuales. Sin embargo el salto a la economía global ha convertido mercados nacionales en mercados globales y fallos de mercado nacionales en fallos de mercado globales.    La crisis financiera actual ha desvelado, que los mercados financieros globales experimentan un fundamental fallo de mercado debido a la falta de información de muchos de los activos financieros emitidos para captar el ahorro mundial. El mercado financiero global, demanda una regulación en este sentido, no en limitar los movimientos de capitales, ni en impedir las innovaciones financieras, pero sí en dar más transparencia a los productos y en mejorar la competencia.  Crisis definitiva del capitalismo”, “fin de los neocom”, “similar a lo que supuso la caída del muro de Berlín para el comunismo”,…, es mirar hacia atrás.   Estamos siguiendo el camino desde la economía global a la sociedad global. Han surgido los mercados globales de capitales, de materias primas y recursos energéticos, casi de personas, y ahora tenemos que corregir los fallos de estos mercados: la falta de información, las externalidades de la contaminación, las situaciones de poder de mercado… Hasta ahora no existían incentivos concretos para hacerlo. Los derechos de propiedad de los agentes afectados estaban mal definidos. Ahora, después de esta crisis financiera, existen estos incentivos y los afectados reclaman a sus Gobiernos soluciones. La cuestión es que no sabemos cuáles son estas soluciones, pero las encontraremos y esperemos que sean las más eficientes. Todos debemos aceptar, que para alcanzar este deseable objetivo, tenemos que construir organismos internacionales específicos a los que seamos capaces de ceder competencias nacionales y comunitarias. Debemos evitar pensar, al igual que ocurrió tras el 11S, que este es un problema norteamericano y mantenernos agazapados esperando que ellos tomen la iniciativa. El poder financiero es diferente al poder militar, está mucho más repartido y la expansión de sus detonaciones no es tan limitada. Nos afecta a todos, no admite tantas hipocresías.  Esperemos que esta vez la UE sea capaz de jugar un papel relevante en la construcción de la sociedad global, aunque es más probable que no seamos capaces de llegar a un acuerdo.

 

Construyendo la Sociedad Global: la contradicción democrática. Hoy no existen economías nacionales capitalistas. Son todas economías mixtas, en las que el Estado interviene, mejor o peor, para corregir los fallos que siempre tiene el mercado. El mercado es el mejor sistema de asignación de recursos, el más eficiente, el que proporciona más bienestar, pero tiene fallos y deben ser corregidos. Así hemos vivido en el mundo occidental, desde la Segunda Guerra Mundial, con más o menos éxito. Y este modelo, de estados democráticos preocupados por el bienestar social parecía, que era el “fin de la historia”, en frase de Fukuyama. La economía global ha supuesto un revolcón a toda esta agradable carpa de circo. La economía global es capitalista.    El mercado juega asignando recursos financieros y humanos, distribuyendo bienes y servicios, según las reglas del interés individual. Y necesitamos una institución, un Estado Global, que corrija los fallos del mercado global como las externalidades globales negativas de las emisiones de CO2 o el peligro nuclear, las situaciones de poder de mercado de algunas empresas, los bienes públicos necesarios como la seguridad y la defensa internacional ante el terrorismo global, las situaciones evidentes de desigualdad y pobreza de buena parte esa sociedad global que está construyéndose. Pero ¿cómo hacerlo? Nuestro sistema de decisión se basa en la democracia. Un ser humano un voto. ¿Construiremos un Estado en el que 200 millones de votos norteamericanos tengan el mismo peso en la decisión que la sexta parte de la población china o la quinta parte de los ciudadanos indios? Un Parlamento, ¿en el que 80 millones de votos alemanes pesen igual que 80 millones de turcos? ¿Alguien del mundo occidental está interesado en hacer algo así? Esta es nuestra contradicción para avanzar en la correcta dirección. Y parece insalvable, inabordable, peligrosa. Y sin este requisito institucional será imposible un entorno estable. Viviremos pues un escenario de países intentando plantear su influencia hegemónica, con actuaciones en las que prevalezcan sus intereses nacionales a los de la sociedad global. Un mundo barroco, alambicado, de ciudades sobre naciones, de cambios rápidos, de ajustes permanentes en el que no se atisba un equilibrio final, un punto de llegada. Al menos por ahora.

La crisis financiera actual tiene similitudes con aquella de las "dot.com" del inicio de esta década. En ambos casos observamos sectores económicos reales de alta rentabilidad (los negocios e-business y el crecimiento fulgurante de la construcción en la actualidad), la creación del dinero suficiente para financiar cualquier movimiento especulativo en los mercados financieros por parte de los Bancos Centrales y la creación indiscriminada de activos financieros que termina finalmente derrumbando el valor de los activos emitidos. Entonces, las empresas crearon acciones para pagar la compra de empresas punto.com, ahora los activos creados tienen la forma de hipoteca, unos activos que se recuperan a largo plazo y se financian con recursos que tienen que estar disponibles a corto. En aquella crisis la Bolsa se derrumbó y el valor de los activos terminó estabilizándose. Con las hipotecas es diferente, el banco que las posee entra en problemas de liquidez a corto y deshacerse de estos activos supone poner a la venta las viviendas que los respaldan, algo que se resuelve a largo y con altos costes de transacción. Y hay que tener en cuenta que el sistema financiero está basado en la confianza. Como todos sabemos nuestros ahorros no los tienen guardados en un cajón para cuando los necesitemos. El BCE y la Reserva Federal van a tener trabajo para atenuar la crisis, pero lo conseguirán. (30.09.07)  

El modelo económico español no da más de sí. Basado en la Construcción y en la expansión del Consumo, nos ha dejado un Estado con Superávit Presupuestario, empresas y familias endeudadas y una economía escasamente competitiva. Ahora quien se recupera es el sector agrario, debido a los altos precios de las materias primas para los biocombustibles. Quizás terminemos potenciando la ganadería y la pesca y el incremento de la población. Adam Smith podría darnos consejo sobre cómo avanzar. Aunque su libro es de 1776. (21.09.07)